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La verdadera Iglesia de Dios...

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sábado, 27 de abril de 2013

Guión: Ascensión del Señor




Este guion puede emplearse en cualquiera de los tres ciclos, tanto para la Misa de la Vigilia, donde ella se celebrare, como para la del día.

Es conveniente realizar una procesión de entrada, de acuerdo con las normas litúrgicas. 


Introducción

Celebramos la solemnidad (o "la Vigilia de la solemnidad") de la Ascensión del Señor.

Hoy Cristo, el Dios Viviente, al presentar su santa humanidad glorificada ante el Padre, le ofrece el Precio de nuestra salvación, y nos prepara una morada en el Cielo, en donde nos precede como “nuestra Cabeza y Principio” (1).

Hoy es también la 51° Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales (cuyo tema en 2017 es  «No temas, que yo estoy contigo» (Is 43,5). Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos").

Alabemos a Cristo, Excelso Comunicador del Espíritu, sentado a la derecha del Padre, (y pidamos que el mensaje de todos los medios, en sus antiguas y nuevas tecnologías, se inspire siempre en los valores cristianos).

Conviene que  en lugar del Acto penitencial tenga lugar el Rito de la bendición y aspersión del agua (Cf. Institutio Generalis Missalis Romani, 51).

Terminado el canto del Kyrie, como introducción al himno Gloria in excelsis, pueden decirse las siguientes palabras:

Alabemos a Cristo, exaltado hoy en la gloria del Cielo; a su Eterno Padre, Supremo Hacedor; y al Espíritu Paráclito, Señor y Dador de Vida.


Liturgia de la Palabra

La primera lectura permanece invariable en los tres Ciclos (Hech. 1, 1-11), al igual que el salmo: (46, 2-3. 6-7. 8-9 -R.: 6-. 
Las segundas lecturas varían para cada Ciclo: 
A: Ef. 1, 17-23. B: Ef. 4, 1-13; C: Heb. 9, 24-28; 10, 19-23. No obstante, las del Ciclo A, pueden emplearse en cualquiera de los otros dos Ciclos. 
Las páginas evangélicas varían en cada Ciclo: A: Mt. 28. 16-20; B: Mc. 16, 15-20; C: Lc. 24, 46-53.

Única introducción: (puede usarse en cualquiera de los tres ciclos) 
 Audaces constructores del Reino de Cristo en la Tierra, anclamos nuestra esperanza en el Cielo, iluminados por la Palabra de salvación.


Oración de los fieles

R. Por la Ascensión de tu Hijo, óyenos, Padre

-Por la Iglesia de Dios, para que conduzca a todos los hombres a las mansiones celestes. R.

-Por quienes ejercen el poder terrenal en cualquier ámbito, para que no aparten su corazón de los bienes espirituales. R.

-Por los católicos que trabajan en los Medios de Comunicación Social, para que hagan oír su voz en la defensa y promoción de los valores cristianos. R.

-Por los miembros de Cristo que han concluido su vida terrenal, para que lleguen a gozar de las alegrías del Cielo. R.

-Por esta comunidad, para que alimentándose del Cuerpo de Cristo, que reina junto al Padre, crezca en el amor a Dios y al prójimo. R.


Ofertorio

Presentamos el pan y el vino de nuestra tierra para celebrar los Misterios del Cielo, Trono del Rey de los siglos.

El sacerdote emplea el Prefacio de la Ascensión I o II: De mysterio Ascensionis.
Las Plegarias Eucarísticas tienen su parte propia referida a esta solemnidad. Ha de ser usada.


Comunión

Rey de la gloria, que has ascendido hoy a lo más alto del Cielo (2), aliméntanos, y haz que nuestro corazón se eleve incesantemente hacia Ti.

Puede impartirse la Bendición solemne de la Ascensión. 


Despedida

“Yo estaré siempre con ustedes hasta el final de los tiempos” (3). Volvamos a nuestros quehaceres con esta certeza que nos infunden las consoladoras palabras del Señor.


Notas

1. Cf. Colecta y Prefacio de la solemnidad. 
2. Cf. Prefacio. 
3. Mt. 28, 20.

26 de mayo de 2013, memoria litúrgica de San Felipe Neri, presbítero. Entrada dedicada a él.
(Última actualización de la entrada: 21/05/17).




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