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La verdadera Iglesia de Dios...

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viernes, 18 de abril de 2014

Guión: Domingo de Pascua de Resurrección


Cristo, nuestro Cordero pascual


Recomiendo leer la Carta circular "Liturgia y Fiestas pascuales", de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que recopila la normativa de la Iglesia para la celebración de estos días santos.

Se puede organizar una procesión de entrada con el Cirio pascual precedido del incensario humeante.
El Cirio es colocado en el candelero e incensado con tres ductus.


Introducción 

“En verdad resucitó el Señor. Aleluya. A Él sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos” (1).
Éste es el gozoso anuncio que Hoy se escucha en toda la Tierra. Es la verdadera y definitiva Pascua de Dios, “Día memorable y solemne en honor del Señor” (2).
Hoy Jesucristo se levanta glorioso de la muerte y nos abre de par en par las puertas del Cielo.
Alegrémonos porque Hoy más que nunca somos invitados a esta Fiesta de la Vida, Memorial perpetuo de la Resurrección del Rey, que vive ya eternamente.

Es oportuno realizar el rito de la aspersión con agua bendita, como en la liturgia de la Misa papal. Mientras tanto, se puede cantar la antífona Vidi aquam u otro canto apropiado:

Hermanos, celebrando la vida nueva de la que la Pascua es anuncio y primicia, hagamos memoria de nuestro santo bautismo. Al ser rociados con el agua bendita, reafirmemos nuestro compromiso de permanecer fieles a Cristo en el seno de la Santa Madre Iglesia.

El rito se concluye con su propia fórmula de absolución, pronunciada por el sacerdote.
Se canta el Kyrie.
Se canta el himno Gloria in excelsis.


Liturgia de la Palabra

Primera lectura: Hech. 10, 34a. 37-43 

Sólo Cristo Resucitado, “Juez de vivos y muertos”, nos obtiene el perdón de los pecados.

Salmo: 117, 1-2. 16-17. 22-23 

Si se canta puede introducirse así:

Pascua de Resurrección. Ciertamente “Éste es el Día que hizo el Señor”. Por eso, nuestra alegría se hace canto.

Segunda lectura: Col. 3, 1-4

Cristo, sentado a la derecha del Padre, por su Resurrección nos hace partícipes de la gloria divina.

O bien, si se lee I Cor. 5, 6b-8:

Hoy “Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado” (3). Despojémonos pues, de nuestras miserias.

Secuencia 

Conviene que la Secuencia sea cantada. En todo caso, nunca debe omitirse.

La Secuencia pascual describe el combate entre la Muerte y la Vida en el que ésta salió victoriosa.


Se canta solemnemente el ALELUYA y es oportuno realizar una procesión con el Evangeliario.


Evangelio: Jn. 20, 1-9

La Resurrección de Cristo es obra de Dios Trino y Uno. (El “tercer día” en que resucitó el Señor es precisamente “el primer día de la semana”).

O bien:

Como los primeros discípulos, vayamos al encuentro del Resucitado y seamos testigos de la Buena Nueva de la Pascua.

Para las Misas vespertinas de los tres ciclos se proponen a elección sendos Evangelios, siempre tomados de San Lucas. Para cualquiera de ellos, pueden usarse las siguientes palabras:

La Resurrección de Cristo es para nosotros la invitación a una vida nueva (de gratitud a Dios y de servicio al prójimo).

O bien:

La Resurrección de Cristo es la prueba más concluyente del Amor infinito de Dios.

Después de la proclamación del Evangelio, se reza o canta el Credo, o bien, tiene lugar el siguiente rito:


Renovación de las promesas bautismales (si no se canta o recita el Credo)

En este Día, el más sagrado del año, renovemos las Promesas del santo bautismo,  y renunciando a las inspiraciones del Maligno, confesemos a Cristo Resucitado como Rey y Señor.

Luego de la Renovación de las promesas bautismales, el sacerdote, si no lo ha hecho en los ritos iniciales, rocía a la asamblea con el agua que ha sido bendecida anoche. Puede cantarse la respuesta de la asamblea. Una opción de respuesta es la siguiente: Credo, Credo. Amén. Alleluia. Esta aclamación puede alternarse también entre las partes del Credo, si éste se canta en lugar de las Promesas bautismales.


