Buscar este blog

La verdadera Iglesia de Dios...

La verdadera Iglesia de Dios...

Nos iluminaste con la Luz de Cristo...

Nos iluminaste con la Luz de Cristo...

estrella-de-navidad-imagen-animada-0041

domingo, 5 de noviembre de 2017

Guion: Domingo XXXII del Tiempo Ordinario





Formulario de Misa: aquí.


Ciclo A

Introducción

Desde la noche de la Última Cena, la Iglesia, como Esposa amante y obediente del Señor, prepara para nosotros el Banquete espiritual de la Palabra y el Pan de Vida. Demos gracias al Dios de toda bondad por la gracia de formar parte de los elegidos para participar de esta Mesa santa.


Liturgia de la Palabra

Primera lectura: Sab. 6, 12-16

Esta página del Antiguo Testamento, hace el elogio de la sabiduría, que es don del Espíritu Santo en el Libro de su mismo nombre. 

Segunda lectura: I Tes. 4, 13-17

San Pablo nos recuerda la doctrina cristiana sobre las almas de quienes han concluido su vida terrenal.

Evangelio: Mt. 25, 1-13


La parábola de las vírgenes prudentes nos ilumina sobre la actitud cristiana de la vigilancia, que manifiesta la incansable espera del Salvador que viene a nosotros.

 
Oración de los fieles

Las siguientes preces, con las necesarias adaptaciones, están tomadas de la santa Misa con el rito de beatificación de Jesús Emilio Jaramillo Monsalve, obispo, y Pedro Ramírez Ramos, presbítero, presidida por el Papa Francisco en Villavicencio, Colombia, el 8 de septiembre de 2017, en la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen:

Acudamos, hermanos, al Padre celestial que en su Hijo nos ha dado la mejor prenda de su amor y en María nos ha hecho hijos.

R. Mira a la llena de gracia y escúchanos.

-Oremos por nuestro Papa Francisco, pidiendo al Señor que lo ilumine con la gracia de la sabiduría, y
continúe colmando su ministerio petrino con el don de la caridad, para que siga llevando la barca de la Iglesia hacia fuentes de aguas tranquilas. R.


-Oremos por la Iglesia, para que los obispos, sacerdotes, diáconos y religiosos, en unión con todo el pueblo santo de Dios, seamos testigos del Evangelio a través de nuestras obras, en especial con los más necesitados. R.

-Oremos por los gobernantes de todos los pueblos, para que el Señor ilumine su trabajo con la luz del Espíritu, y lleven así a buen término la búsqueda de la paz y de la justicia en el bien común. R.

-Oremos para que cada familia viva en el seno del hogar la experiencia de la Familia de Nazaret, a fin
de que, iluminadas por la Palabra de Dios, trabajen por los valores, el respeto y la dignidad de cada ser humano. R.

-Oremos para que el Señor nos dé la gracia de vivir en responsabilidad y armonía con la naturaleza, respetándola, cuidándola, conservándola como don de Dios para nuestro bienestar. R.

Oración conclusiva

Escucha, Padre Santo, la súplica de la Iglesia que confía en tu bondad, y se acoge a la intercesión de la Madre de tu Hijo, Jesucristo, nuestro Señor.

A continuación, se propone como otra oración conclusiva de las preces, una colecta alternativa a la de este domingo, tomada de la edición italiana del Misal Romano y traducida al castellano. Se reemplaza la conclusión trinitaria larga, propia de toda colecta, por la breve, típica de las demás oraciones litúrgicas:

"Oh, Dios, tu sabiduría va en busca de cuantos no escuchan tu voz, haznos dignos de participar en tu Banquete, y haz que alimentemos el óleo de nuestras lámparas para que no se extingan en la espera, a fin de que, cuando vengas, salgamos presurosos a tu encuentro, a fin de entrar contigo en la Fiesta nupcial. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén".

Ofertorio

Mientras aguardamos al Señor, como las vírgenes prudentes, hacemos memoria de su Sacrificio redentor. Para ello, presentamos los dones que Él mismo eligió para asociarnos en la Ofrenda de Sí que hace a su Padre.


Comunión


Recibamos a Jesús Sacramentado, el Alimento que mantiene encendida en nosotros la lámpara de la esperanza.


Despedida

Imitando la actitud de las vírgenes sensatas, y bajo el amparo de  nuestra Madre del Cielo, a la que la Iglesia llama "Virgen prudentísima", anunciemos a todos que el Señor viene a nosotros.


5 de noviembre de 2017, domingo XXXI del Tiempo Ordinario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario