Los siguientes "Gozos en alabanza de santa Escolástica", fundadora de las monjas benedictinas, fueron compuestos para venerarla en su imagen del Real Monasterio de Santa Clara, en Barcelona:
Don de Cielo y peregrino,
Escolástica dichosa,
haced, de Jesús esposa,
muramos de amor divino.
Del Ducado de Espoleto,
Nurcia fue la mina de oro,
que dio al mundo tal tesoro
que Dios hizo tan completo,
pues, para grande destino,
su mano os hizo asombrosa.
Don del Cielo...
Vuestra cuna y el gran mundo
os destinan a brillar.
Otro brillo os quiere dar
Dios con designio profundo.
Con la luz que de Dios vino,
cual luz veis muy fulminosa.
Don del Cielo...
Del santo hermano el acierto
emuláis también después,
y puesto el mundo entre pies,
lo seguís en el desierto,
pues la Iglesia ve en Casino
otra estrella luminosa.
Don del Cielo...
Plantada en tierra desierta,
vuestro espíritu es jardín
que crece en virtud sin fin
quedando la carne yerta,
pues sois vergel sin espino
que riega gracia abundosa.
Don del Cielo...
Desde niña, esposa fiel,
carísima del Señor.
De esposas del Redentor,
sois un fecundo plantel,
ya que a Dios da olor tan fino
vuestra viña prodigiosa.
Don del Cielo...
De la nobleza eminente,
cuántos desaparecieron,
desde el punto que nacieron
día soles en Occidente.
Pues tanto eclipse provino
por vos, de gloria engañosa.
Don del Cielo...
Toda una noche, con vos,
no quiso Benito estar
y la clausura dejar
para conversar de Dios.
Pedíslo a Dios, y el camino
cierra con lluvia horrorosa.
Don del Cielo...
Feliz por el aire asoma,
y el dichoso hermano velo,
vuestra alma volando al Cielo,
en figura de paloma,
pues tal tránsito convino
a tal vida candorosa.
Don del Cielo...
Catorce mil monasterios
de hijas podéis contar.
Ni el mundo puede apear,
con su luz esos misterios,
que del sexo, lo más fino,
huya vida deliciosa.
Don del Cielo...
Paloma, que en la inocencia,
al seno de Dios voláis
y a nosotros recreáis
con arrullos de clemencia,
huya el gavilán dañino
de tus polluelos que acosa.
Don del Cielo...
Ant. Me dio el Señor alas de paloma.
Y volaré y descansaré.
V. ¿Quién es esta que vuela como las nubes?
R. Y como paloma hacia tus brazos.
Oración conclusiva
"Oh, Dios, que para mostrarnos el camino de la inocencia, hiciste elevarse al cielo el alma de tu virgen santa Escolástica, en forma de paloma; concédenos, por sus méritos y oraciones, vivir en tal inocencia, que merezcamos llegar a tus alegrías eternas. Por nuestro Señor Jesucristo..."
10 de febrero de 2026, memoria litúrgica de santa Escolástica, virgen.
Entrada dedicada a ella.
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