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La verdadera Iglesia de Dios...

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domingo, 18 de noviembre de 2018

Prefacio propio de la Dedicación de la Basílica de San Pedro




Cada 18 de noviembre, la Iglesia universal celebra la "memoria facultativa" de la Dedicación de la Basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano. En esa misma Basílica, tal aniversario tiene el rango de "solemnidad", como lo estipulan las normas litúrgicas. Por eso, allí mismo, en ese sacrosanto Templo, corazón del catolicismo romano, la Misa de este día tiene textos propios, entre los que se halla el siguiente Prefacio:


PREFACIO

V. El Señor esté con ustedes
R. Y con tu espíritu


V. Levantemos el corazón
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias y en todo lugar,
Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.

Tú eres digno de adoración y alabanza en tus santos, 
a los que haces resplandecer en el Cuerpo Místico de tu Hijo Unigénito
y pones como piedras preciosas en tu Iglesia.

Ella fue preparada por tu sabiduría en la antigua alianza
mediante los patriarcas y los profetas,
y en los últimos tiempos, la has fundado admirablemente sobre los apóstoles.

Entre ellos, quisiste escoger a san Pedro,
que ha confesado ante todos la Divinidad de tu Hijo
y ha merecido ser elegido 
como roca para la construcción del edificio espiritual de la Iglesia.

Así, lo has constituido también guía y pastor de toda tu grey,
para que pudiese confirmar a sus hermanos en la fe
y, habiendo recibido de tu Hijo las llaves del Reino,
supiese que cuanto establecía sobre la Tierra, 
sería reconocido por Ti, oh, Padre, en los Cielos.

En honor de este apóstol y por su singular exaltación,
ofrecemos a tu Divina Majestad esta celebración de fiesta,
y unidos a los coros de los ángeles,
sin cesar cantamos tu alabanza...

Santo, Santo, Santo...


18 de noviembre de 2018, Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario. II Jornada Mundial de los pobres.
En la Basílica de San Pedro, solemnidad de su Dedicación.
Entrada dedicada al Príncipe de los apóstoles, cuyas reliquias yacen en ese santísimo Templo.


Dedicación de las Basílicas de San Pedro y San Pablo: himno litúrgico


 


Cada 18 de noviembre, la Iglesia Universal celebra la "memoria facultativa" de la Dedicación de las Basílicas papales de San Pedro, en la Colina Vaticana, y de San Pablo Extramuros, en la Vía Ostiense. Este es el himno litúrgico propio de la versión en latín de la Liturgia de las Horas, traducido al español:


Laudes y Vísperas: Iam bone, pastor

Acoge benignamente, oh, Pedro, 
buen pastor, los deseos de los que te suplican 
y desata los lazos del pecado, con esa potestad que recibiste, 
mediante la cual, en virtud de la palabra, 
abres o cierras a los fieles las puertas del Cielo. 

Oh, Pablo, informa tú nuestras costumbres, como insigne maestro, 
y haz que nuestros corazones se alcen contigo hasta el Cielo, 
donde, una vez desaparecido nuestro conocimiento oscuro sólo y parcial, 
se nos conceda aquel otro que es pleno y perfecto.

Y para Ti, oh, Dios Uno y Trino, cuyo dominio permanece desde siempre 
y para siempre, la gloria eterna, el honor, el poder 
y los cantos de júbilo y alabanza. Amén.


18 de noviembre de 2018, domingo XXXIII del Tiempo Ordinario. II Jornada Mundial de los pobres.
En las Basílicas de San Pedro (Vaticano) y San Pablo Extramuros (Vía Ostiense), solemnidad de la Dedicación.
Entrada dedicada a ambos apóstoles.


viernes, 16 de noviembre de 2018

Todos los Santos de la Orden de los Siervos de María: himnos litúrgicos




 
Cada 16 de noviembre, la Orden de los Siervos de María celebra la "fiesta" de todos sus santos. Estos son los himnos litúrgicos propios:


Oficio de lectura

Por las veredas del Cielo
caminan hermanos nuestros.
Fueron discípulos fieles,
fueron de la Virgen siervos,
fueron de los siete Santos
hijos preclaros y buenos.

Dóciles a la Palabra,
libres son y sin mancha;
pobres, son ricos de gracia;
puros, son de amor llenos.

