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S.S. Benedicto XVI: Agnus Dei |

Este blog, dedicado a los Papas san Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco y León, tiene como objetivo, por un lado, describir, interpretar y dar a conocer la normativa litúrgica vigente en la forma ordinaria del rito romano de la Iglesia Católica Apostólica Romana, y por otro, procurar que el inestimable y siempre renovado tesoro de los ejercicios de piedad popular, se ordene a dicha liturgia, y se vea por ésta iluminado y enriquecido.
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viernes, 3 de febrero de 2023
Consultas litúrgicas VII: "El momento de la Fracción del Pan"
jueves, 14 de julio de 2022
La profanación de lo sagrado
El Diccionario de la Lengua Española ofrece dos acepciones del término "profanar", al que corresponde el sustantivo "profanación". Dice exactamente ("tr." significa verbo "transitivo"):
1. tr. Tratar algo sagrado sin el debido respeto, o aplicarlo a usos profanos.
2. tr. Deslucir, desdorar, deshonrar, prostituir, hacer uso indigno de cosas respetables.
La desacralización propia de la cultura actual es hija del "relativismo" imperante en función del cual todo vale o deja de valer según el criterio de quien lo considere, o de acuerdo con los postulados de la ideología de turno.
Esta realidad infelizmente ha contaminado nuestra vida en general y en el modo como celebramos y practicamos la fe en particular.
Lo anterior se manifiesta en la casi inconsciente profanación que los católicos (laicos y ministros ordenados) realizamos de los lugares y de las celebraciones sagradas. Y no nos estamos refiriendo aquí a los sacrilegios que voluntariamente (aunque quizás ignorando la gravedad) cometen los enemigos de la fe o quienes delinquen en los lugares santos.
Parece que los católicos hemos olvidado que nuestras iglesias, a diferencia de otros templos cristianos (a los que santifican los fieles congregados en nombre del Señor), son un lugar sagrado por sí mismo, independientemente de si en ellas está congregado el pueblo para las celebraciones o para el ejercicio de actos de piedad.
Hacen sagrado al templo católico: ante todo, el Santísimo Sacramento, habitualmente reservado en el sagrario; el infaltable Altar, que es ara del Sacrificio del Cordero; la Palabra revelada, que es proclamada desde el ambón; la pila bautismal, en la que la Iglesia engendra nuevos hijos para Dios; los confesionarios, que hacen presente entre nosotros el Trono de la Misericordia Divina; las imágenes y objetos sagrados, que son signos de todo lo que dice recta relación con el Señor.
Evidentemente, la sacralidad del templo católico llega a su plenitud cuando se reúne la asamblea, y presidida por un sacerdote, participa de cualquier celebración litúrgica, especialmente de la Santa Misa.
De todo lo dicho se deduce que nuestras iglesias no son lugares adecuados para actos civiles, exposiciones, discursos o debates mundanos, festividades no litúrgicas, festejos de grupos privados u otro tipo de reuniones sociales; tampoco para manifestaciones artísticas ajenas al sentir religioso. Los conciertos, por ejemplo, se permiten bajo determinadas condiciones.
Si sagrado es el templo católico por sí mismo, ¡cuánto más lo será en el momento en que en él se celebra el Santo Sacrificio del Altar!
Retomemos las dos acepciones del verbo "profanar" trancritas al inicio de esta entrada y reflexionemos en qué medida se produce la profanación del lugar y del culto sagrados:
La primera acepción (tratar algo sagrado sin el debido respeto, o aplicarlo a usos profanos), nos cuestiona acerca de cuál es el respeto que debemos al lugar sagrado y a los actos cultuales que en él se realizan. Es algo que nadie sino la suprema Autoridad de la Iglesia puede determinar. No depende de gustos individuales. En este sentido, no basta con que algo no se oponga a la fe para que pueda ser admitido en el lugar sagrado ni mucho menos en una celebración litúrgica.
La segunda acepción del verbo "profanar", (deslucir, desdorar, deshonrar, prostituir, hacer uso indigno de cosas respetables), aunque como la anterior puede aplicarse al templo, tiene también mucho que ver con la Misa en particular y con cualquier otra celebración litúrgica en general:
"Deslucir" es quitar la gracia, atractivo o lustre a algo: a la luz de esto, todo aquello que se realice pero no se encuentre establecido en los libros litúrgicos, o lo que se especifique pero no se cumpla, tiende a reducir a nuestro mero ingenio y "creatividad" aquello que ha sido custodiado por la Iglesia a lo largo de los siglos, o incluso, adaptado cuando fue posible y ella lo consideró necesario.
