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La verdadera Iglesia de Dios...

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sábado, 19 de enero de 2019

Eventualidades litúrgicas: "Las Bodas de Caná"


 
 
 
El milagro realizado por Jesús en las Bodas de Caná, en Galilea (Jn. 2, 1-11), es el primer "signo" mesiánico con que manifiesta el inicio de su ministerio público. La liturgia considera a dicho milagro como uno de los tres sucesos del único misterio de la Epifanía del Señor, siendo los otros dos la Adoración de los Magos y el Bautismo de Jesús en el río Jordán. Esto puede advertirse, no en los textos bíblicos y eucológicos de las Misas propias de la Epifanía y su Vigilia, sino en la Liturgia de las Horas de esa solemnidad, que en varios himnos y antífonas alude explícitamente a esa triple dimensión del misterio de la Epifanía.

Es interesante hacer notar que en el Calendario Romano universal, el acontecimiento prodigioso de las Bodas de Caná no cuenta con una festividad litúrgica propia, como ocurre con la Adoración de los Magos (explicada profética y teológicamente en las Misas propias de la Epifanía y de su Vigilia), o el Bautismo del Señor, celebrado el domingo siguiente (o el lunes, allí donde, por no ser de precepto, aquella solemnidad se haya trasladado a ese mismo domingo).

Así y todo, la liturgia ha querido asignar de manera permanente la proclamación del Evangelio de las Bodas de Caná a la Misa del Domingo II del Tiempo Ordinario en el Ciclo C. Es como si en este Ciclo se quisiese "extender" una semana más el Tiempo de Navidad, que concluyó litúrgicamente con la celebración de la fiesta del Bautismo del Señor.

El mismo Evangelio se presenta como optativo frente a otros (aunque siempre el más elegido) en el Rito del Matrimonio, e incluso, en algunas Misas de la Virgen (votivas y de calendarios particulares).

El conocido ejemplar litúrgico "Misas de la Virgen", dedica un formulario de Misa completo al misterio de Caná: "La Virgen María en las Bodas de Caná".

La piedad popular, que en todas las manifestaciones de arte, ha sabido plasmar su fe y admiración con respecto al primer milagro de Jesús, ha acogido con agradecido estupor poder meditar este misterio en la entrañable plegaria del Rosario. En efecto, por iluminada disposición del santo Pontífice Juan Pablo II, "La autorrevelación de Jesús en las Bodas de Caná" se considera el segundo de los cinco mysteria lucis (misterios de luz) con que se podrá meditar el Rosario cada jueves, desde los albores del Tercer Milenio y hasta el fin de los tiempos. (Cf. Carta Encíclica Rosarium Virginis Mariae, n. 21).
 
 
19 de enero de 2019, I Vísperas del Domingo II del Tiempo Ordinario.
Entrada dedicada a Cristo y a su Madre en el Misterio luminoso de las Bodas de Caná.

martes, 15 de enero de 2019

Beato Luis Variara, presbítero: himnos litúrgicos





Cada 15 de enero, la Familia Salesiana celebra la "memoria facultativa" del beato Luis Variara, presbítero. Estos son los himnos propios de la Liturgia de las Horas:


Laudes

Cuando el alba su luz vierte
sobre las cosas creadas,
a Ti, hontanar de lumbres,
se eleva el fervor del alma.

Hoy, viene a la mente un fruto
de la escuela domboscana.
La figura fascinante
del Beato Luis Variara.

Dada a Dios su juventud,
partió a Colombia de Italia,
donde fue el celoso apóstol
de los leprosos y el alma.

Con su carisma apostólico
y sus cualidades raras,
convirtió aquel “infierno”
en “Casa paradisíaca”.

Impulsado del Espíritu,
concibió la idea extraña
de fundar una Familia
con las mujeres tocadas
de lepra. Tal Cristo, víctima
fue de incomprensión y saña.

Muerto lejos, sus reliquias,
justo ahí, son veneradas,
en el leprosario al que
diera su sangre y entrañas.

¡Así es el Plan de Dios:
Tras la humillación, la calma!
Gloria a Dios, caz de bondad,
por esta flor delicada
que exhaló el dulce perfume
de la caridad cristiana.

(Ronda, 23 de Abril de 2002)


Vísperas

La luz se nos va, mas fulge
otra Luz dentro del pecho.
El regusto de la fiesta
que nos ebrió de contento.

El ejemplo del Beato
Luis Variara abrió un sendero
al alma para llegar
al centro del Evangelio.

