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miércoles, 26 de agosto de 2026

Letanías a san Melquisedec



Jesucristo y Melquisedec 



Las siguientes son invocaciones bíblicas en honor del glorioso san Melquisedec, sacerdote del Antiguo Testamento, que fue figura de Cristo. El Martirologio hace memoria de él cada 26 de agosto. Es interesante notar que en el Canon Romano (la Plegaria Eucarística I), la Iglesia menciona a Melquisedec junto a los santos Abel y Abraham:

"Mira con ojos de bondad esta ofrenda... como aceptaste los dones del justo Abel, el sacrificio de nuestro padre Abraham y la oblación pura de tu sumo sacerdote Melquisedec".



LETANÍAS 


Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.

Dios Padre Celestial,
Dios Hijo Redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo,
Santa Trinidad, un solo Dios, 

Santa María, Madre de Dios,
Madre de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote,
Reina de los patriarcas,


I. Las invocaciones bíblicas

San Melquisedec, 
Padre espiritual de patriarcas y profetas, 
Rey de Salén, ruega por nosotros.
Rey de justicia y de paz, 
Sacerdote del Dios Altísimo,
Tú, enviado por el Eterno, 
Tú, que saliste al encuentro de Abraham con pan y vino,
Tú, que lo bendijiste como padre de los creyentes, 
Tú, poseedor de un sacerdocio eterno, 
Tú sin genealogía conocida, sin principio ni fin de días,
Tú, imagen perfecta del Hijo de Dios, 


II. El misterio del Altar

Tú, que prefiguraste el Sacrificio eucarístico, 
Tú, que como Sacerdote, ofreces pan y vino, los dones de la tierra, 
Tú, a quien Abraham entregó el diezmo de todo, 
Tú, testigo de la Majestad de Dios, que es Creador del Cielo y de la Tierra,
Tú, cuya dignidad es superior a la de Leví, 


III. El vínculo con Cristo

Tú, inspiración del Salmo profético de David, 
Tú, modelo del Sacerdocio Nuevo y Eterno, 
Tú, cuyo nombre anuncia el Reino de Dios, 
Tú, guía de los que ofrecen el Sacrificio de alabanza, 
Tú, arca de los misterios de las Sagradas Escrituras,
Tú, pozo escondido del Antiguo Testamento,
Tú, profecía cumplida en el Nuevo Testamento,

Oración final

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.


V. Tú eres sacerdote para siempre.
R. Según el rito de Melquisedec.


Oremos

"Dios todopoderoso y eterno, que  prefiguraste a tu Hijo Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, en la augusta persona del rey san Melquisedec, concédenos que, celebrando la memoria de este venerable patriarca, aprendamos a ofrecerte con suma reverencia el Sacrificio del Altar y a hacer de nuestra vida una ofrenda agradable a Ti. Por el mismo Cristo, nuestro Señor".


26 de agosto de 2026, conmemoración de san Melquisedec, rey y sacerdote de Dios Altísimo.
Entrada dedicada a él, patrono de este blog.


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