Viven mirando a la Virgen,
que fue sierva y ahora reina;
como ella la Palabra 
en el corazón conservan.

Humildes y sencillos
como ella creen y esperan;
con ella junto a la pena
del hombre que gime y sufre.

Como los primeros Padres,
siguen de Agustín la Regla:
amar a Dios y al hermano,
ser muchos un alma sola.

Por las veredas del Cielo
caminan hermanos nuestros.
Te alaben, Señor, los Siervos,
canten tus dones de gracia.

¡Qué grande, en medio de su pueblo,
el Dios que nos salva y ama! Amén.


Laudes

La serena luz del alba
anuncia la buena nueva:
de todos los santos Siervos
es hoy la anhelada fiesta.

Fiesta de muchos hermanos,
fieles amigos de Cristo,
entregados al servicio
de su Madre gloriosa.

Fue su regla el Evangelio,
vivir juntos su anhelo,
juntos caminar soñando
nueva tierra y nuevos cielos.

Vida de frailes llevaron:
única la frugal mesa;
único el pan y el vino, 
Cuerpo y Sangre de Cristo.

Resuena el coro de salmos:
oración que sube al Padre
para que del Cielo bajen
luz y paz, perdón y gracia.

En el Cielo baten palmas,
y con los Padres primeros
cruzan devota mirada
de hijos, hoy compañeros.

Gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo
cantan los Siervos del Cielo
por los siglos de los siglos. Amén.


Vísperas

Astros lucen en el Cielo:
son de la Virgen los Siervos,
brillan de la luz de Cristo,
reflejan gloria divina.

Lejos quedaron las penas,
lejos el camino estrecho,
la soledad y la duda,
y la cruz de cada día.

Ya el servicio en reinado,
ya en vino de goce eterno
el agua fresca se ha trocado,
en nombre de Cristo dada.

Las largas horas pasadas
junto a la cruz del hombre
son ya siglos infinitos
sin llanto y sin gemido.

Ahora solo de cantar,
solo de amar es tiempo:
en puro gozo contemplar
la pura gloria de Cristo.

Alegre la voz y el rostro,
himnos cantan de alabanza:
¡qué bueno es haber servido
a la santa Madre de Cristo!

Te alaben, Señor, los Siervos,
canten tus dones de gracia.
¡Qué grande en medio de su pueblo,
el Dios que nos salva y ama! Amén.

16 de noviembre de 2018, para los servitas, fiesta de Todos los Santos de la Orden.
Entrada dedicada a ellos.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Conmemoración de los difuntos de la Orden trinitaria: himno litúrgico


 


Cada 14 de noviembre, la Orden de la Santísima Trinidad celebra la Conmemoración de todos sus difuntos. Este es el himno litúrgico propio:


Laudes y Vísperas
 
Hacemos hoy memoria
de una familia grande;
y nos encontraremos
en la Casa del Padre.
 
Nos habéis precedido
con el mismo mensaje,
seguimos vuestros pasos
y vuestros ideales.
 
Familia Trinitaria:
siglos, tierras y mares…
La muerte no separa
a los que en Cristo se amen.
 
Oramos con vosotros
en una Iglesia orante
que intercambia sus bienes
como una buena madre.
 
Más allá de la muerte
una familia se hace:
que en la Casa del Cielo
todos pueden sentarse.
 
Los ya purificados
caminan por delante
y dan la mano a aquellos
que están purificándose.
 
Esperamos el día
que el camino se acabe
para estar con vosotros
en las metas finales. 

Allí conoceremos
la ternura del Padre,
y al Hijo, y al Espíritu:
Comunión inefable. 


14 de noviembre de 2018, para los trinitarios, Conmemoración de todos los difuntos de la Orden.
Entrada publicada en sufragio por ellos.
 

martes, 13 de noviembre de 2018

Todos los santos trinitarios: himnos litúrgicos

                 
 


Cada 13 de noviembre, la Orden de la Santísima Trinidad celebra la "fiesta" de todos sus santos. Estos son los himnos litúrgicos propios:

 

Oficio de lectura

Campo en flor es el coro de tus santos,
tan fértil en la paz como en la guerra;
rosas en guerra, y en la paz los lirios
se agavillan maduros.