Su centro es la caridad
desplegada con leal celo
como lo hiciera el Beato
fiel al Divino Modelo.

En Valdocco, asimiló
de Juan Bosco el vivo fuego
y entretenía en Colombia,
lúdicamente, a los huérfanos.

Consuelo de los leprosos,
de los hambrientos sustento,
vivió el ideal cristiano
con pasión y loco empeño.

Padre de extraña Familia
del lazareto en el seno,
presente sigue, si ausente,
habla su lengua, si muerto.

Honor al Dios que se da
en la entrega de sus siervos
y gracias por Luis Variara,
de su Amor sonoro eco.


15 de enero de 2019, para los salesianos, memoria litúrgica del beato Luis Variara, presbítero.
Entrada decicada a él.

domingo, 13 de enero de 2019

Bautismo del Señor: himnos litúrgicos




El primer domingo posterior a la Epifanía, (o, si esta ha sido trasladada a él, el lunes inmediatamente siguiente), la Iglesia universal celebra la "fiesta" del Bautismo del Señor. A continuación, se publican los himnos propios de la versión en latín de la Liturgia de las Horas, traducidos al español (A). Le siguen otros aprobados por la Santa Sede para algunas Conferencias Episcopales hispanohablantes (B):


A)

I Vísperas: A Patre Unigenite

Oh, Cristo Unigénito del Padre, 
que has, venido a nosotros a través de la Virgen: 
por Ti los hombres renacen a la vida de la fe, 
cuando los consagras mediante el agua del Bautismo.

Saliendo glorioso del Cielo, 
has asumido nuestra misma carne, 
para redimir con tu Muerte a los que habías creado, 
haciéndoles, de este modo, profundamente dichosos.

Te pedimos, Señor Redentor nuestro, 
que te dignes penetrar en nuestros corazones 
y les infundas esa divina claridad 
que Tú llevas Contigo.

Quédate, Jesús, con nosotros, 
alejando esta noche oscura, 
concédenos el consuelo de tu piedad, 
y purifica todos nuestros pecados.

Desde el Cielo, el Padre y el Espíritu Santo 
proclaman tu Divinidad; y nosotros, Señor, 
te glorificamos, a Ti, que eres la Verdad y la Vida. Amén.


Oficio de lectura y II Vísperas: Implente munus debitum

A la orilla del Jordán, donde Juan cumple su ministerio, 
el Creador del universo, en este día, 
penetrando en esas aguas, las purifica.

No pretende limpiarse, 
el que había nacido de las entrañas de la Virgen, 
sino borrar, en su Bautismo, los pecados de los hombres.

Mientras el Espíritu Santo, desde el Cielo, 
se manifiesta en forma de Paloma, 
se oye la voz del Padre que dice: «Éste es mi Hijo, el Amado».

En esta gran teofanía, resplandece la salvación para la Iglesia; 
el Dios Uno, por Quien fueron hechas todas las cosas, 
se revela, ahora, Trino en Personas.

Desde el Cielo, el Padre y el Espíritu Santo 
proclaman tu Divinidad: y nosotros, Señor, 
te glorificamos, a Ti, que eres la Verdad y la Vida. Amén.


Laudes: Iesus refulsit

Con un cántico de gloria, 
la muchedumbre de los fieles celebra al Señor, 
que resplandece como Redentor compasivo de todas las naciones.

A los treinta años de haber asumido 
un Cuerpo como el nuestro, Jesús, 
que carece de todo pecado, 
desciende a las aguas del Bautismo.

Juan, aunque gozoso, se estremece 
de tener que bautizar en el río, 
al que puede limpiar con su Sangre 
los pecados del género humano.

Desde el cielo la voz del Padre Omnipotente, 
da testimonio de su Hijo y se derrama la virtud del Espíritu Santo, 
de Quien manan todos los carismas.

Con nuestras voces suplicantes, te pedimos, Señor, 
que nos ampares e infundas tu luz en nuestras almas 
para que, de este modo, 
podamos mantenernos siempre limpios en tu servicio.

Desde el Cielo, el Padre y el Espíritu Santo 
proclaman tu Divinidad; y nosotros, Señor, 
te glorificamos, a Ti, que eres la Verdad y la Vida. Amén.



B)

I y II Vísperas

Mas ¿por qué se ha de lavar
el Autor de la limpieza?
Porque el bautismo hoy empieza
y Él lo quiere inaugurar.

Juan es gracia y tiene tantas,
que confiesa el mundo de él
que hombre no nació mayor
ni delante ni después.