Oración de los fieles 

La respuesta puede ser cantada:

R. Kyrie, eleison

O rezada:

R. Confesamos que Hoy has resucitado; Rey vencedor, escúchanos

-Tú, “Piedra angular” (4), por tu Resurrección consolida la fe y la unidad de la Santa Iglesia (en 2016 se añade: "en en este Año Jubilar de la Misericordia"). R.

-Tú, “Vida de todo hombre” (5), bendice al Santísimo Padre Francisco, y hazlo el primer testigo de tu Pascua. R.

-Tú, “nuestra Víctima inmolada” (6) Hoy, muéstrate benigno con los que sufren en cualquier parte del mundo. R.

-Tú, “Cristo Viviente” (7), haz partícipe del gozo pascual a la Iglesia purgante. R.

-Tú, “Rey victorioso” (8), haz que por el Misterio de la Santa Pascua, venzamos toda tentación. R.


O bien, puede emplearse el siguiente formulario -con breves adaptaciones-, correspondiente a la Misa de Pascua de Resurrección, presidida por el Papa Francisco el 27 de marzo de 2016:

Queridos hermanos, con renovada confianza, fundados en la certeza de la Pascua, elevemos al Padre nuestras invocaciones.

R. Te rogamus, audi nos.

-Oremos por la Santa Iglesia de Dios.

+La alegría que se esparce desde el sepulcro abierto reavive el ardor apostólico, y el anuncio de la Resurrección reúna a todo hombre. R.

-Oremos por los pueblos diseminados por la Tierra.

+La paz que brota de la victoria pascual de Cristo alcance el corazón de los gobernantes y de los pueblos, y los guíe a la superación del odio y las divisiones. R.

-Oremos por los que no creen y por los duros de corazón.

+El poder del Espíritu del Señor Resucitado venza la resistencia a la verdad que salva y evite toda cerrazón egoísta. R.

-Oremos por los bautizados.

+La novedad de vida recibida como don en los sacramentos pascuales los guíe por los senderos de la santidad y haga de ellos instrumentos de misericordia. R.

-Oremos por los que sufren y por las personas solas.

+La certeza del triunfo de la vida sobre la muerte los colme de consuelo y de dulce esperanza. R. 


Oración conclusiva

"Oh, Padre, que has hecho levantar a tu Hijo del poder de la muerte, haznos partícipes de su victoria y ayúdanos a manifestar con las obras el poder transformador de su Resurrección. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén".
 

Liturgia de la Eucaristía

Ofertorio

Se puede organizar una presentación procesional de ofrendas con los neófitos, si los hubiere.

El pan y el vino que presentamos son las ofrendas elegidas por Cristo, el Cordero Pascual, para inmolarse por nosotros en cada santa Misa.

Se reza el Prefacio de Pascua I: De mysterio paschali

Comunión

Oh, “Santo y feliz Jesucristo” (9), Tú, gloriosamente resucitado, nos alimentas con tu Vida divina. Señor de la Pascua, quédate con nosotros para siempre.


El sacerdote imparte la Bendición solemne de Pascua.

Despedida

¡Verdaderamente ha resucitado el Señor! Acojamos la Vida nueva de la Pascua.


Es oportuno cantar la antífona mariana Regina Caeli.


Notas

1. Cf. Una de las Antífonas de entrada propuestas para este Día.
2. Cf. Éx. 12, 14.
3. I Cor. 5, 7. Antífona de Comunión.
4. Cf. Sal. 117, 22.
5. Cf. Col. 3, 4.
6. Cf. I Cor. 5, 7.
7. Cf. Secuencia de Pascua.
8. Ib.
9. Cf. Lucernario. Liturgia del encendido del Cirio.

17 de abril de 2014, Jueves Santo.
Inicio del Triduo Sacro de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.
(Última actualización de la entrada: 27/03/16. Pascua de Resurrección del Jubileo de la Misericordia).


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