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| "Los ángeles le servían" (Mt. 4, 11) |
Este es el Prefacio propio del Domingo I de Cuaresma, en cualquier ciclo litúrgico:
PREFACIO
"Las tentaciones del Señor"
V. El Señor esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro.
Él mismo, al abstenerse de alimentos terrenos
durante cuarenta días,
consagró con su ayuno la práctica cuaresmal,
y al rechazar las tentaciones del demonio,
nos enseñó a superar los ataques del mal,
para que, celebrando con sinceridad el misterio pascual,
podamos gozar un día de la Pascua eterna.
Por eso, unidos a los ángeles y los santos,
cantamos un himno a tu gloria,
diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
22 de febrero de 2026, Domingo I de Cuaresma.
Entrada dedicada al Sumo Pontífice León XIV.

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