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La verdadera Iglesia de Dios...

La verdadera Iglesia de Dios...


viernes, 13 de octubre de 2017

Guion: Domingo XXIX del Tiempo Ordinario


 


Ciclo A

Introducción

Hermanos:

He aquí que Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo (Mt. 28, 20).

"Esta es la promesa que Cristo hizo a sus discípulos, al prepararse para dejar el mundo y volver al Padre.
"¡Estoy con ustedes todos los días!"
"Estoy contigo -dice Jesús- , Iglesia peregrina en el mundo". (San Juan Pablo II, homilía, 20/10/02). ¡Nos lo dice a nosotros!

Y nunca la Divina Presencia del Salvador es más patente que cuando Lo encontramos aquí, en la asamblea constituida y presidida por uno de sus sacerdotes, en la Palabra, y sobre todo, en el Pan eucarístico.


Liturgia de la Palabra

Primera lectura: Is. 45, 1. 4-6

Que el pasaje de Isaías que vamos a escuchar reavive en esta asamblea la confesión de fe en el único Dios verdadero, que llama a cada uno de nosotros por nuestro propio nombre.

Segunda lectura: I Tes. 1, 1-5b

Al escuchar a san Pablo en la segunda lectura, renovemos la acogida del don santísimo de la fe, reavivemos la esperanza y dispongámonos a tener una caridad cada vez más ardorosa.

Evangelio: Mt. 22, 15-21

Jesucristo nos enseña que el auténtico cumplimiento de los deberes para con Dios, implica también el cumplimiento de nuestros deberes civiles, siempre que estos no se opongan a aquellos.


Oración de los fieles

Las siguientes preces, con las necesarias adaptaciones, están tomadas de la Santa Misa papal de clausura de la III Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos y la beatificación del Papa Pablo VI, el Domingo XXIX del Tiempo Ordinario, 19/10/14):

Que nuestras voces lleguen al Señor, y con la ayuda de su gracia, procuremos que Él sea en todo glorificado.

R. Te rogamos que nos oigas.

-Ilumina, Señor, a la Iglesia con tu luz y haz que resplandezca ante los hombres la belleza de tu Rostro. R.

-Sostén, Señor, la obra de los misioneros del Evangelio, y que todos sepan que solo Tú eres necesario en la vida del hombre. R.

-Santifica, Señor, la unión de los esposos cristianos con la gracia de tu presencia, y que en toda familia sea tutelada la dignidad de los niños y de los ancianos. R.

-Difunde, Señor, la sabiduría de tu Cruz con el testimonio de los mártires y perseguidos, y que los gobernantes y los pobres abandonen el camino del odio y la guerra. R.

-Guía, Señor, a los artistas, a los científicos y a los hombres de cultura, con el deseo de la verdad, y que todos contribuyan a la edificación de la civilización del amor. R. 

Oración conclusiva

"Señor Jesús, acoge nuestra plegaria y cólmanos de tu presencia, por intercesión de tus santos y beatos. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén". 


O bien:

Las siguientes preces, con las necesarias adaptaciones, están tomadas de la Santa Misa preesidida por el Papa Francisco, con el rito de canonización de Andrés de Soveral, Ambrosio Francisco Ferro, sacerdotes; Mateo Moreira, laico, junto a 27 compañeros, mártires; Cristóforo, Antonio y Juan, adolescentes mártires; Faustino Míguez, sacerdote, y Ángelo Da Acri, sacerdote, el 15 de octubre de 2017:


A Dios Padre, sostén y fuerza de los que confían en Él, presentemos las necesidades de la Iglesia y del mundo:

R. Te rogamos, óyenos.

-Por la Santa Iglesia de Dios, para que el Señor la edifique siempre con su gracia y la custodie en la santidad plena y en la fe auténtica. R.

-Por los gobernantes y por todos los pueblos de la Tierra, para que el Señor, por medio de su Espíritu, los guíe en la verdad, en la búsqueda del bien y en la serenidad. R.

-Por los cristianos que sufren persecución, para que el Señor los sostenga en la hora de la prueba y reavive en ellos el gozo bautismal. R.

-Por cuantos han sido vulnerados por el escándalo, para que el Señor les muestre  su Rostro, los consuele con su amistad y les cure las heridas del alma. R.

-Oremos por los pobres, enfermos y sufrientes, para que el Señor abra sus vidas a la esperanza y suscite entre los cristianos agentes de misericordia y caridad. R.

Oración conclusiva

"Acoge, Padre Bueno, nuestra oración, y por la intercesión y el testimonio de los santos, genera en la Iglesia auténticos discípulos del Señor Jesús, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén".

A continuación, se propone como otra oración conclusiva de las preces, una colecta alternativa a la de este domingo, tomada de la edición italiana del Misal Romano y traducida al castellano. Se reemplaza la conclusión trinitaria larga, propia de toda colecta, por la breve, típica de las demás oraciones litúrgicas:
   
"Oh, Padre, a Ti obedece toda criatura en la misteriosa trama de la libre voluntad de los hombres, haz que ninguno de nosotros abuse del poder que le has dado sino que toda autoridad sirva al bien de los demás, según el Espíritu y la Palabra de tu Hijo, para que la humanidad entera te reconozca como el único Dios. Por el mismo Cristo, nuestro Señor. Amén".


Ofertorio

Estamos ante un gran Misterio:

Jesús, nos hace comensales de la misma Mesa en la que Él, junto a sus apóstoles, fue Comensal la noche antes de morir por nosotros.

El pan y el vino que presentamos, por la fuerza del Espíritu Santo, serán para nosotros verdadera Comida que anticipa el Banquete eterno.


Comunión

Postrados espiritualmente ante Jesús Eucaristía, Lo reconocemos como el Dios vedadero, y nos disponemos a adorarlo como Divino Huésped de nuestras almas.


Despedida

Al retirarnos de este lugar sagrado, propongámonos vivir en profundidad las palabras del salmo de hoy, permitiendo que el Señor sea de verdad nuestro Rey, y colaborando a que gobierne a los pueblos rectamente.


10 de octubre de 2017, lunes de la semana XXVIII del Tiempo Ordinario.
(Última actualización de la entrada: 13/10/17).

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