'Desdorar' es:
1. "Quitar el oro con que estaba dorado algo": el oro en las Sagradas Escrituras es símbolo de la realeza, de los dones espirituales, de la santidad y del verdadero culto a Dios.
2. Deslustrar, deslucir, mancillar la virtud, reputación o fama: es lo que hacemos cuando, queriendo ser "innovadores" u "originales", creamos in actum rúbricas "a nuestro gusto y medida" para las celebraciones litúrgicas, o modificamos a nuestro arbitrio las ya existentes. Atentamos contra la riqueza del significado de los ritos, oscureciendo su inteligibilidad y poniendo en juego su eficacia y, a veces, hasta su validez. Es una manera de "deshonrar" al mismo Dios y a las cosas santas.
En síntesis, cada vez que nos arrogamos el derecho de alterar lo establecido por la liturgia o de "intervenir" el lugar sagrado con actos que no le son exclusivamente propios, estamos "prostituyendo" lo que pertenece al Señor. Y esto es "hacer uso indigno de cosas respetables". Porque no corresponde a nosotros determinar qué sería lo digno. Eso ya lo ha establecido la Iglesia. No tenemos autoridad ni derecho para "legislar" sobre lo no establecido o para juzgar acerca de la pertinencia de lo que ya lo está.
¿Por qué en nuestros tiempos no se respetan el lugar y las celebraciones como antes?
¿Por qué, algunas veces, al entrar a un templo católico en que se está celebrando la Misa, dudamos de que así sea? No sabemos si es una peña folclórica, una reunión de debate, una representación teatral, un conversatorio o un grupo privado de oración y alabanza.
Ocurre que, en lugar de que lo que es santo brote de la liturgia celebrada en el templo e impregne los tejidos sociales y los oriente hacia lo divino, hemos permitido u ocasionado que costumbres, modismos y lenguajes de nuestra vida ordinaria se infiltren en el templo y se introduzcan en las sacras celebraciones, menoscabando todo lo que de sublime tiene la liturgia y reduciéndolo a un mero encuentro social más.
La estructura de la Misa es siempre invariable en lo esencial, a saber, la Liturgia de la Palabra y la de la Eucaristía, a las que preceden ritos iniciales y concluyen ritos finales.
Por tanto:
No están permitidos en la Misa más diálogos entre el sacerdote y los laicos que aquellos pocos claramente determinados por las rúbricas.
No cualquier tipo de música, aún de carácter religioso, es apta para la celebración. Debe ser música litúrgica o ninguna otra.
No se trata de emocionar o emocionarse sino de celebrar y transmitir la fe íntegra y en todo su esplendor. Y la Iglesia nos ha enseñado cómo hacerlo. Debemos dejar, por tanto, las "geniales innovaciones" de particulares (también las de los ministros ordenados) para otros ámbitos de la vida social o personal.
Urge tomar conciencia de estas realidades para que no sigamos arrojando los dones sagrados al saco roto de nuestras preferencias y gustos personales.
domingo, 23 de mayo de 2021
Santa Misa por diversas necesidades XX: "En reuniones espirituales o pastorales"
Antífona de entrada Mt 18,20
Dice el Señor: Donde hay dos o tres reunidos en mi nombre,
yo estoy presente en medio de ellos.
O bien: Col 3, 14-15
Sobre todo, revístanse del amor,
que es el vínculo de la perfección.
Que la paz de Cristo reine en sus corazones,
esa paz a la que han sido llamados, porque formamos un solo cuerpo.
Oración colecta
Te pedimos que infundas en nosotros, Señor,
el espíritu de inteligencia, de verdad y de paz,
para que conozcamos lo que es de tu agrado
y, con un mismo querer, lo pongamos por obra.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.
O bien:
Señor y Dios nuestro,
tu Hijo prometió estar en medio
de los que se reúnen en su Nombre;
concédenos sentir su presencia entre nosotros
para que, en la verdad y el amor,
experimentemos la abundancia de su gracia,
de su misericordia y su paz.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.