Ejército de heroicos guerreros
que no pudo vencer el enemigo,
pues Cristo fue camino, y con tal Guía
el triunfo consiguieron.

Ejército de santos, vuestra ayuda
prestad a los esclavos aún del cuerpo;
desatad las cadenas, que podamos
ascender a la meta.

Gloria a la Augusta Trinidad, honores
les demos a las Tres Santas Personas,
las Cuales a sus leyes poderosas
someten todo el orbe. Amén.

 
Laudes

I

Trinitaria Familia de amigos
que de Cristo seguisteis la voz:
de su amor os hicisteis testigos,
mensajeros del Reino de Dios.

Evangelio encarnado en la vida,
profecía de un gozo sin fin;
vuestra luz para siempre encendida
ilumina de uno a otro confín.

Nuestra tierra en vosotros florece
con la gracia que Cristo nos dio;
nuestro barro de amor se estremece
y del Cielo la cumbre alcanzó.

La victoria ya está conseguida
pues triunfasteis con Cristo el Señor;
sembradores de amor en la vida,
cosecháis de la vida el amor.

Vuestra senda de luz nos invita;
con vosotros queremos lograr
la corona que no se marchita
y la vida con Dios en su Hogar.

Gloria al Padre, el origen, la fuente:
gloria al Hijo que nace de Él;
gloria igual al Espíritu ardiente,
de los santos divino Troquel. Amén.
 

II

Oh, seguidores de Cristo,
que poseéis abundancia
de los placeres del Cielo
como premio a la fe dada,
con vuestro oído benigno
escuchad las alabanzas
que en nuestros himnos decimos,
desterrados de la Patria.

Movidos de amor a Cristo,
llevasteis la cruz pesada,
siendo obedientes en todo
y en el amor siendo llamas.

Disteis el desprecio al mundo
y a las infernales trampas;
confesando a Cristo, fuisteis
a las celestes Moradas.

Ahora, conquistado el Cielo,
atended nuestras plegarias
de seguir vuestra huella santa.

La gloria sea al Dios Trino
que por su clemencia santa,
unida a vuestros sufragios,
nos conduzca a su Morada. Amén.

 


Vísperas

I

Santos Trinitarios,
gloria del Dios Vivo:
vais justo a nosotros,
de amor peregrinos.

Fuisteis consagrados,
ya por el Bautismo;Casa donde mora
el Dios Uno y Trino.

Rotas las cadenas,
libres los cautivos,
manos redentoras,
de esclavos hacéis hijos.

Hasta vuestro cielo
suben nuestros himnos;
lleguen las plegarias
a vuestros oídos.

Gozo de la Iglesia,
luz en el camino
fuertes valedores,
profetas, testigos.

Dadnos vuestra entrega
siempre fiel a Cristo,
dadnos la alegría
de ser sus amigos.

Vemos vuestros pasos;
vamos a seguirlos:
huellas ejemplares
de vuestro camino.

Gloria, honor al Padre,
gloria igual al Hijo,
gloria, honor, por siempre
a su Santo Espíritu. Amén.
 

II

Hoy cantamos de Cristo
a los ínclitos siervos,
famosos por la fe
y por brillantes hechos;
este día la tierra
sus alabanzas une a las del Cielo.

Siendo mansos y humildes
y en castidad viviendo,
sin conocer pecado,
lograron, en efecto,
que sus almas volaran
libres ya de la tierra hasta los cielos.

Desde allí se complacen
en mirar hacia el suelo
y ayudar a los pobres
y al triste dar consuelo,
en curar llagas de alma
y dar también alivio a las del cuerpo.

Por eso, hoy nuestro canto
a estos ínclitos siervos
les agradece, y pide
que miren nuestro esfuerzo
y que nos den su ayuda
en la lucha que todos mantenemos.


Honor y alabanza
al Dios Uno en los Cielos,
el cual gobierna el orbe
toda cosa rigiendo
con sus divinas leyes;
honor y alabanza a Él entonemos. Amén.



13 de noviembre de 2018, para los trinitarios, "fiesta" de Todos los Santos de la Orden.

