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miércoles, 22 de febrero de 2012

Particularidades litúrgicas del Tiempo de Cuaresma


 
El Tiempo penitencial de la Cuaresma, como lo insinúa la etimología de su nombre, hace referencia a la simbología bíblica del número cuarenta: el ayuno de cuarenta días que hizo el Señor en el desierto (ver imagen de arriba); los cuarenta años que pasó el pueblo de Dios en el desierto; los cuarenta días que pasó Moisés en el Monte Sinaí; los cuarenta días durante los cuales Goliat, el gigante filisteo, se enfrentó a Israel, hasta que David lo embistió y lo mató; los cuarenta días en que Elías, fortalecido con el pan cocido en las cenizas y con agua, caminó hasta el Horeb, el monte de Dios; los cuarenta días en los que el profeta Jonás exhortó a la penitencia a los habitantes de Nínive.


El ornato del templo

Está prohibido adornar con flores el altar durante la Cuaresma, salvo en el Domingo IV, solemnidades y fiestas. El uso de plantas verdes es una conveniente alternativa supletoria, como puede verse en las celebraciones papales. (Cf. Missale Romanum, rúbrica del Tiempo de Cuaresma, 4; Carta Circular de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos sobre la celebración de las fiestas pascuales, -en adelante CC-, 17).


Los domingos

Este sagrado Tiempo se extiende desde el Miércoles de Ceniza hasta el Jueves Santo, antes de la Misa In Cena Domini. No son cuarenta días exactos, como puede creerse. Se trata de un número más bien simbólico. Consta de seis domingos. Desde el que sigue al Miércoles de Ceniza,  se llaman Domingos de Cuaresma, y se les añaden los adjetivos numerales ordinales primero, segundo, tercero, cuarto y quinto, sucesivamente. El sexto es el Domingo de Ramos o de la Pasión del Señor. Esta última denominación ("de Pasión") recibía antes el actual domingo quinto de Cuaresma. Más aun, ese domingo comenzaba un tiempo especial llamado justamente de Pasión que constaba de catorce días, a saber, esta semana quinta, y la Semana Santa (que es todavía hoy la sexta y última de Cuaresma). La liturgia actual conserva vestigios de esto, pues a partir de este domingo V de Cuaresma, en muchos lugares, se cubren las cruces y demás imágenes sagradas, y desde el lunes de la quinta semana de Cuaresma se debe usar el Prefacio de Pasión I*. Además, en la Liturgia de las Horas se puede optar entre los himnos de esta semana o los de la Semana Santa. Los textos bíblicos y eucológicos, por su parte, se refieren más directamente a la Pasión del Señor.

Estos domingos cuaresmales tienen prioridad ante las fiestas del Señor y ante todas las solemnidades. Si las primeras cayeran en el día del Señor, se omiten. Las segundas, en cambio, se trasladan al sábado inmediatamente anterior.


Las ferias cuaresmales

-Las ferias privilegiadas de Cuaresma, que son el Miércoles de Ceniza y los días de Semana Santa, excluyen toda celebración, cualquiera sea su categoría litúrgica.

-Las ferias simples, que son las restantes, tienen prioridad ante las memorias de los santos, de las cuales solamente puede hacerse conmemoración (actual término litúrgico interesante, al que he dedicado otra entrada, a la que remito). Esto significa que puede tomarse, en lugar de la Colecta propia del día, la del santo correspondiente. 

El viernes de la quinta semana hay una Colecta alternativa, de temática mariana (Deus, qui Ecclesiae tuae). En algunos países, como Argentina, la Santa Sede ha otorgado la concesión de celebrar ese viernes una Misa votiva de Santa María junto a la Cruz, con formularios bíblicos y eucológicos completos.

Para profundizar sobre la denominación y distribución de Domingos y ferias en Cuaresma, ver aquí.
 

Aleluya y Gloria

Durante todo el Tiempo de Cuaresma se omite el Aleluya, sin excepciones de ningún tipo (Cf. CC 18).
También se omite el himno Gloria in excelsis, salvo en las solemnidades, fiestas y celebraciones más solemnes (Institutio generalis Missalis Romani, 53).


El color litúrgico

El color litúrgico de este tiempo es el morado, con excepción de las fiestas y solemnidades en que se prescriba otro color. Es aconsejable colocar un frontal morado ante el altar y usar conopeos del mismo color.

En el domingo cuarto de Cuaresma, llamado Laetare, los ornamentos pueden ser, en lugar de morados, rosados. En otra entrada del blog se profundiza sobre este domingo.
En el Domingo de Ramos se usan ornamentos rojos.


Los cantos

A la hora de elegir los cantos para la Misa, se recomienda tener en cuenta la naturaleza peculiar de este sagrado Tiempo penitencial. El uso del órgano únicamente está permitido para sostener el canto, no solo. Se exceptúa el Domingo IV, las solemnidades y fiestas. (Cf. Missale Romanum, rúbrica del Tiempo de Cuaresma, 4).
El primer domingo de Cuaresma, en la procesión de entrada, es oportuno cantar las Letanías de los santos (Cf. CC, 23; Caeremoniale episcoporum -CE-, 261). Lo mismo puede aplicarse para los demás días cuaresmales, sobre todo durante las procesiones penitenciales que imitan las de las antiguas stationes romanas. (Cf. CE, 260, 261, 262).


