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La verdadera Iglesia de Dios...

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domingo, 17 de marzo de 2013

Guión: Domingo de Ramos o de la Pasión del Señor




Recomiendo leer la Carta circular "Liturgia y Fiestas pascuales", de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que recopila la normativa de la Iglesia para la celebración de estos días santos.
 

Dominica in palmis de Passione Domini

Ciclos A, B y C

Introducción

A. Conmemoración de la Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén (Commemoratio ingressus Domini in Ierusalem)


La siguiente “introducción” puede leerse antes de cualquiera de las tres “formas” de Conmemoración de la Entrada de Jesús en Jerusalén, propuestas por el Misal (processio, introitus sollemnis, introitus simplex).

Hoy, Domingo de Ramos, damos comienzo a la Semana más santa del año, durante la cual reviviremos de un modo especial los grandes Misterios de nuestra redención (que la liturgia celebra en cada Eucaristía). 

El “pórtico” de la Semana Santa es la Solemne Conmemoración de la Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, que corresponde a la “primera parte” de la celebración de hoy, de tono jubiloso y festivo.
La “segunda parte”, más sobria y austera, es la Santa Misa, en la que haremos memoria, más que en ningún otro domingo, de la Pasión salvadora del Señor.

Hoy, Domingo de Ramos, cada diócesis  celebra la Jornada Mundial de la Juventud. Este año 2017, es la XXXII edición. El lema escogido por el Papa Francisco para esta ocasión, es El Todopoderoso ha hecho cosas grandes en mí” (Lc 1, 49). En este día, en la Plaza de San Pedro, ante el Papa Francisco los jóvenes de Cracovia entregan la Cruz y el icono de las Jornadas Mundiales de la Juventud a sus coetáneos de Panamá, sede del gran evento en 2019.

Con el corazón rejuvenecido por la práctica cuaresmal, hagamos nuestros los sentimientos que profirieron un día como hoy los más humildes del pueblo elegido, y glorifiquemos a Cristo con las palabras de la Iglesia, portavoz de los cristianos de todos los tiempos:

(“El pueblo que fue cautivo
y que tu mano libera
no encuentra mayor palmera
ni abunda en mejor olivo.
Viene con aire festivo
para enramar tu victoria,
y no Te ha visto en su historia,
Dios de Israel, más cercano,
ni tu poder más a mano
ni más humilde tu gloria.)

¡Gloria, alabanza y honor!
Gritad: `¡Hosanna!´, y haceos
como los niños hebreos
al paso del Redentor.
¡Gloria y honor
       al que viene en el nombre del Señor!” (1).


Bendición de ramos

Con la monición del sacerdote y el rito de bendición de los ramos, iniciamos esta “primera parte” de la liturgia de hoy.
La Iglesia nos enseña que los ramos y palmas, que hoy portamos con fervor, representan nuestra confesión de la realeza y de la misericordia de Jesucristo, a Quien queremos aclamar con humildad de corazón.
(Levantemos nuestros ramos y palmas para la bendición).

El sacerdote puede escoger cualquiera de las dos oraciones de bendición. Después asperja los ramos con agua bendita, sin decir nada.

Proclamación del Evangelio: Mt. 21, 1-11; Mc. 11, 1-10 o Jn. 12, 12-16; Lc. 19, 28-40. 

Esta monición puede utilizarse para la proclamación del Evangelio de cualquiera de los tres ciclos. En el ciclo B, se puede optar entre el relato de Marcos y el de Juan.

El Mesías de las promesas, Hijo de Dios y Dios Él mismo, al entrar en Jerusalén, comienza a transitar por propia voluntad y con entrañable amor, los pasos que Lo llevan a la Cruz redentora, verdadero Árbol de vida, (plantado por el Padre en el mundo, para bien de la humanidad).


Procesión (si se sigue la “primera forma” propuesta por el Misal).
 

Durante la procesión, es oportuno cantar (o en su defecto, recitar, alternando con otros cánticos) las antífonas sugeridas por el Misal (2), y el venerable himno Gloria laus (3), a los que la Iglesia ha tenido siempre en gran estima.


B. Santa Misa

Liturgia de la Palabra

Primera lectura: Is. 50, 4-7

En la siguiente página de Isaías, los “ojos de la fe” pueden reconocer, más allá de la humanidad cruelmente maltratada del Varón de Dolores, su imponente Divinidad, y el culmen de un Amor que jamás será igualado.

Salmo 22 (21), 8-9. 17-20. 23-24

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (4).
Es el clamor doloroso de la humanidad en peligro, que no tarda en experimentar la intervención compasiva del Señor.

Segunda lectura: Flp. 2, 6-11

Nadie se rebajó más que Jesucristo pues nadie hay más grande que Él. (Verdaderamente, su Nombre está sobre todo nombre) (5).

Pasión: Mt. 26, 3-5. 14-27, 66; Mc. 14, 1_15, 47; Lc. 22, 7. 14_23, 56 

Esta monición puede utilizarse para la proclamación de la Pasión de cualquiera de los tres ciclos.