Beato Artémides Zatti: himnos litúrgicos





Cada 13 de noviembre, la Pía Sociedad de San Francisco de Sales, celebra la "memoria facultativa" del beato Artémides Zatti. Estos son los himnos del Propio de la Liturgia de las Horas salesiana:

 
Laudes

La vida se reanuda
con la luz de un alba nueva.
Con ella, en el pecho crece
nuestra devoción sincera.

El corazón y la mente
van a Ti, lumbre primera,
fuente de la Santidad
que a tus hijos llega y llena.

El nuevo Beato Artémides
de ella bebió cual la cierva.
Movido por San Juan Bosco,
decidió seguir sus huellas.

Tú infundiste en su alma
del Evangelio la esencia.
Fue “la caridad sin límites”,
sol y alegría en la tierra.

Sol alegre del enfermo,
firme alivio de las penas,
báculo del indigente...
¡Qué evangélica tarea!

En sus rostros contemplaba
de Jesús la imagen neta.
Con este noble ejercicio
conquistó la feliz meta.

Gracias, Dios, por el regalo
que, en él, haces a tu Iglesia.
Por el río de su virtud
nuestra nave a Ti navega.

 
Vísperas

Como con la luz primera,
cuando las sombras avanzan,
a Ti, Motor de la vida,
va la canción de alabanza.

La luz se va, cae la tarde,
mas en el hondón del alma
otra Luz más pura brilla.
Es la Luz de tu mirada.

Rayos de tu Luz, sabemos
que como Padre nos amas
y que para ir a Ti
el camino nos señalas.

Camino cierto es tu Hijo
y, con Él, las almas claras
que se tomaron en serio
el brío de su Palabra.

Artémides Zatti fue
una de esas nobles almas
que el gozo pleno encontró
siguiendo, fiel, sus pisadas.

Pisadas de amor, de entrega
y caridad extremada,
que este beato hizo suyas
con esperanza cristiana.

De humilde cuna nacido,
para la miseria humana
tuvo un corazón de carne
y delicadas entrañas.

En la fragua de Juan Bosco
forjó sus sensibles armas
y en el pobre y el enfermo
hacía su amor diana.

Honor a Ti, claro cauce
de santidad y de gracia.
A Ti, nuestra gratitud
por esta flor salesiana. 


13 de noviembre de 2018, para los salesianos, memoria facultativa del beato Artémides Zatti.
Entrada dedicada él.

jueves, 8 de noviembre de 2018

Prefacios propios de la Virgen de los Treinta y Tres, Patrona de Uruguay





Cada 8 de noviembre, la República Oriental del Uruguay celebra la "solemnidad" de su patrona, la Virgen de los Treinta y Tres. Los siguientes son los Prefacios propios 1ue pueden emplearse en la Misa de esta advocación mariana:


PREFACIO I
 
V. El Señor esté con ustedes
R. Y con tu espíritu


V. Levantemos el corazón
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias y en todo lugar,
Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.

Porque en la historia de tu providencia
quisiste que María, Virgen de los Treinta y Tres,
fuera invocada por los orientales
para liberar a la Patria;
ya que ella, por los méritos de Cristo,
fue asociada íntimamente a la obra redentora
y es nuestro modelo de justicia y santidad.

Por eso, con todo el pueblo cristiano de nuestra Patria,
unidos a María, nuestra Madre, cantamos con alegría:

Santo, Santo, Santo...

O bien:

PREFACIO II
 
V. El Señor esté con ustedes
R. Y con tu espíritu


V. Levantemos el corazón
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias y en todo lugar,
Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno,
por todas las grandes maravillas de amor y de gracia
que has realizado misericordiosamente
en la Virgen, Madre de tu Hijo.

Ella, concebida sin pecado,
no fue contaminada por la corrupción del sepulcro,
pues siendo intacta en su virginidad,
fue constituida tálamo precioso del cual salió Cristo,
Luz de las naciones y Esposo de la Iglesia:
a ella los fieles la ensalzan como Estrella del alba
y la proclaman Capitana y Guía
por las sendas de la paz y del amor.

Por eso, como los ángeles te cantan en el Cielo,
así nosotros en la tierra te aclamamos,
diciendo sin cesar:

Santo, Santo, Santo...


8 de noviembre de 2018, en la República Oriental del Uruguay, solemnidad de la patrona, la Virgen de los Treinta y Tres.
Entrada dedicada a ella.