Las imágenes sagradas

Pueden cubrirse en la Misa dominical vespertina del sábado anterior al quinto domingo de Cuaresma, donde se haya conservado la costumbre.
La Cruz permanecerá cubierta hasta que concluya la Acción Litúrgica del Viernes Santo. Lo mismo hay que decir para las imàgenes del Cristo yacente y de la Madre Dolorosa, las cuales, incluso, pueden permanecer descubiertas durante las dos últimas semanas de Cuaresma. (CC, 26). Las Conferencias Episcopales tienen la facultad de decidir al respecto. La de Argentina, por ejemplo, dispuso que no se cubrirán (Cf. Misal Romano, rúbrica del Domingo V de Cuaresma, p. 204).
Todas las imágenes que se hubieren cubierto, excepto la Cruz, a tenor de lo dicho, se descubrirán para la celebración de la Noche Santa de la Vigilia Pascual.


Los actos piadosos

Deben fomentarse, y estar imbuidos del espíritu de la liturgia, al que deben conducir (Cf. CC, 19). Se recomiendan encarecidamente, entre otros, los mencionados en el Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, nn. 124 ss.


Lecturas bíblicas de la Misa

-En los domingos I, II, III, IV y V varían y se distribuyen en tres ciclos (A, B y C). Las lecturas de las ferias permanecen invariables en los tres ciclos.
-En los domingos I y II de Cuaresma los Evangelios son siempre el de las tentaciones de Jesús y el de su Transfiguración, según Mateo, Marcos o Lucas, prescriptos respectivamente para los ciclos A, B y C.
-En los ciclos B y C las lecturas  del ciclo A pueden reemplazar a las asignadas para los domingos, o ser utilizadas libremente, siempre con su Prefacio propio, en cualquiera de las ferias semanales. Se recomiendan por su gran valor catequético.
-En el Domingo de Ramos las dos lecturas que preceden al Relato de la Pasión son fijas, como así también sus cánticos interleccionales. Dicho Relato, en cambio, varía para cada ciclo, de acuerdo con el esquema de los sinópticos mencionado más arriba.


Los textos eucológicos

+Saludo:

Hay cinco saludos litúrgicos propios -el último es para el Domingo de Ramos- y seis formularios de tropos para este tiempo en la edición en español del Misal Romano de Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay. (Cf. n 2, pp. 404, 405; n. 6, pp. 411, 412).

+Oraciones presidenciales (colecta, de ofrendas y después de la Comunión):

En los tres ciclos coinciden estas oraciones, aunque hay Conferencias Episcopales (como la italiana), que han obtenido de la Santa Sede la aprobación de oraciones alternativas a éstas.

+Los Prefacios y las Plegarias Eucarísticas:

-Los Domingos I y II de los tres ciclos se usan los Prefacios propios asignados a esos domingos, que hablan de los mentados misterios de las tentaciones y la Transfiguración del Señor.
-Los domingos III, IV y V del ciclo A tienen Prefacio propio, que se corresponde con los Evangelios asignados a cada uno de esos domingos.
-En la tertia editio typica del Misal Romano en latín (n. 42), hay cuatro Prefacios cuaresmales, que pueden usarse libremente en todos los días de este tiempo que no lo tengan propio. En algunas ediciones de las lenguas vernáculas, como la mencionada más arriba, de Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay, hay un quinto Prefacio (n. 42b): "El camino del Éxodo en el desierto cuaresmal", que es exclusivo de las ferias cuaresmales.
-La Plegaria Eucarística IV, que forma un todo con su Prefacio, sí puede decirse en las Misas de este tiempo que no tengan Prefacio propio. Debo recordar que no se considera Prefacio propio al del tiempo, sino a cualquiera que sea fijo para un día determinado.
-Las Plegarias Eucarísticas de Reconciliación, que también se aconseja usar en este tiempo, pueden recitarse con su Prefacio, o con alguno de Cuaresma, pues la temática es esencialmente la misma (Cf. Rúbrica a las Plegarias Eucarísticas de Reconciliación, en el Misal Romano de Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay, op. cit, p. 561).
-Hay dos Prefacios de Pasión (I-II), que,  se usan en la semana quinta de Cuaresma -como mencioné más arriba- y en la Semana Santa, respectivamente.
-La Misa Crismal, que suele celebrarse en la Catedral la mañana del Jueves Santo, o en otro día, según decida el Ordinario del lugar, cuenta con su Prefacio propio.

+Las Oraciones sobre el pueblo y la Bendición Solemne:

Las primeras son aquellas que nos remontan a la antigua tradición litúrgica de la Iglesia. Pueden usarse ad libitum en cualquier día de la Cuaresma. Concluyen siempre con la fórmula de la bendición simple. El Miércoles de Ceniza y en todos los domingos de Cuaresma son obligatorias, a no ser que se opte por la Bendición Solemne de este tiempo, la cual puede usarse en cualquier celebración de estos días, pero que revista, como lo pide su mismo nombre, cierta solemnidad.
En el Domingo de Ramos, si no se usa la Oración sobre el pueblo, puede impartirse la Bendición Solemne de Pasión.


Para profundizar muchas normas litúrgicas mencionadas sugiero leer la aquí citada "Carta Circular" de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.


22 de febrero de 2012, Miércoles de Ceniza.
Última actualización de la entrada: 10/04/22.

4 comentarios:

  1. Muy interesante este aporte, gracias

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  2. No se si alguien leerá este comentario. Veo que uno fue en 2014, otro en 2018 y ahora este en 2022. Un comentario cada 4 años... Y que tema tan importante como para dedicarle muchos comentarios, incluso varias veces en 1 año. Ojalá alguien lea esto. Ojalá esta no sea una Cuaresma más. El Señor nos sigue llamando...

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    1. Ojalá.
      El mundo se aleja cada vez más de Dios.
      Perseveremos en la oración y en la comunión con la Iglesia, nuestra Madre.

      Contemplemos la Santa Faz del Señor, que en muchos lugares se celebra en la liturgia de este día.
      Veneremos y desagraviemos al nuestro Salvador.

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