El Amor infinito de Dios lo impulsa a entregarse por nosotros como humilde Cordero. Su Sangre derramada es un Río de Vida que purifica a la humanidad.

Se dice el Credo.


Oración de los fieles

R. Por tu Nombre (6), oye nuestros ruegos y sálvanos

-A Ti, despojado de las vestiduras, en cuya túnica “sin costura” (7), los Santos vieron prefigurada la unidad de la Iglesia, por ella Te suplicamos… R.

-A Ti, que suscitaste el arrepentimiento y fortaleciste la fe de quien Te había negado tres veces (8), constituyéndolo Jefe de la familia de los redimidos, Te suplicamos por el Sucesor de Pedro, diciéndote… R.

-A Ti, triturado por nuestros crímenes, Te rogamos también por quienes están lejos de tus enseñanzas, y Te decimos… R.

-A Ti, que tomaste la “condición de servidor” (9), por amor a nosotros, Te pedimos fuerzas para perseverar hasta el fin, y Te decimos… R.

-A Ti, aclamado hoy por la multitud, Te pedimos en esta XXXII Jornada Mundial de la Juventud, que veles por la salud espiritual y física de los jóvenes que ya transitan el itinerario espiritual hacia la gran cita de Panamá, en 2019, y Te decimos… R.


O bien, puede emplearse el siguiente formulario adaptado, correspondiente a la Misa papal del 20 de marzo de 2016, Domingo de Ramos del Año Jubilar de la Misericordia:


Hermanos, con la mirada fija en el Crucificado, plena y definitiva manifestación de la Misericordia del Padre, elevemos confiados nuestra plegaria:

R. Te rogamos, óyenos

-Oremos por la santa Iglesia de Dios.

+Mira, Señor, a la Esposa nacida de tu Costado abierto: consérvala íntegra en la fe y libre de toda mundanidad. R.

-Oremos por los gobernantes, legisladores y magistrados.

+Inspira, Señor, en cuantos rigen la suerte de los pueblos, sentimientos de justicia y paz, y dales la libertad de servir al verdadero bien. R.

-Oremos por todos los jóvenes en esta 32° edición de la Jornada Mundial de la Juventud, celebrada en cada diócesis del mundo.

+Mantén unidos, Señor, por tu Misericordia, los corazones de los jóvenes: que libres del pecado y transformados por tu gracia, vivan alegres en la búsqueda de tu Rostro, a ejemplo de San Juan Pablo II, fundador y patrono de las Jornadas Mundiales de la Juventud. R

-Oremos por los cristianos que padecen persecución.

+Ayuda, Señor, a los cristianos que sufren a causa de tu Nombre, a vivir tu mismo abandono en las manos del Padre, y sostenlos con tu fortaleza. R.

-Oremos por los pobres y por las personas abandonadas.

+Acuérdate, Señor, de cuantos viven en la aflixión y en la prueba: apresúrate a socorrerlos y hazlos gustar el consuelo de tu amistad. R.

Oración conclusiva

"Te contemplamos, Señor, en el acto de tu ofrenda generosa y total al Padre, y reconociendo con corazón contrito nuestros pecados, invocamos sobre nosotros tu Misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor".


Ofertorio

Presentemos los dones del pan y el vino, elegidos por el mismo Jesús para perpetuar el memorial de su Pasión hasta el final de los tiempos.

Se usa el Prefacio propio De dominica Passione


Comunión

Quienes reciban espiritualmente al Señor, pueden unirse a la siguiente oración, que es a la vez una invitación a la comunión sacramental de los otros hermanos.

Jesús, ¡cuán grande es tu amor! Eres diariamente maltratado por nuestros pecados, y sin embargo, Te nos entregas como Comida que alimenta nuestra alma. Haz que siempre sintamos hambre de Ti, único Salvador de la humanidad.

Éste es el día más propio para impartir la Bendición solemne de Pasión que figura en el Misal. (Puede usarse también el lunes, martes y miércoles santos, y durante toda la semana precedente).


Despedida

Hermanos, que la Semana Santa que hoy empieza, marque para nosotros el inicio de una vida de mayor fidelidad a Cristo, muerto y resucitado.

Notas

1. Liturgia de las Horas. Himno de Laudes del  Domingo de Ramos.
2. Se trata de las célebres antífonas Pueri hebraeorum que se alternan con la recitación de los salmos 23 y 46.
3. Se considera autor de este himno a Teodulfo, obispo de Orleáns, quien lo habría compuesto estando en la cárcel, para recitarlo durante la procesión de Ramos, que había de pasar por la puerta de la prisión.
4. Sal. 22 (21), 1.
5. Flp. 2, 9.
6. Ib.
7. Cf. Jn. 19, 23.
8. Cf. Lc. 22, 54-62.
9. Flp. 2, 7.

Fuente principal: Jesucristo y el Don de Sí mismo. Guiones para las celebraciones litúrgicas. Editorial Guadalupe.
17 de marzo de 2013, Domingo V de Cuaresma.
(Última actualización de la entrada: 19/03/17).


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