Y, para que hubiera alguno
mayor que él, fue menester
que viniera a hacerse hombre
la Palabra que Dios es.

Esta Palabra hecha carne
que ahora Juan tiene a sus pies
esperando que la lave
sin haber hecho por qué.

Y se rompe todo el cielo
y entre las nubes se ve
una paloma que viene
a posarse sobre Él.

Y se oye la voz del Padre
que grita:”Tratadlo bien:
escuchadle, es el Maestro;
mi Hijo querido es”.

Y así Juan, al mismo tiempo,
vio a Dios en Personas Tres,
voz y paloma en los cielos,
y al Verbo eterno a sus pies. Amén.

O bien:

Porque el bautismo hoy empieza
y Él lo quiere inaugurar,
hoy se ha venido a lavar
el Autor de la limpieza.

Aunque es santo y redentor,
nos da ejemplo singular:
se quiere hoy purificar
como cualquier pecador.

Aunque Él mismo es la Hermosura
y no hay hermosura par,
hoy quiere al agua bajar
y hermosear nuestra basura.

Nadie lo hubiera pensado:
vino el pecado a quitar,
y se hace ahora pasar
por pecador y pecado.

Gracias, Bondad y Belleza,
pues te quisiste humillar
y no te pesó lavar
tu santidad y pureza. Amén.


Oficio de lectura

Una voz se levanta en el llano:
Convertíos y haced penitencias;
el Señor se sumerge en las aguas
para darnos la vida por ellas.

En Caná manifiesta su gloria
con el cambio del agua en el vino,
esperando la hora fijada
en que habrá de explicar este signo.

Escuchando tu voz, Padre amado,
veneramos a tu único Hijo,
sobre el Cual el Espíritu Santo
descendió para ser tu Testigo. Amén.

O bien:

Hoy dos extremos se han visto,
cuales nunca se verán:
Cristo arrodillado ante Juan,
y Juan bautizando a Cristo.

El mar y abismo profundo
de la pureza infinita,
que las inmundicias quita
y los pecados del mundo,
hoy del Bautista se ha visto
ser lavado en el Jordán;
Cristo arrodillado ante Juan,
y Juan bautizando a Cristo.

Bautiza la voz al Verbo,
el criado al Creador;
ved qué humildad de Señor
y qué autoridad de Siervo.
Favor otra vez no visto
entre los hijos de Adán,
Cristo arrodillado ante Juan,
y Juan bautizando a Cristo.

Los cielos se abren, y allí
la Voz del Padre ha entonado:
«Aqueste es mi Hijo amado,
en el Cual me complací.»
Y el Paráclito se ha visto,
testificando que están
Cristo arrodillado ante Juan,
y Juan bautizando a Cristo.

Qué grande misterio encierra
el Jordán; cantad, criaturas:
«Gloria a Dios en las alturas
y paz al hombre en la tierra.» Amén.


Laudes (otra traducción del himno de Oficio de lectura y II Vísperas de A).

A la orilla del Jordán,
descalza el alma y los pies,
bajan buscando pureza
doce tribus de Israel.

Piensan que a la puerta está
el Mesías del Señor
y que, para recibirlo,
gran limpieza es menester.

Bajan hombres y mujeres,
pobres y ricos también,
y Juan, sobre todos ellos,
derrama el agua y la fe.

Mas ¿por qué se ha de lavar
el Autor de la limpieza?
Porque el bautismo hoy empieza
y Él lo quiere inaugurar. Amén.


13 de enero de 2019, fiesta del Bautismo del Señor.
Entrada dedicada a Cristo en este primer misterio luminoso del santo Rosario.



domingo, 6 de enero de 2019

Epifanía del Señor: himnos litúrgicos



 
 
Cada 6 de enero, la Iglesia universal celebra la solemnidad de la Epifanía del Señor. A continuación, se publican los himnos propios de la versión en latín de la Liturgia de las Horas, traducidos al español (A). Les siguen otros aprobados por la Santa Sede para algunas Conferencias Episcopales hispanohablantes (B):

 
A)

I Vísperas y Laudes: Quicumque Christum

Cuantos buscáis a Cristo, 
levantad vuestros ojos a lo alto: 
allí podréis contemplar una señal 
de su gloria eterna.

Una estrella que supera al sol en luz 
y hermosura, anuncia que, con carne humana, 
Dios ha venido a la Tierra.

Desde los mares pérsicos, 
en donde el sol abre su puerta, 
los Magos, como sabios astrónomos 
contemplan la bandera del Rey.

