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La verdadera Iglesia de Dios...

La verdadera Iglesia de Dios...

sábado, 7 de noviembre de 2015

Guion: Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario




Ciclo B
 

Introducción

Si nos preguntáramos cuántos fieles están con nosotros en esta celebración, quizás responderíamos mencionando la cantidad de hermanos que estimamos presnetes en este sagrado lugar. Sin embargo, si profundizásemos en el misterio de la Iglesia, tomaríamos conciencia de que, por ser uno solo  y único el Sacrificio de Cristo que en cada Misa se actualiza, todos aquellos que a lo largo de los siglos participaron de él, están de alguna menera presentes junto a nosotros. En efecto, la Iglesia es un organismo vivo, que reúne en su seno a los hijos de Dios de todos los tiempos y lugares.
Demos gracias, pues, al Señor, porque nos hace partícipes de este gran misterio del Cuerpo Místico de Cristo que nos une a Él y entre nosotros para siempre.

 
Liturgia de la Palabra

Primera lectura: Dan. 12, 1-3

La profecía de Daniel anuncia el final de los tiempos y la resurrección de nuestros cuerpos mortales; unos, para la eterna condenación; otros para la eterna felicidad.

Segunda lectura: Heb. 10, 11-14. 18

Así como uno solo es el Sumo y Eterno Sacerdote que nos reconcilia con el Padre, igualmente uno y único es el Sacrificio que Él ofrece para lograr dicha reconciliación.

Evangelio: Mc. 13, 24-32

Una gran conmoción en el Cielo y la Tierra anunciará el día del Juicio final, cuando el Salvador del mundo vendrá triunfante como Juez.


Oración de los fieles

Las siguientes preces, con breves adaptaciones, están tomadas de la Misa de Clausura de la XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, sobre el tema "La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo", presidida por el Papa Francisco el domingo 25 de octubre de 2015 en la Plaza de San Pedro, junto a los padres sinodales:

R. Te rogamos, óyenos

-Oremos por el Sumo Pontífice y por todos los obispos.

+Unidos a los sentimientos del Corazón de Jesús, ofrezcan sin reservas su existencia para la salvación y la santificación de los hermanos. Invoquemos al Señor. R.

-Oremos por las familias cristianas.

+Nutridas por la gracia de los sacramentos, redescubran la frescura del amor recíproco para afrontar las alegrías y las penas de la vida cotidiana. Invoquemos al Señor. R.

-Oremos por los gobernastes, economistas y empresarios.

+Apoyados en el deseo de la justicia y el bien, ideen nuevas estrategias y soluciones para favorecer el bienestar de todos y custodiar la creación. Invoquemos al Señor. R.

-Oremos por los pobres, por los que sufren y por los que están solos.

+Fortalecidos por la cercanía de sus hermanos, encuentren consuelo en el sufrimiento para reemprender con esperanza el camino de la vida. Invoquemos al Señor. R.

-Oremos por los misioneros.

+Animados con el espíritu de franqueza, anuncien a todos que el Señor los llama para entrar en la comunión de amistad con Él, y sean testigos del Reino que viene. Invoquemos al Señor. R.


A continuación, se propone como oración conclusiva de las preces una colecta alternativa a la de este domingo, tomada de la edición italiana del Misal Romano y traducida al castellano. Se reemplaza la conclusión trinitaria larga, propia de toda colecta, por la breve, típica de las demás oraciones litúrgicas:

"Oh, Dios, Principio y Fin de todas las cosas, que reúnes a toda la humanidad en el Templo viviente de tu Hijo, haz que, por medio de los acontecimientos alegres y felices de este mundo, tengamos fija la esperanza en tu Reino, seguros de que con nuestra paciencia, poseeremos la vida (eterna). Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén".


Ofertorio

Al acercar estos dones de pan y vino al Altar, nos sumamos espiritualmente a la ofrenda personal que han hecho de sí quienes nos precedieron y la que harán las futuras generaciones.


Comunión

Si creemos de verdad, y no solamente de palabra, que Jesús está verdaderamente presente en la Eucaristía, como nos lo enseña la santa fe católica, examinemos nuestro corazón para comprobar si estamos verdaderamente preparados para recibir el más grande de los dones.


Despedida

Que nuestra voz se escuche por todas partes: hemos experimentado el amor de Dios. Creemos que Él se ha hecho Pan de vida y anhelamos su segunda Venida.


7 de noviembre de 2015, en algunos países, memoria litúrgica de la Santísima Virgen, Madre y Medianera de la Gracia, e inicio del mes de María. Entrada dedicada a ella.


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