Oración sobre las ofrendas
Mira con bondad los dones que presentamos, Señor,
y haz que comprendamos verdaderamente,
y expresemos con lealtad,
lo que es bueno y recto a tus ojos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio del Espíritu Santo II.
Antífona de comunión
Donde hay verdadera caridad y amor.
El amor de Cristo nos ha congregado en la unidad.
Oración después de la comunión
Padre misericordioso,
te pedimos que el alimento santo, que hemos recibido,
nos confirme en tu voluntad
y nos haga en todas partes testigos de tu verdad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
23 de mayo de 2021, solemnidad de Pentecostés.
Entrada dedicada a Dios Espíritu Santo.
jueves, 18 de abril de 2019
Misas de la Vigilia Pascual y de la Noche de Navidad "anticipadas" en su horario

Para la tarde del 24 de diciembre, existe una Misa propia, la de la "Vigilia de la Natividad del Señor", que muchos confunden con la de la Noche.
"Toda la celebración de la Vigilia Pascual debe hacerse durante la noche. Por ello no debe escogerse ni una hora tan temprana que la Vigilia empiece antes del inicio de la noche, ni tan tardía que concluya después del alba del domingo" (S. Congregación de Ritos, Instrucción Eucharisticum mysterium, (25 mayo 1967) n. 28. AAS 59 (1967) 556-557) . Esta regla ha de ser interpretada estrictamente. Cualquier abuso o costumbre contrario que, poco a poco se haya introducido y que suponga la celebración de la Vigilia pascual a la hora en la cual, habitualmente, se celebran las Misas vespertinas antes de los domingos, ha de ser reprobado".
Como se puede advertir en el texto de dicha "Carta", no se trata de una cuestión nueva: ya antiguamente la Vigilia Pascual se celebraba en horario nocturno. Es cierto que en la primera mitad del siglo XX, por razones cuya explicación requeriría de otra entrada, se adelantó a horas del día; incluso, hasta cerca del mediodía. Pero luego, fue restablecido el horario original, lo que se consolidó con la Instrucción Eucharisticum Mysterium, y la reforma del Concilio Vaticano II. Las citas a pie de página en la citada "Carta" refieren a los documentos mencionados.
La prohibición de "anticipar" cualquiera de esas dos Misas es, al menos en la normativa actual, indiscutible, y no puede ser objeto de excepciones de ningún tipo, sin rayar el abuso litúrgico.
La antítesis "luz/tinieblas" en la liturgia
Para profundizar sobre los ritos del "Lucernario" en la Vigilia Pascual, puede consultarse un interesante texto de Félix Arocena. Para acceder a él, hacer clic aquí.
Las dos Noches más sagradas del año evocan, cada cual a su manera, la noche temporal y espiritual de nuestra vida y de nuestra historia, de nuestro cuerpo y de nuestra alma, noches que se hacen una sola y que acogen en su seno la gloria de Cristo, Astro refulgente del Padre, Luz verdadera que disipa toda oscuridad y Día sin ocaso que nos rescata del pecado y de la muerte eterna.
18 de abril de 2019, Jueves Santo In Cena Domini. Inicio del Sacro Triduo Pascual.
Entrada dedicada a Jesucristo, Sacerdote, Altar, Víctima, y Maná de la Nueva Alianza.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Ritos finales: Abusos litúrgicos
(El link de los documentos aquí citados está enlazado en sendos nombres, mencionados en la entrada "Abusos litúrgicos: Introducción").
Luego de la Oración después de la Comunión comienzan los Ritos finales de la Misa.
1. Introducción general al tema
https://veritasl.blogspot.com/2012/01/abusos-liturgicos-introduccion.html
2. Ritos iniciales
https://veritasl.blogspot.com/2012/01/abusos-liturgicos-en-los-ritos.html
3. Liturgia de la Palabra
https://veritasl.blogspot.com/2012/01/liturgia-de-la-palabra-abusos.html
4. Liturgia de la Eucaristía
https://veritasl.blogspot.com/2012/02/liturgia-de-la-eucaristia-abusos.html
domingo, 5 de febrero de 2012
Liturgia de la Eucaristía: Abusos litúrgicos
(El link de los documentos aquí citados está enlazado en sendos nombres, mencionados en la entrada "Abusos litúrgicos: Introducción").
La Liturgia eucarística constituye el corazón de la Santa Misa.
