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La verdadera Iglesia de Dios...

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lunes, 22 de octubre de 2012

Letanías a San Juan Pablo II




Ofrezco a continuación unas letanías sobre el Pontífice polaco, que pueden rezarse o cantarse como devoción privada.
El esquema tradicional, como puede verse, es el propio de toda forma de letanías. Comienza con el Kyrie, al que le sigue la invocación trinitaria. Concluyen con la invocación al Señor como Cristo y como Cordero de Dios.
Luego de la mencionada invocación trinitaria del principio, he querido añadir tres invocaciones marianas: la más importante, de la Maternidad Divina; y dos advocaciones más, que entre otras, y más que ellas, marcaron la vida del Beato Juan Pablo II: Salud del Pueblo Romano (a la sazón, patrona de este blog), y la Virgen de Czestochowa, la más querida advocación de su tierra natal.

Las invocaciones referidas al Santo Padre Juan Pablo II aluden a sus virtudes heroicas, a su historia y a su obra antes y después de ocupar la Sede de Pedro. Están distribuidas en ocho grupos de siete.

He aquí, por tanto, un humilde homenaje a este Papa inolvidable que sigue iluminándonos desde la gloria:


 


LETANÍAS

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad

Dios Padre Celestial, ten piedad
Dios Hijo Redentor del mundo, ten piedad
Dios Espíritu Santo Paráclito, ten piedad
Trinidad Santa, un solo Dios, ten piedad

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros
Santa María, Salus Populi Romani,
Nuestra Señora de Czestochowa,

 Juan Pablo II, fidelísimo Vicario de Cristo,
 Juan Pablo II, dignísimo Sucesor de Pedro,
 Juan Pablo II, faro encendido por Dios en la Ciudad Eterna,
 Juan Pablo II, preclaro hijo de la noble Polonia, 
 Juan Pablo II, emisario del amor del Padre,
 Juan Pablo II, auténtico icono del Buen Pastor,
 Juan Pablo II, paladín de la Divina Misericordia,

 Juan Pablo II, morada luminosa del Espíritu Santo,
 Juan Pablo II, humilde embajador de la Trinidad,
 Juan Pablo II, hijo dilectísimo de la Virgen María, 
 Juan Pablo II, apasionado apóstol del Rosario,
 Juan Pablo II, pregonero de la paz del Resucitado,
 Juan Pablo II, peregrino incansable del Reino,
 Juan Pablo II, testigo audaz del Evangelio,

 Juan Pablo II, valiente defensor de toda vida,
 Juan Pablo II, modelo de paciencia en las pruebas,
 Juan Pablo II, celoso guardián del rebaño de Cristo,
 Juan Pablo II, eco de la Sabiduría divina,
 Juan Pablo II, baluarte de la verdadera fe,
 Juan Pablo II, misionero de esperanza,
 Juan Pablo II, insigne maestro de la caridad, 

 Juan Pablo II, justo en las palabras,
 Juan Pablo II, elocuente en el silencio,
 Juan Pablo II, veraz intérprete del Concilio, 
 Juan Pablo II, Pontífice Magno,
 Juan Pablo II, Pontífice eucarístico,
 Juan Pablo II, Pontífice misericordioso,
 Juan Pablo II, Pontífice mariano,

 Juan Pablo II, Pontífice piadoso, 
 Juan Pablo II, Pontífice de la alegría,
 Juan Pablo II, Pontífice ecuménico,
 Juan Pablo II, Pontífice de la unidad,
 Juan Pablo II, Pontífice del perdón,
 Juan Pablo II, Pontífice del valor,
 Juan Pablo II, Pontífice de la entrega, 

 Juan Pablo II, atleta de la nueva evangelización, 
 Juan Pablo II, umbral del Tercer Milenio, 
 Juan Pablo II, luminaria del Jubileo del Año 2000,
 Juan Pablo II, creador y Patrono de las Jornadas Mundiales de la Juventud,
 Juan Pablo II, autor de las Jornadas Mundiales de la Familia,
 Juan Pablo II, gestor de las Jornadas Mundiales del Enfermo,
 Juan Pablo II, astro radiante en la noche del mundo,

