Buscar este blog

La verdadera Iglesia de Dios...

La verdadera Iglesia de Dios...

martes, 11 de agosto de 2015

Guion: Domingo XX del Tiempo Ordinario




Ciclo B

Introducción

Como las cuentas de un Rosario, entre gozos y tristezas, se van "desgranando" los domingos de nuestra vida. El divino precepto de la Misa dominical es el hilo conductor que nos hace próximos a los cristianos de todas las épocas y lugares, a la vez que va acercándonos al día feliz del encuentro definitivo con el Señor.
Que nuestra intimidad con Dios, que es amor, se acreciente con una participación cada vez más intensa en la Eucaristía dominical, y de ser posible, en las de entre semana, pues no existe acto de culto, público o privado, que supere en dignidad y en importancia al Santo Sacrificio del Altar.


Liturgia de la Palabra
 
Primera lectura: Prov. 9, 1-6

La Sabiduría que edifica una casa de siete columnas, que prepara la Mesa y que ofrece a los humildes el pan y el vino, es el mismo Cristo que fundó la Iglesia, que la enriquece con la gracia de los siete sacramentos, y que se inmola en el Altar para darnos su Carne y su Sangre como Alimento.

Segunda lectura: Ef. 5, 15-20

El Apóstol nos invita a aprovechar el tiempo presente, don de salvación, y a vivir en alabanzas a Dios.

Evangelio: Jn. 6, 51-58

"¿Cómo puede darnos a comer su Carne?". Es lo que también hoy se preguntan quienes no creen en la Eucaristía. Ahora bien, los que creemos, ¿tratamos a la Hostia y al Vino consagrados como la misma Persona de Cristo que son? Que la siguiente página evangélica nos ayude a reflexionar sobre eso.


Oración de los fieles

R. Cristo, Tú eres el Pan de Vida.

-Porque solo en Ti la Iglesia encuentra refugio, consuelo y fortaleza, te confesamos...R.

-Porque alimentados de Ti, unidos a nuestros sacerdotes y obispos, y en comunión con el Santo Padre, queremos ser una Comunidad incesante en la oración, intrépida en la evangelización e incondicional en la práctica de la caridad, te confesamos...R.

-Porque son muchos los lobos que rondan tu rebaño, y a veces, nosotros mismos somos lobos que necesitamos que nos amanses, te confesamos...R.

-Porque necesitamos de tu Carne y de tu Sangre en esta peregrinación terrenal y también en la hora definitiva del trance hacia la eternidad, te confesamos...R.

-Porque sabemos que nunca estamos más cerca de Ti que cuando celebramos la Santa Misa, en la que una vez más estás por hacerte presente bajo las apariencias del pan y el vino, te confesamos...R.


A continuación, se propone como oración conclusiva de las preces una colecta alternativa a la de este domingo, tomada de la edición italiana del Misal Romano y traducida al castellano. Se reemplaza la conclusión trinitaria larga, propia de toda colecta, por la breve, típica de las demás oraciones litúrgicas:

"Oh, Dios de la vida, que en este día santo del domingo, nos haces tus amigos y comensales, protege a tu Iglesia que canta en el tiempo la feliz esperanza de la resurrección final, y danos la esperanza de participar en el Banquete festivo de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén".


Ofertorio

Como numerosos granos de espigas constituyen el pan, y varias uvas de racimos, el vino, así nosotros, unidos a Cristo y alimentándonos de Él, constituimos el único Cuerpo de la Iglesia. Grn misterio es este, y el pan y el vino, por voluntad divina, son imprescindibles para que se lleve a cabo.

Es conveniente emplear cualquiera de los Prefacios de la Santísima Eucaristía, a la luz de las lecturas de hoy.

Comunión

"Dios mío, ayúdame; prepárame. Tú eres todo; yo soy nada. Y sin embargo, tu amor quiere que yo sea mucho. ¡Ánimo! Con tu todo y con mi nada haremos mucho". (Beato Óscar Arnulfo Romero, obispo y mártir salvadoreño).
Iluminados por estas palabras del beato Arnulfo Romero, mártir de El Salvador, recibamos en nuestro coraz´´on a Aquel que es todo para nosotros.


Despedida

Reanimados por estos Santos Misterios, pidamos a Dios ser cada día más audaces testigos de su amor.


10 de agosto, fiesta de San Lorenzo, diácono y mártir. Entrada dedicada a él.


No hay comentarios:

Publicar un comentario