A veces, se utilizan instrumentos musicales o música instrumental durante la recitación de la Plegaria Eucarística. Esto va contra las normas litúrgicas (Cf. IGMR, 32; RS, 53).
-Consagración
En el momento de la elevación he escuchado también diversas aclamaciones que, surgidas en el ámbito de la piedad popular, son proferidas por los fieles. La más conocida es la del apóstol Santo Tomás: Señor mío y Dios mío. Tales aclamaciones y cualesquiera otras pueden ser hechas por los fieles en el silencio orante del corazón, de manera que no distraigan a quienes oran en silencio. Ninguna de ellas es sugerida en el Misal para este momento.
Por otra parte, he visto que sacerdotes, aun siendo teólogos, cometen el serio abuso de realizar la fracción del pan, cuando pronuncian las siguientes palabras de Jesús: "...lo partió...". Esta "teatralización" atenta contra la Tradición de la Iglesia. La Instrucción RS reprueba firmemente esta práctica, y ordena corregirla con urgencia (Cf. n. 55). El rito de la fracción del pan debe realizarse antes de la Comunión, mientras se canta el Agnus Dei, como especificaré más abajo. Para profundizar sobre este abuso, ver aquí.
La nueva traducción oficial de la fórmula de consagración exige las palabras "por muchos" (pro multis) y no "por todos". Quién mejor que el sapientísimo Benedicto XVI para explicárnoslo: http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/letters/2012/documents/hf_ben-xvi_let_20120414_zollitsch_sp.html
-Memento de la Iglesia militante
He escuchado algún sacerdote que, contra la praxis dos veces milenaria de la Iglesia (Cf. RS, 56), omite la mención del Papa o del obispo del lugar.
-Doxología
La doxología con la que concluye toda Plegaria Eucarística, a tenor de lo dicho más arriba, solamente debe ser cantada o recitada por el sacerdote, y no por él conjuntamente con la asamblea.
Padrenuestro:
Es un abuso el reemplazo del Padrenuestro por cualquier otro cántico, aunque se refiera a la paternidad del Señor, y sea bíblico como lo es esta oración dominical.
Hay quienes pronuncian la palabra Amén, como habitualmente se hace, al concluir el Padrenuestro. En la Misa es incorrecto, pues existe el embolismo, una petición que desarrolla la parte conclusiva de esta Oración del Señor: "Líbranos, Señor, de todos los males..."
La elevación de manos por parte de los fieles, como el tomarse de las manos, no están contemplados en los libros litúrgicos.
El Rito de la paz:
De haber diácono, es éste quien invita a los fieles a intercambiarse el saludo de paz. Si no, lo hace el mismo sacerdote.
Este rito debe caracterizarse por la sobriedad. A menudo he observado que se lo considera el momento ideal para -"saludar" a los parientes, amigos y demás conocidos que están presentes en cualquier parte del templo. El Rito de la paz no es una mera manifestación de afecto, o un acto de perdón o reconciliación, sino que es expresión de la comunión eclesial y de la caridad, antes de recibir la santísima Eucaristía (Cf. IGMR, 82; RS, 71).
La paz debe ser ofrecida a los que están más cerca de uno en el templo (Cf. IGMR, ib; RS, 72).
Los sacerdotes se intercambian el saludo de paz entre ellos, y con los demás ministros, pero permaneciendo siempre en el presbiterio (Cf. IGMR, 181; RS, ib), y no desplazándose por las naves de la iglesia para saludar a tales o cuales particulares.
La Carta Circular "El significado ritual del don de la paz en la Misa", de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, con fecha 8 de junio de 2014, puntualiza bien todo esto.
Agnus Dei - Fracción del pan:
Hay comunidades en las que se entonan cánticos relativos a la paz que se integran en el del Agnus Dei. Esto no está contemplado en los libros litúrgicos, y afecta a la integridad de este texto del ordinario de la Misa, el cual, solo e íntegro, debe acompañar el rito de la fracción del pan. Puede, por lo mismo, repetirse tantas veces como sea necesario, siempre y cuando, en cualquier caso, la última invocación sea danos la paz (Cf. IGMR, 83).
En varias comunidades hay sacerdotes que permiten que los acólitos instituidos, y hasta los monaguillos, realicen con ellos la fracción del pan. Esto es incorrecto, pues corresponde solamente a los ministros ordenados (Cf. IGMR, ib).