«¿Quién es —dicen— este Rey 
tan grande que gobierna los astros, 
ante quien tiemblan las estrellas, 
al que la ley y el cielo obedecen?

Vemos un esplendor que no tiene ocaso, 
sublime, excelso, infinito, 
anterior al cielo y a la tierra.

Éste es aquel Rey de las naciones 
y Rey del pueblo judío, 
prometido al Patriarca Abraham 
y a su descendencia para siempre.»

Gloria a Ti, Jesús, que Te has revelado 
a los gentiles y gloria también al Padre 
y al Espíritu Santo, por los siglos sin término. Amén.

 
Oficio de lectura: Magi videntes

Los Magos, al ver al Niño 
Le ofrecen los dones que traen de Oriente 
y postrados Le ofrecen, con sus votos 
el incienso la mirra y el oro de la realeza.

Oh, Niño, a Quien el Padre predestinó 
para un triple oficio: reconoce las insignias ilustres 
de tu poder y de tu Reino:

El oro y el aroma fragante 
del incienso de Saba, Lo proclaman 
Rey y Dios pero el polvo de la mirra 
predice ya su sepulcro.

Oh, Belén tú eres la mayor 
entre las ciudades grandes, 
porque te cupo en suerte dar a luz 
al Autor de la salvación, 
por voluntad del Cielo unido a nuestra carne.

Los Profetas son testigos 
cuando nos ratifican 
que el Padre manda a Cristo 
que entre en su Reino y juzgue:

Ese Reino que todo lo abarca: 
el Cielo y el Infierno, la tierra, 
el aire y el mar, desde la cuna 
del sol hasta el ocaso.

Gloria a Ti, Jesús, 
que Te has revelado a los gentiles 
y gloria también al Padre y al Espíritu Santo, 
por los siglos sin término. Amén.

 
II Vísperas: Hostis Herodes

Cruel tirano Herodes, 
¿por qué temes que Cristo venga? 
No usurpa los reinos de la tierra, 
el que viene a dar los celestiales.

Iban los Magos siguiendo la estrella 
que les guiaba por su camino; 
con la luz buscan la Luz 
y con sus dones confiesan a Dios.

El Cordero Divino se lavó 
en las aguas de un río cristalino, 
y borró los pecados que Él nunca contrajo, 
dejándonos a nosotros limpios.

Una nueva manifestación del poder de Cristo: 
las tinajas de agua se tiñen de rojo, 
pues el agua se transformó 
cuando se ordenó servir el vino.

Gloria a Ti, Jesús, que Te has revelado a los gentiles 
y gloria también al Padre y al Espíritu Santo, 
por los siglos sin término. Amén.

B)

I y II Vísperas

Confiada mira la luz dorada
que a ti hoy llega, Jerusalén:
de tu Mesías ve la alborada
sobre Belén.

El mundo todo ve hoy gozoso
la Luz divina sobre Israel;
la estrella muestra al prodigioso
Rey Emmanuel.

Ya los tres Magos, desde el Oriente,
la estrella viendo, van de ella en pos;
dan sus primicias de amor ferviente
al Niño Dios.

Ofrenda de oro que es Rey declara,
incienso ofrece a Dios su olor,
predice mirra muerte preclara,
pasión, dolor.

La voz del Padre, Cristo, te llama
su predilecto, sobre el Jordán.
Dios en los hombres hoy te proclama,
valiente Juan.

Virtud divina resplandecía
del que del agua vino sacó,
cuando el anuncio de Eucaristía
Caná bebió.

A darte gloria, Señor, invita
la luz que al hombre viniste a dar,
luz que nos trae gloria infinita
de amor sin par. Amén.

O bien:

Reyes que venís por ellas,
no busquéis estrellas ya,
porque donde el sol está,
no tienen luz las estrellas.

Mirando sus luces bellas,
no sigáis la vuestra ya,
porque donde el sol está,
no tienen luz las estrellas.

Aquí parad, que aquí está
Quien luz a los cielos da:
Dios es el puerto más cierto,
y si habéis hallado puerto
no busquéis estrellas ya.

No busquéis la estrella ahora:
que su luz ha oscurecido
este Sol recién nacido
en esta Virgen Aurora.

Ya no hallaréis luz en ellas,
el Niño os alumbra ya,
porque donde el sol está,
no tienen luz las estrellas.

Aunque eclipsarse pretende,
no reparéis en su llanto,
porque nunca llueve tanto
como cuando el sol se enciende.

