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La verdadera Iglesia de Dios...

La verdadera Iglesia de Dios...

lunes, 19 de junio de 2017

Guion: Domingo XII del Tiempo Ordinario


Dios Padre


Ciclo A

Introducción


El Padre del Cielo, que nunca abandona a sus hijos, nos ha convocado nuevamente en el día más sagrado de la semana. Pidámosle que, unidos en el Espíritu Santo, celebrando los Sagrados Misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, y tributando a esta Soberana Trinidad el culto que Le es debido, experimentemos los indecibles beneficios de su amor.

 

Liturgia de la Palabra

Primera lectura: Jer. 20, 10-13

"El Señor está conmigo como un guerrero temible".
Hagamos nuestras estas palabras del santo profeta Jeremías y confiemos en que el Señor está con nosotros en el combate contra las fuerzas del mal.

Segunda lectura: Rom. 5, 12-15

Jesucristo es el Nuevo Adán que vino a este mundo para restituir nuestra relación con Dios, afectada por el pecado de los primeros padres.

Evangelio: Mt. 10, 26-33

El Divino Maestro nos invita a que no temamos y a que permanezcamos unidos a Él, confesándolo ante los hombres, para que seamos por Él mismo reconocidos ante el Padre del Cielo.

Las siguientes preces, con las necesarias adaptaciones, están tomadas de la santa Misa de Envío de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, presidida por el Papa Francisco el 28 de julio de 2013, en Río de Janeiro, Brasil:

LLenos de esperanza, elevemos nuestra plegaria a Aquel que viene a traernos la justicia y la paz.

R. Señor, escucha nuestra oración.

-Por la santa Iglesia de Dios, presente en toda la Tierra, para que se renueve en su seno la esperanza y el vigor misionero. R.

-Por el Papa N, por nuestro obispo N, (por su/s obispo/s auxiliar/es N y N), por los sacerdotes, diáconos y por todos los que de algún modo son llamados a anunciar el Evangelio, para que por su vida y ministerio nos ayuden a discernir los signos de los tiempos, y a vivir con esperanza. R.

-Por todos los países del mundo, para que cada vez más unidos a Cristo Señor, se contagien de fraternidad y de amor mutuo a personas y pueblos. R.

-Por los jóvenes, víctimas de las diversas formas de guerra y violencia, para que, rescatados por el Señor, sean artífices de la paz en el mundo de hoy. R.

-Por los enfermos, encarcelados y exiliados, para que el Señor les dé valor  y protección en los difíciles momentos de su jornada. R.

Oración conclusiva

"Acoge, Señor, nuestras peticiones, para que seamos perseverantes frente a los desafíos de la vida presente. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén".

A continuación, se propone como otra oración conclusiva de las preces, una colecta alternativa a la de este domingo, tomada de la edición italiana del Misal Romano y traducida al castellano. Se reemplaza la conclusión trinitaria larga, propia de toda colecta, por la breve, típica de las demás oraciones litúrgicas:
 
"Oh, Dios, que confías a nuestra debilidad el anuncio profético de tu Palabra, sostennos con la fuerza del Espíritu Santo, para que jamás nos avergoncemos de nuestra fe, sino que confesemos con toda franqueza tu Nombre ante todos los hombres, para ser reconocidos por Ti el Día de tu Venida. Que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén". 



Ofertorio

"Mi oración sube hasta Ti, Señor, en el momento favorable".

Estas palabras del salmista hallan su pleno cumplimiento cada vez que, como ahora, nos disponemos a presentar los dones para ofrecer la Víctima de nuestra salvación, que es Jesucristo. En efecto, la Carne y la Sangre del Hijo de Dios son Oración viviente e incesante que sube al Padre "en el momento favorable" de cada Eucaristía.


Comunión

Que nuestra comunión con el Cuerpo y la Sangre del Señor infunda en nosotros el valor necesario para no tener miedo de anunciar su Evangelio ante el mundo de hoy.


Despedida

Que la bendición que acabamos de recibir y la confianza en la intercesión de María, la Madre celestial, sean nuestra fortaleza durante la semana que comienza.


19 de junio de 2017, memoria litúrgica de san Romualdo, abad. Entrada dedicada a él, a los 990 años de su muerte terrena.


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