Comunión:
Otro lamentable abuso que he presenciado, es la "invitación" que suele hacer el sacerdote a que todos los fieles comulguen el Cuerpo y la Sangre del Señor de forma indiscriminada, con el compromiso de una ulterior confesión sacramental. Peor aun, suelen realizar una previa "absolución general" en ese momento., lo cual está prohibido por la Iglesia, que ha regulado claramente esta práctica excepcional (Cf. Carta Apostólica Misericordia Dei, de San Juan Pablo II, 7 de abril de 2002).
Proceder contra las normas establecidas, atenta contra uno de los requisitos que requiere la digna recepción del más augusto de los sacramentos: el estado de gracia que, de haberse perdido, solamente puede recuperarse luego de la confesión sacramental, obligatoriamente previa a la comunión eucarística.
En donde las normas de la Iglesia lo permitan, la Comunión puede recibirse en la mano (Cf. IGMR, 161). Pero no debe olvidarse que el modo ordinario de recibir la Sagrada Forma es en la boca. Sobre este tema, los invito a leer el siguiente artículo de este blog: "La Comunión: ¿En la boca o en la mano?":
http://veritasl.blogspot.com/2012/01/la-en-la-boca-o-en-la-mano-el-problema.html
Cuando se recibe en la mano, hay que esperar que el ministro deposite en ella la Hostia, y no tomarla con los dedos, ni mucho menos, extraerla uno mismo de los vasos sagrados. La Eucaristía es un Don de Dios, el más excelente de todos, y nadie por sí mismo tiene derecho a tomarla. Debemos recibirla de la Iglesia, que es la única que, por medio de sus sacerdotes, puede confeccionarla.
Hay otro abuso que quisiera consignar aquí:
Algunos sacerdotes, envían a otros a distribuir la Comunión. eximiéndose ellos de hacerlo. El que ha presidido la Santa Misa y todos los sacerdotes que hubiere presentes, de ser necesario, tienen la obligación de distribuir la Comunión. Los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión, u otros fieles, de forma ocasional, solamente pueden ejercer este ministerio cuando haya una gran afluencia de fieles y uno o pocos sacerdotes (Cf. IGMR, 162; RS, 154-160).
El canto de Comunión ha de ser preferentemente eucarístico. Si no se canta nada, un cantor, el coro, el pueblo, o incluso, el mismo sacerdote, luego de comulgar él, y antes de que comience a distribuir la Eucaristía, puede recitar la antífona de Comunión (Cf. IGMR, 86, 87).
Acción de gracias después de la Comunión:
El que sigue a la Comunión es un momento personal de oración y acción de gracias. Puede entonarse algún cántico que favorezca la meditación, o guardarse sagrado silencio (Cf. IGMR, 45, 88). Atenta seriamente contra la importancia de este momento la práctica cada vez más difundida, de realizar los "avisos parroquiales", los cuales, pueden encontrar un instante apropiado luego de la oración después de la Comunión.
Oración después de la Comunión:
La debe recitar el sacerdote luego del momento de acción de gracias. Su objetivo es implorar los frutos del misterio celebrado, concluir la súplica del pueblo de Dios y el Rito de la Comunión (Cf. IGMR, 89). No debe omitirse ni reemplazarse por ninguna otra oraciòn de estilo diferente.
Otras entradas dedicadas al tema:
1. Introducción general al tema
https://veritasl.blogspot.com/2012/01/abusos-liturgicos-introduccion.html
2. Ritos iniciales
https://veritasl.blogspot.com/2012/01/abusos-liturgicos-en-los-ritos.html
3. Liturgia de la Palabra
https://veritasl.blogspot.com/2012/01/liturgia-de-la-palabra-abusos.html
5. Ritos finales
https://veritasl.blogspot.com/2012/02/ritos-finales-abusos-liturgicos.html
domingo, 29 de enero de 2012
Liturgia de la Palabra: Abusos litúrgicos
(El link de los documentos aquí citados está enlazado en sendos nombres, mencionados en la entrada "Abusos litúrgicos: Introducción").
Todos los miembros de la asamblea, contrariamente a como ocurría en el pasado, han de estar sentados mientras se canta o se recita cualquier secuencia.