Aquellas lágrimas bellas
la estrella oscurecen ya,
porque donde el sol está,
no tienen luz las estrellas. Amén.

 
Oficio de lectura (Ídem, himno II de las I Vísperas)

O bien:


Estrella nunca vista se aparece
a los remotos Magos orientales,
y, al juzgar de los fuegos celestiales,
otra lumbre mayor los esclarece.

Nacido sacro Rey se les ofrece,
con nuevas maravillas y señales,
para que reverentes y leales
la obediencia Le den como merece.

Parten llevados de la luz y el fuego,
del fuego de su amor; luz que los guía
con claridad ardiente y soberana.

Subió al trono de Dios el pío ruego,
y, llenos de firmísima alegría,
vieron la luz de Dios por nube humana.

Gloria y loores por la eternidad
tribútense a la Santa Trinidad. Amén.


 
Laudes (Ídem, himno II de las I Vísperas)

O bien:
(himno del Oficio, v. supra)


6 de enero de 2019, solemnidad de la Epifanía del Señor.
Entrada dedicada a Cristo, en el misterio de la Adoración de los Magos.

sábado, 5 de enero de 2019

Eventualidades litúrgicas: Epifanía y Bautismo del Señor



Al cumplirse hoy un nuevo aniversario de la creación de este blog, he querido inaugurar otra sección en él. Se llama "Eventualidades litúrgicas". Es un modo de realizar consideraciones sobre situaciones que no se constatan a menudo en la liturgia, pero que al suceder, dan lugar a ciertas peculiaridades en los esquemas celebrativos.
Concretamente, en esta primera entrada, quiero abordar el tema de la infrecuente "contigüidad" de la solemnidad de la Epifanía del Señor con la fiesta de su Bautismo:

En el caso particular de que en el Calendario Romano universal, la solemnidad de la Epifanía (6/1) ocurra un sábado y la fiesta del Bautismo del Señor el domingo que le sigue inmediatamente (7/1), debemos tener en cuenta interesantes consideraciones:


¿Qué Misas celebrar? ¿Y en la Liturgia de las Horas? ¿Por qué?



Parecería una cuestión simple pero no lo es tanto pues depende de determinados factores:

1. Allí donde la solemnidad de la Epifanía del Señor no sea de precepto, puede trasladarse al domingo 7, en cuyo caso, el Bautismo del Señor se celebraría el lunes 8. En efecto, aunque las fiestas litúrgicas impedidas no se trasladan, las normas consienten una excepción para el caso particular que estamos considerando. 

Este sería, por tanto, el esquema celebrativo correspondiente:

Sábado 6:

-Misa matutina y Liturgia de las Horas: de la feria del Tiempo navideño.
-Misa vespertina de la Vigilia de Epifanía (algunas Conferencias Episcopales la han incorporado en sus misales). Primeras Vísperas: de Epifanía.


Domingo 7:

-Misas y Liturgia de las Horas: de la Epifanía del Señor. (Se omiten las Primeras Vísperas del Bautismo del Señor por no celebrarse en domingo).

Lunes 8:

-Misas y Liturgia de las Horas: del Bautismo del Señor, con lo que se concluye el Tiempo de Navidad. Se proclama una sola lectura antes del Evangelio y omite el Credo salvo donde, por ser festividad titular, se celebre con el grado de "solemnidad".



2. Si la Epifanía del Señor no es de precepto pero tampoco se traslada (como ocurre en Argentina, por ejemplo), el esquema celebrativo debe ser el siguiente:

Viernes 5:

-Misa matutina y Liturgia de las Horas: de la feria del Tiempo navideño.
-Misa vespertina: de la Vigilia de Epifanía. Liturgia de las Horas: Primeras Vísperas de Epifanía.

Sábado 6:

-Misa matutina y Liturgia de las Horas: de la Epifanía.
-Misa vespertina: del Bautismo del Señor (aunque sea de un grado litúrgico inferior al de la Epifanía, la fiesta del Bautismo del Señor tiene prioridad por la norma litúrgica que dice que entre dos Misas, una de precepto y otra no, ha de optarse siempre por la de precepto, independientemente del grado litúrgico de ellas). Liturgia de las Horas: Segundas Vísperas de Epifanía (debido a la Tabla de precedencias).


Domingo 7:

-Misas y Liturgia de las Horas: del Bautismo del Señor. 