 Juan Pablo II, dulce protector de los niños,
 Juan Pablo II, auténtico amigo de los jóvenes,
 Juan Pablo II, bálsamo de los afligidos,
 Juan Pablo II, regazo de los huérfanos,
 Juan Pablo II, remanso de los agobiados,
 Juan Pablo II, escudo de los perseguidos por la fe,
 Juan Pablo II, leal portavoz del Verbo de Dios,

 Juan Pablo II, eximio interlocutor de las generaciones,
 Juan Pablo II, artífice del diálogo entre culturas,
 Juan Pablo II, gigante demoledor de muros,
 Juan Pablo II, genuino constructor de puentes,
 Juan Pablo II, diestro timonel de la Iglesia Católica,
 Juan Pablo II, blanco padre de la humanidad,
 Juan Pablo II, roca inquebrantable ante el Maligno,

Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.

Oración

Dios eterno, Supremo Pastor de tu Pueblo, que en la persona y el ministerio del Papa San Juan Pablo II, diste a la Iglesia un insigne defensor de la verdad y un verdadero apóstol de caridad, concédenos, te rogamos, que en nuestro caminar hacia la plena luz, contemos siempre con el auxilio celestial de aquel que en la Tierra, supo apacentarnos amorosamente, siendo fiel Vicario de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.


22 de octubre de 2012, memoria litúrgica de san Juan Pablo Magno, Papa.
(Última actualización de la entrada: 03/04/17).


5 comentarios:

  1. Estimado Hermano y Amigo

    Gracias por compartir tan bellas letanías, nuestro amado beato por su intercesión guiara este blog para enriquecernos de tan desbordante amor que desde siglos nuestra Iglesia Católica Apostólica Romana ha sido el medio perfecto para conocer y descubrir a nuestro Dios y que por medio de ella ha llevado a la salvación de tantas almas. Mis saludos y que nuestro Señor derrame la bendición sobre ti. C.D.B.

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  2. En mis momentos de angustia rezo estas letanias que me traen el rostro de San Juan Pablo II, como dulce bálsamo para mi alma.

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  3. Cuando estoy apurada rezo esta letania. El me ha ayudado.

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  4. Hay que evitar el culto a la personalidad. No me gusta para nada esta exaltación de Juan Pablo II.

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  5. Mi hermano: No se trata de "culto a la personalidad" sino de veneración de la persona en función del "heroísmo de las virtudes" que la ha hecho en todo más semejante a Cristo. Dicha "veneración" se realiza con María en los dos formularios de letanías aprobados por la Iglesia, en el celebérrimo "Akathistos" y en muchísimos otros textos; con san José, en las tradicionales letanías y otras plegarias; con los ángeles y más aun, con el innumerable cortejo de santos, en muchos casos pertenecientes a órdenes religiosas que no han ahorrado elogios hacia sus más esclarecidos hijos, no por sí mismos sino en tanto fidelísimos imitadores de Cristo. Por otra parte, bastaría leer los textos litúrgicos de la Iglesia Católica Romana y los de las hermanas Iglesias orientales, para hallar un tesoro inapreciable de "elogios" hacia quienes nos han precedido en la Vida eterna, tesoro no siempre muy conocido y nunca suficientemente valorado. Hablar peyorativamente de mero "culto a la personalidad" en esos casos sería subestimar la más pura Tradición de la Iglesia.
    El culto de "dulía" es absolutamente lícito -y hasta aconsejable- cuando está referido a los santos. El problema aquí no es si se "exalta" más o menos la figura del santo sino si con ello se llega a desplazar o tergiversar el culto de "latría", que debemos a Dios. La Iglesia siempre ha cuidado que esto no ocurra, encauzando todo acto piadoso hacia el único objetivo que ha de tener: la mayor y justa glorificación de Dios y la salvación de las almas.
    Esta es la fe de la Iglesia.
    Gracias por haber visitado este blog y por tu valioso comentario que me ha permitido abordar una cuestión tan importante como esta.
    Dios te bendiga siempre.

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