El Leccionario posee todas las lecturas bíblicas necesarias para la Misa, y el Evangeliario, como su nombre lo indica, solamente las lecturas del Evangelio, y es este último libro (y no aquél -ya lo dije en el artículo anterior-) el que el diácono, o en su defecto, un lector, lleva en procesión al comienzo de la Misa, y deposita sobre el altar (Cf. IGMR, 120, 172, 173, 194). El Leccionario debe estar en el ambón ya desde antes del comienzo de la Misa (Cf. IGMR, 128).
Solamente un ministro ordenado puede proclamar el Evangelio (Cf. RS, 63). Es una función ministerial, propia del diácono, o en su defecto, del sacerdote. El Evangeliario se toma del altar y se lleva solemnemente, precedido por incienso, y entre cirios -salvo en la Vigilia Pascual- hasta el ambón, desde donde se anuncia, se inciensa, se proclama, y se concluye. Luego el diácono lo lleva al sacerdote, y en ausencia de aquél, si está el obispo, el mismo sacerdote se lo acerca a éste para que realice la bendición (Véase a modo ilustrativo en el vídeo de arriba, la procesión y proclamación del Evangelio en una Misa de Pentecostés presidida por el Papa).
Bendición del pueblo con el Evangeliario:
Esta bendición, que se realiza en las celebraciones más solemnes, corresponde únicamente al obispo. (Véase en la foto de abajo a nuestro Santo Padre Benedicto XVI, Obispo de Roma, impartiendo la bendición con el Evangeliario).
He participado de Misas en las que los mismos sacerdotes realizan tal bendición, contrariamente a lo que establecen las normas (Cf. IGMR, 175).
Homilía:
La homilía no se puede omitir sin causa grave (Cf. IGMR, 66; OLM, 25), y la debe realizar un ministro ordenado; jamás un laico (Cf. RS, 64, 65, 66). He participado de Misas en las que el sacerdote, en el momento de la homilía, eximiéndose de su obligación de realizarla, invita a algún laico a "dar testimonio" sobre determinado tema. Esta "protestantización" de la homilía es inadmisible.
En otro orden de cosas, he escuchado homilías que nada tienen que ver con las lecturas proclamadas, sino que tratan sobre anécdotas personales, de carácter más o menos moralista. En el otro extremo, he escuchado también, más que homilías, "ponencias", complejas exposiciones teológicas que para nada tienen en cuenta ni la razón de ser de esta parte de la Misa, ni mucho menos a los destinatarios. Ambos extremos son incorrectos, y atentan contra el verdadero sentido de la homilía.
En la homilía puede haber un abuso litúrgico serio cuando el sacerdote hace suyas tales o cuales ideologías o temáticas profanas, pretendiendo sustentarlas en la Palabra de Dios, contra el Magisterio de la Iglesia, o cuando manifiesta implícita o explícitamente su adhesión o su rechazo personal por éste o por aquel posicionamiento político (Cf. RS, 67).
Lo que sí puede y debe hacer es aclarar, si es necesario, por qué y en qué sentido determinado proceder o cierta idea, impulsados por cualquier particular o por grupos sociales influyentes, se oponen al Evangelio de Cristo y a las enseñanzas de la Iglesia.
Otro abuso litúrgico es la forma "dialógica" que algunos sacerdotes adoptan para su homilía, con lo cual este importante momento de la Liturgia de la Palabra se convierte en un intercambio de pareceres, que en el peor de los casos, es rayano en la polémica, atentando contra el más sagrado Acto de culto, que es la Misa. No faltan quienes sostengan que esto no está literalmente prohibido. A ellos hay que responderles que nunca serían suficientes los libros para expresar lo que no debe hacerse en una celebración litúrgica; se necesitaría una cantidad innumerable de volúmenes. Creo que cuestionamientos de esta naturaleza se originan en una severa crisis de sentido común y en una negación a aceptar que lo sagrado nos es dado para custodiarlo, y no para manipularlo a nuestro arbitrio.
El 29 de junio de 2014, solemnidad de los santos Apóstoles Pedro y Pablo, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, publicó un documento que ofrece importantes orientaciones a los ministros sagrados respecto de cómo preparar las homilías. Es el Directorio homilético, cuyo texto completo se puede descargar hacienddo clic aquí.