3. Finalmente, donde la solemnidad de la Epifanía del Señor sea de precepto, no puede trasladarse, y debe seguirse este esquema celebrativo:

Viernes 5:

-Misa matutina y Liturgia de las Horas: de la feria del Tiempo de Navidad.
-Misa vespertina de la Vigilia de la Epifanía. Primeras Vísperas de Epifanía.

Sábado 6:

-Misa matutina y Liturgia de las Horas: de Epifanía.
-Misa vespertina y Liturgia de las Horas: también de la Epifanía, pues estaríamos frente a dos celebraciones de precepto: esta y la dominical (coincidente con el Bautismo del Señor). Como hay paridad en cuanto al precepto, prima la celebración que tiene un rango litúrgico superior en la mentada Tabla de precedencias: Epifanía.

Domingo 7:

-Misas y Liturgia de las Horas: del Bautismo Señor, con lo que se concluye el Tiempo de Navidad.


5 de enero de 2019, Vigilia de la solemnidad de la Epifanía del Señor.
VII aniversario de la creación de este blog.
Entrada dedicada a todos los lectores, asiduos y ocasionales.

Beato Diego José de Cádiz, religioso: himnos litúrgicos


 


Cada 5 de enero, la Familia Franciscana celebra la "memoria libre" del beato Diego José de Cádiz, religioso capuchino. (En algunos lugares se celebra el 24 de marzo, día de su muerte terrena). Los siguientes son los himnos litúrgicos propios:


Laudes

Hosanna a Ti, Señor, porque a los hombres
de toda condición en nuestra tierra
enviaste a fray Diego, como apóstol,
con el fuego y la fe de tus profetas.

Honor a Ti, Señor, porque al llamarlo
al retiro, a la paz, a la pobreza,
su firme vocación franciscana
dio sentido total a su existencia.

Bendito seas Tú, porque en el cruce
de sus largas campañas evangélicas,
para su afán tenaz de misionero,
tu Palabra fue siempre luz y fuerza.

Loado seas Tú, porque en su vida,
testigo de tu amor sobre la Tierra,
para su empeño libre de ser santo
hermanaste tu gracia con su entrega.

Gloria a Ti, Dios eterno, Trino y Uno:
Padre, Hijo y Espíritu, en tu Iglesia,
porque por Ti fray Diego, ya sin término,
es signo de tu amor y tu presencia. Amén.


Vísperas

Pasión de ardiente amor, Diego José,
que aprietas a Jesús entre tus manos,
¿adónde el Crucifijo te arrebata,
adónde va empujando esos tus pasos?

«A ser volcán, y apóstol derretido,
y santo capuchino misionando,
y a estarme, si pudiera, ante el infierno,
y hacer misión allí, a Cristo alzando».

La clara teología se hizo luz
y fue la Trinidad fulgor y rayo,
y viste que el amor es la respuesta,
tu vida entera amor, ternura y llanto.

La Madre de piedad es tu Pastora,
misericordia y paz para el rebaño,
¡oh, Madre de dulzura, Madre buena,
que a pecadores abres tu regazo!

¡La gloria a Ti, viviente Trinidad,
amor, perdón, y cielo regalado,
por siempre adoración y gratitud,
oh, Dios, Festín que sacias a los santos! Amén.


5 de enero de 2019, para los franciscanos, memoria litúrgica del beato Diego José de Cádiz, religioso.
Entrada dedicada a él.

viernes, 4 de enero de 2019

Santa Ángela de Foligno, religiosa: himno litúrgico


Aparición de Nuestro Señor a la Beata. Lienzo de G. Cades (1750-1799). Altar de la capilla de la Beata en la iglesia de San Francisco, Foligno (Italia).



Cada 4 de enero, lo Orden de los Frailes Menores celebra la "memoria facultativa" de santa Ángela de Foligno, religiosa. Este es el himno litúrgico propio:



Laudes

Ángela de Foligno,
mística franciscana:
Dios te elevó a la cima
de las cumbres más altas;
te hizo ejemplar maestra
y guía de las almas.

Un día recibiste
los toques de la gracia,
lloraste tus pecados,
rompiste sus amarras
y aun en medio del mundo
tu vida se hizo santa.

Por el Amor divino
vas subiendo en la escala;
con el amor más grande
Cristo en la cruz te abraza
y en la unión transformante
quedas santificada.

Ángela de Foligno,
mística franciscana,
contigo bendecimos
a la Trinidad Santa
que ha querido en nosotros
elegir su morada. Amén.

 
4 de enero de 2019, para los franciscanos, memoria litúrgica de santa Ángela de Foligno, religiosa.
Entrada dedicada a ella.