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lunes, 6 de enero de 2020

Bendición de las casas en Epifanía





El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, en el n. 118, alude a una venerable tradición, recogida en el Ritual Romano anterior a la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II. Se trata de una bendición de las casas que se realiza en la solemnidad de la Epifanía del Señor. Aún hoy se conserva en varias regiones, sobre todo de Austria y Alemania. El antiguo Ritual la describe así: (es cita textual)

"La bendición de las casas, sobre cuyas puertas se traza la Cruz del Señor, el número del año (recién) comenzado, las letras iniciales de los nombres tradicionales de los santos Magos (C+M+B) [en algunas lenguas], explicadas también como siglas de Christus mansionem benedicat, escritas con una tiza bendecida; estos gestos, realizados por grupos de niños acompañados de adultos, expresan la invocación de la bendición de Cristo por intercesión de los santos Magos y a la vez son una ocasión para recoger ofrendas que se dedican a fines misioneros y de caridad".


Explicación del rito

Se bendicen las casas, recordando que la Sagrada Familia habitaba ya en una casa cuando los Magos llegaron para reconocer al Mesías y adorarlo. La bendición de la casa incluye necesariamente y ante todo, a aquellos que en ella habitan, y también a los que la visiten. Incluye, además, todas las cosas materiales que haya allí.

La Cruz que se traza indica que toda la vida de Jesús se orienta hacia el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección, razón de ser de su Encarnación, de su Nacimiento y de sus primeras manifestaciones o teofanías. Es el máximo distintivo de los que hemos sido redimidos con la Sangre del Señor.
 
El número del año civil, iniciado seis días antes, quiere significar que Jesucristo, Creador y Señor del tiempo y de la historia, siendo el Verbo Eterno, se introduce en las coordenadas témporo-espaciales de la humanidad, santificándolas. No es difícil percibir cierta analogía de esta signación numérica con la realizada en la preparación del Cirio pascual, en la entrañable Vigilia pascual de la Noche santísima de la Resurrección del Señor.
 
La notación de las letras principales de los tradicionales nombres de los Magos no pretende presentar como histórico el dato de dichos nombres, ni tampoco confirmar que estos sabios astrónomos hayan sido exactamente tres. Es, más bien, una confesión de fe en la veracidad del hecho bíblico de que hubo hombres piadosos de lejanas tierras que acudieron a Belén para reconocer a la vez la Divinidad, la humanidad y la realeza de Cristo, en Quien se cumplen las Escrituras. La Iglesia siempre ha incluido a estos Sabios orientales, en el catálogo de los santos. La versión en latín de los nombres que les ha dado la Tradición es: Caspar, Melchior y Baltassar, cuyas iniciales C M B, son el acróstico de Christus mansionem benedicat (Cristo bendiga esta casa), súplica que se realiza al Señor por la intercesión de estos santos.
 
El conjunto de la inscripción se aprecia así (por ejemplo, para el Año Santo del Jubileo 2025): 20+C+M+B+25.

Entre los números del año en curso, se escriben las iniciales de los nombres de los Magos.

El hecho de que se realice la inscripción con una "tiza bendecida", justifica la existencia de una bendición especial para dicha "criatura", como le llama el Ritual a la misma tiza.

La presencia de los niños junto con adultos y la participación de todos en el sacramental mediante el canto de villancicos, son un claro icono de la dinámica de la alegre transmisión de la fe y de las tradiciones, de generación en generación, así como una expresión del valor de la familia.

La caridad concreta es el verdadero broche de oro de este rito. Pone de relieve la obligación que tenemos, a la luz de la fe y para autentificarla, de salir al encuentro de los hermanos más necesitados, mediante oportunas y generosas donaciones. ¿Cómo pedir a Dios su bendición cuando negamos al hermano lo que le hace falta para vivir dignamente?


El rito mismo:

Comienza con la bendición de la tiza mediante la siguiente antigua oración del Ritual Romano:

Latín
 
V. Adjutórium nostrum in nómine Dómini.
R. Qui fecit caelum et terram.
V. Dóminus vobíscum.
R. Et cum spíritu tuo.


Bénedic, Dómine Deus, creatúram istam cretae: ut sit salutáris humáno géneri; et praesta per invocatiónem nóminis tui sanctíssimi, ut, quicúmque ex ea súmpserint, vel in ea in domus suae portis scrípserint nómina sanctórum tuórum Cásparis, Melchióris et Baltássar, per eórum intercessiónem et mérita, córporis sanitátem, et ánimae tutélam percípiant. Per Christum Dóminum nostrum. 
 
R. Amen.


 Español:

V. Nuestro auxilio es el Nombre del Señor.
R. Que hizo el cielo y la tierra.
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.

Bendice, Señor, esta criatura, la tiza, para que contribuya a la salvación del género humano, y concédenos que, por la invocación de tu santísimo Nombre, todos los que la utilicen o escriban con ella en las puertas de su casa los nombres de tus santos Gaspar, Melchor y Baltasar, por la intercesión y méritos de estos, reciban la salud del cuerpo y la protección del alma. Por Jesucristo nuestro Señor. 
 
R. Amén.

Luego tiene lugar la bendición de la casa:

 

Benedictio domorum in Festo Epiphaniae

In ingressu

V. Pax huic dómui.
R. Et omnibus habitántibus in ea.


Antiphona.
Ab Oriénte venérunt Magi in Béthlehem, adoráre Dóminum: et, apertis thesáuris suis, pretiósa múnera obtulérunt, auri Regi magno, thus Deo vero, myrrham sepultúrae ejus. Alleluia.


