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La verdadera Iglesia de Dios...

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lunes, 4 de diciembre de 2017

Guion: Domingo II de Adviento





Para profundizar sobre las características del Tiempo de Adviento, hacer clic aquí

Ciclo B

Introducción

"En este segundo Domingo de Adviento, resuena en el Evangelio la voz de Juan  Bautista, profeta enviado por Dios como Precursor del Mesías. Se presenta en el desierto de Judá y, haciéndose eco de un antiguo oráculo de Isaías, grita: 

"Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos".

Este mensaje atraviesa los siglos y llega hasta nosotros, cargado de extraordinaria actualidad". (San Juan Pablo II, Ángelus, 5/12/99).

Con nuestras buenas obras y en un clima de esperanza, preparemos el camino del Señor, que viene a nosotros.   


Luego del saludo inicial, que es propio, si se cree conveniente, en lugar del Acto penitencial, puede realizarse el rito de la Corona de Adviento. En otra entrada de este blog, se ofrece un modelo de oración para el encendido de cada cirio. Hacer clic aquí


Se omite el himno Gloria in excelsis.


Liturgia de la Palabra

Primera lectura: Is. 40, 1-5. 9-11

"...el Adviento es tiempo de espera y de esperanza . La Iglesia hace suya en este domingo la promesa consoladora de Isaías: "Todos verán la salvación de Dios" (Aleluya; cf. Is 40, 5)". (Ídem).

Segunda lectura: II Ped. 3, 8-14

El santo apóstol Pedro nos explica por qué el Señor, a nuestros ojos, suele parecer lento en cumplir sus promesas.

Evangelio: Mc. 1, 1-8

También hoy, Juan Bautista, el más grande de los profetas, en este "adviento" de la humanidad sedienta de Dios, nos invita a preparar el camino del Señor.


Oración de los fieles

R. Muéstranos, Señor, tu misericordia.

-Para con el Sumo Pontífice, los demás obispos, sacerdotes, diáconos y religiosos, te pedimos...R.

-Para con los que tienen a su cargo las decisiones atinentes a los destinos de los pueblos, te pedimos...R.

-Para con todos los miembros sufrientes del Cuerpo Místico de Cristo, te pedimos...R.

-Para con los que han perdido la fe, te pedimos...R.

-Para con los que viven sin esperanza, te pedimos...R.

-Para con los que, quizás sin saberlo, están viviendo el último Adviento de su vida terrena, te pedimos... R.

-Para con las benditas Ánimas del Purgatorio, te pedimos...R. 

A continuación, se propone como otra oración conclusiva de las preces, una colecta alternativa a la de este domingo, tomada de la edición italiana del Misal Romano y traducida al castellano. Se reemplaza la conclusión trinitaria larga, propia de toda colecta, por la breve, típica de las demás oraciones litúrgicas:
 
"Oh, Dios, Padre de toda consolación, que has prometido los cielos nuevos y la tierra nueva a los hombres peregrinos en el tiempo, habla hoy al corazón de tu pueblo, para que en pureza de fe y en santidad de vida, pueda caminar hacia el Día en que manifestarás plenamente la gloria de tu Nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén".



Ofertorio

Con espíritu de santa ansiedad por la espera del Mesías, presentemos el pan y el vino para el Sacrificio Eucarístico que hace que la Presencia del Señor sea cada día una consoladora realidad entre nosotros.

Se emplea el Prefacio de Adviento I o II (o V, que algunas Conferencias Episcopales han incorporado en sus Misales, con la autorización de la Santa Sede).


Comunión

En este santo Adviento litúrgico, que no es sino una metáfora del "adviento" de nuestra peregrinación terrenal, acudamos agradecidos a recibir el Alimento celestial que nos fortalece en el caminar.

Conviene que el sacerdote emplee la Bendición solemne de Adviento.


Despedida

"Dispongamos nuestro espíritu con la oración, para que la próxima Navidad nos encuentre preparados para el encuentro con el Salvador que viene". (San Juan Pablo II, Ángelus, 5/12/99).
O bien:

"...la Virgen, toda hermosa y santa, nos estimula a preparar el camino del Señor y allanar sus senderos, para contemplar un día, junto a ella, la salvación de Dios".  (Ídem).


4 de diciembre de 2017, memoria litúrgica de san Juan Damasceno, presbítero y doctor de la Iglesia. Entrada dedicada a él.


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