La Profesión de fe:
Hay Misas en las que se omite el rezo del Credo, aunque esté prescripto. Es el caso de los domingos y solemnidades. Esto constituye un abuso, a no ser que en la misma Misa, por prescripción o sugerencia de los libros litúrgicos, se realice el rito de la Renovación de las promesas bautismales, como ocurre en la Vigilia Pascual, por ejemplo.
En cualquiera de las dos fórmulas aprobadas (Credo de Nicea o Símbolo apostólico), aunque no llegue a ser un abuso litúrgico, la omisión de la inclinación profunda a las palabras referidas a la Encarnación y al Nacimiento del Señor, no deja de influir en la importancia de la Profesión de fe que llevamos a cabo en esta parte de la Misa (cf. IGMR, 275 b). Véase además en este blog el artículo "Liturgia e inclinaciones":
La Oración de los fieles:
Hay objetivos y un modelo típico de petición, que no siempre se respetan en la redacción de la Oración de los fieles (Cf. IGMR, 69, 70, 71; OLM, 30, 31).
La "sabia libertad" de la que hablan los documentos citados, debe tener en cuenta la brevedad y la claridad y respetar el sentido y la razón de ser de esta Oración en que el pueblo de Dios ejerce su sacerdocio común.
Sería bueno contemplar la posibilidad que ofrecen la IGMR y la OLM de alternar la invocación de los fieles luego de cada intención (que es lo que comúnmente se hace), con la otra opción de la súplica silenciosa de cada uno de ellos, luego de la formulación de la intención (Cf. nn. 71; 31, respectivamente).
He dedicado una entrada de este blog a las opciones para la correcta redacción de la Oración de los fieles. Consultar aquí.
Otras entradas dedicadas al tema:
1. Introducción general al tema
https://veritasl.blogspot.com/2012/01/abusos-liturgicos-introduccion.html
2. Ritos iniciales
https://veritasl.blogspot.com/2012/01/abusos-liturgicos-en-los-ritos.html
4. Liturgia de la Eucaristía
https://veritasl.blogspot.com/2012/02/liturgia-de-la-eucaristia-abusos.html
5. Ritos finales
https://veritasl.blogspot.com/2012/02/ritos-finales-abusos-liturgicos.html
29 de enero de 2012, domingo IV "durante el año".
(Última actualización de la entrada: 13/06/17).
miércoles, 25 de enero de 2012
Ritos iniciales: Abusos litúrgicos

En primer lugar, y no es un dato menor, la llegada tarde a Misa -sin justa causa- por parte de los fieles, que observo muy frecuentemente en varias parroquias, no deja de influir negativamente en la celebración.
De hecho, la "asamblea constituida" (Cf. IGMR, 47, 50, 120) -de ahí la palabra ekklesia-, es un requisito fundamental para la celebración eucarística. Tal es así que, aun habiendo un solo fiel, o incluso, únicamente el sacerdote, en la Santa Misa se hace presente la única Iglesia de Dios, extendida por toda la Tierra.
Remarquemos algunos detalles, a partir de las dos fotos que acompañan este escrito:
En la foto de abajo vemos al acólito que porta la Cruz de la procesión de entrada de la Misa de beatificación de Juan Pablo II. Obsérvese además, que las banderas, en su mayoría polacas, no son llevadas en la procesión, sino que las hacen flamear los peregrinos que participan de la celebración).
También he notado que el Rito dominical de la bendición y aspersión del agua, que suple al Acto penitencial, en la mayoría de las comunidades parroquiales, no se realiza ni siquiera
quandoque, "alguna vez", como lo sugiere la IGMR (Cf. Ib). Se aconseja especialmente para los domingos del Tiempo pascual.
En la siguiente entrada sobre este tema, nos referiremos a los abusos litúrgicos en la Liturgia de la Palabra.
1. Introducción general al tema
https://veritasl.blogspot.com/2012/01/abusos-liturgicos-introduccion.html
3. Liturgia de la Palabra
https://veritasl.blogspot.com/2012/01/liturgia-de-la-palabra-abusos.html
4. Liturgia de la Eucaristía
https://veritasl.blogspot.com/2012/02/liturgia-de-la-eucaristia-abusos.html
5. Ritos finales
https://veritasl.blogspot.com/2012/02/ritos-finales-abusos-liturgicos.html
25 de enero de 2012, Fiesta de la Conversión del apóstol San Pablo.