Canticum Beatae Mariae Virginis

Magnificat * anima mea Dominum ;
Et exsultavit spiritus meus * in Deo salutari meo.
Quia respexit humilitatem ancillae suae: * ecce enim ex hoc beatam me dicent omnes generationes.
Quia fecit mihi magna qui potens est: * et sanctum nomen ejus,
et misericordia ejus a progenie in progenies * timentibus eum.
Fecit potentiam in brachio suo, * dispersit superbos mente cordis sui,
deposuit potentes de sede, * et exaltavit humiles,
esurientes implevit bonis, * et divites dimisit inanes.
Suscepit Israel puerum suum, * recordatus misericordiae suae,
sicut locutus est ad patres nostros, * Abraham et semini ejus in saecula.
Gloria Patri, et Filio, * et Spíritui Sancto.
Sixut erat in principio, et nunc et semper, * et in saecula saeculorum. Amen.

Interea aspergitur et incensatur domus, et in fine repetitur Antiphona: Ab Oriénte venérunt, etc.

Pater noster secreto usque ad...

V. Et ne nos indúcas in tentatiónem.
R. Sed líbera nos a malo.

V. Omnes de Saba vénient.
R. Aurum et thus deferéntes.

V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.

V.
Dóminus vobiscum.
R. Et cum spíritu tuo.

Oratio

Orémus. Deus qui hodiérna die Unigénitum tuum géntibus stella duce revelásti, concéde propítius ut qui iam Te ex fide cognóvimus usque ad contemplándam spéciem tuae celsitúdinis perducámur. Per eúmdem Dóminum nostrum Jesum Christum, qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritu Sancti Deus per ómnia saécula saeculórum. 
 
R. Amen.

Responsorium.
Illumináre, illumináre, Jerúsalem, quia vénit lux tua: et glória Dómini super te orta est, Jesus Christus ex María Vírgine.

V. Et ambulábunt Gentes in lúmine tuo: et reges in splendóre ortus tui.
R. Et glória Dómini super te orta est.

Oratio

Oremus. Béne+dic, Dómine, Deus omnípotens, locum istum (vel domum istam): ut sit in eo (ea) sánitas, cástitas, victóriae virtus, humílitas, bónitas et mansuetúdo, plenitúdo legis et gratiárum áctio Deo Patri, et Fílio, et Spíritui Sancto; et haec benedíctio máneat super hunc locum (vel hanc domum), et super habitántes in eo (ea). Per Christum Dóminum nostrum. 
 
R. Amen.


En español:

A la entrada

V.
Paz a esta casa.
R. Y a todos los que en ella habitan.

Antífona. De Oriente han venido los Magos a Belén para adorar al Señor; y, abriendo sus tesoros, le han ofrecido preciosos dones: el oro como Gran Rey, el incienso como Dios verdadero y la mirra para su sepultura, aleluya.

Cántico de la Santísima Virgen

Proclama mi alma la grandeza del Señor, * se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador.
Porque ha mirado la humillación de su esclava: * por eso desde ahora me felicitarán todas las generaciones.
Porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: * y su nombre es santo.
Su misericordia llega a sus fieles * de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo: * dispersa a los soberbios de corazón,
Derriba del trono a los poderosos * y enaltece a los humildes.
A los hambrientos los colma de bienes * y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, * acordándose de su misericordia.
Como lo había prometido a nuestros padres, * en favor de Abrahán y su descendencia para siempre.
Gloria al Padre y al Hijo * y al Espíritu Santo.
Como era en el principio y ahora y siempre * y por los siglos de los siglos. Amén.

Durante el canto del Magníficat, el sacerdote asperja e inciensa la casa. Al final, se repite la antífona Ab Oriénte venérunt, etc.

Padre nuestro en secreto hasta...


V. Y no nos dejes caer en tentación.
R. Mas líbranos del mal.

V. Todos acudirán desde Saba.
R. Trayendo oro e incienso.

V. Señor, escucha mi oración.
R. Y hasta Ti llegue nuestro clamor.

V. El Señor sea con vosotros.
R. Y con tu espíritu.

Oración

Oremos. Oh, Dios, que en el día de hoy revelaste a las naciones a tu Unigénito por la estrella conductora, concédenos propicio, que ya que te hemos conocido por la fe, seamos llevados a la contemplación de la belleza de tu excelsitud. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo, que contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. 
 
R. Amén.

Responsorio. Resplandece, resplandece, oh, Jerusalén, pues llega el que es tu luz y la gloria del Señor ha aparecido sobre ti: Jesucristo, nacido de la Virgen María.

V. Caminarán las naciones bajo tu luz y los reyes en el esplendor de tu amanecer.
R. La gloria del Señor ha aparecido sobre ti.

Oración

Oremos. Ben+dice, oh, Señor, Dios todopoderoso, este lugar (o esta casa): para que haya en él (ella) salud, castidad, la fuerza de la victoria, humildad, bondad y mansedumbre, la plenitud de la ley y acción de gracias a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo; y que esta bendición permanezca sobre este lugar (o esta casa) y sobre sus moradores. Por Cristo, nuestro Señor. 
 
R. Amén.



6 de enero de 2020, solemnidad de la Epifanía del Señor.
Entrada dedicada al Salvador manifestado, a María, Stella matutina, a José, ínclito descendiente de David, y a los santos Magos orientales.
(Última actualización de la entrada: 4/1/24).

 

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