Buscar este blog

La verdadera Iglesia de Dios...

La verdadera Iglesia de Dios...

lunes, 16 de noviembre de 2015

Fe de erratas: "Común de Apóstoles"




Como es sabido, la lengua original de los textos litúrgicos de la Iglesia es el latín. A partir de él se realizan las traducciones a las diferentes lenguas vernáculas. Cada traducción debe contar con la aprobación de la Santa Sede a través del dicasterio de la "Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos".

No es tarea fácil lograr que las diversas traducciones conserven la precisión doctrinal y la fuerza expresiva del original latino.

En la siguiente entrada quiero referirme puntualmente a lo que considero un error de traducción en las versiones española y portuguesa de un breve texto de la Liturgia de las Horas. Se trata en concreto de una de las "Intercesiones" de las laudes del "Común de Apóstoles". Como es sabido, estas "Intercesiones" son una parte integrante de las laudes y de las vísperas del Oficio Divino; se incriben luego de los "Cánticos evangélicos" (Benedictus y Magnificat).
El error al que me refiero consiste concretamente en atribuir a la Persona Divina del Padre el tener "Cuerpo y Sangre".

He elegido, aparte del español y del portugués, las traducciones del mismo formulario a otras lenguas, traducciones que, fieles al texto original latino (que trasncribo al final), no incurrieron en ese error (inglés, italiano, francés). A continuación, comparto con el lector la comparación descriptiva que he realizado entre los diferentes formularios:


Versión española

Demos gracias a nuestro Padre que está en los cielos, porque por medio de los apóstoles nos ha dado parte en la herencia de los elegidos, y aclamémosle diciendo: 

El coro de los apóstoles te alaba, Señor.

Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles nos has dado la mesa de tu cuerpo y de tu sangre,
— en ella encontramos nuestra fuerza y nuestra vida.

Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles nos has preparado la mesa de tu palabra,
— por ella crecemos en el conocimiento de la verdad y se acrecienta nuestro gozo.

Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles has fundado tu Iglesia,
— por ella nos edificas en la unidad de tu pueblo.

Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles nos has dado el bautismo y la penitencia,
— por ellos nos purificas de todas nuestras culpas.


En la monición introductoria, se usa la expresión Demos gracias a nuestro Padre (...) y aclamémosle diciendo (...) -en donde el pronombre personal "le" (que en rigor, debería ser "lo", para evitar el vicio del leísmo)- da cuenta fehaciente de que las invocaciones subsiguientes están referidas a Dios Padre.

Distribuidos en tales invocaciones, hay un conjunto de posesivos tu que, si bien, como hemos dicho, se refieren a la Persona del Padre, en otro cotexto podrían también referirse sin dificultad a la del Hijo. Ahora bien, la primera de esas invocaciones, solamente podría referirse al Hijo, y no también al Padre, como las demás. Y aquí está el error de traducción, la "Fe de erratas" que quiero realizar en esta entrada. No es teológicamente correcto hablar de "la mesa del Cuerpo y la Sangre del Padre". Es cierto que en la invocación que nos ocupa, el español emplea la palabra "Señor", que en la teología católica es exclusiva e indistintamente aplicable a la Trinidad como único y verdadero Dios, o a cualquiera de sus Personas; no obstante, en la citada monición introductoria, se constata que aquí el invocado como "Señor" es el Padre.
Muchas veces la liturgia usa las expresiones "tu Palabra", "tu Iglesia", "tu pueblo", y otras similares, dirigiéndolas tanto al Padre (es el caso que estamos considerando), como al Hijo. Ahora bien, las palabras "tu Cuerpo y tu Sangre" referidas aquí indudablemente al Santísimo Sacramento de la Eucaristía, SOLAMENTE pueden aplicarse al Hijo, y no al Padre.

Únicamente el Hijo -no su Padre ni el Espíritu de Ambos- se encarnó, vivió y murió como uno de nosotros, instituyendo el Sacramento de la Eucaristía para que perpetuásemos su Sacrificio redentor, hasta que Él volviera como Juez. El Padre Eterno y el Espíritu Santo, aunque son tan Artífices como el Hijo en la Obra de nuestra redención, jamás se encarnaron, y carecen, por tanto, de Cuerpo y de Sangre.
Si no fuera tan explícita la referencia al Sacramento eucarístico, tal vez -aunque no sin cierta temeridad- se podría objetar la afirmación de error, aduciendo el uso metafórico de la expresión "Cuerpo y Sangre" de Aquel a Quien la introducción y los posesivos de segunda persona gramatical, señalan como Interlocutor: el Padre. Sería el uso metafórico que tiene lugar, por ejemplo, cuando se habla, en referencia al Padre, "que es espiritu" (Cf. Jn. 4, 24), del "brazo o la mano de Dios" (Is. 66, 2; Job. 6, 8; Is. 53, 1; Jer. 32, 17... y podría añadir varias citas más en las que es evidente el recurso a la metáfora). Es evidente, por lo dicho al comienzo de este mismo párrafo, que en el caso puntual que concentra nuestra atención, no estamos en presencia de una metáfora. No sería, pues, pertinente la objeción.


Versión portuguesa

Irmãos: Tendo recebido dos Apóstolos a herança celeste, dê-mos graças a Deus Pai por todos os seus dons, e aclamemos, dizendo:

O coro dos Apóstolos Vos louva, Senhor

Pelo alimento do vosso Corpo e Sangue, que os Apóstolos nos transmitiram,
— com o qual nos alimentamos e vivemos:

Pelo alimento da vossa Palavra, que os Apóstolos nos prepararam,
— com o qual nos dais a luz e a alegria:

Pela santa Igreja, edificada sobre o fundamento dos Apóstolos,
— pela qual nos integramos na unidade do vosso povo:

Pela purificação do Baptismo e da Penitência, confiada aos Apóstolos,
— com a qual nos perdoais todos os pecados:


La expresión  dê-mos graças a Deus Pai (que como se ve, carece del posesivo nuestro de la traducción en español) también deja bien en claro que las invocaciones están dirigidas a la Persona del Padre. Por lo cual, en el portugués, se incurre en el mismo error de traducción que en el español. En efecto, dejando de lado la metonimia de "mesa", que siguiendo el original latino, es empleada en español para las dos primeras invocaciones, la versión portuguesa habla directamente de "alimento", seguido de la construcción preposicional do vosso Corpo e Sangue. Precisamente por el uso de este posesivo vosso se incurre en el mencionado error.
Las expresiones vossa Palavra y vosso povo no ofrecen dificultad, por la razón explicada más arriba: así como aquí se refieren al Padre, bien podrían dirigirse al Hijo, si así lo explicitara la monición introductoria.

Me permito transcribir a continuación las otras tres versiones (inglesa, italiana y francesa), en las que, ya sea por uso, ya por no uso de palabras, se evita el error de traducción que denuncia esta entrada:


Versión inglesa

Beloved friends, we have inherited heaven along with the apostles. Let us give thanks to the Father for all his gifts:

The company of apostles praises you, O Lord.

Praise be to you, Lord, for the banquet of Christ’s body and blood given us through the apostles,
– which refreshes us and gives us life.

Praise be to you, Lord, for the feast of your word prepared for us by the apostles,
– giving us light and joy.
.
Praise be to you, Lord, for your holy Church, founded on the apostles,
– where we are gathered together into your community.

Praise be to you, Lord, for the cleansing power of baptism and penance that you have entrusted to your apostles,
– through which we are cleansed of our sins.


La expresión Let us give thanks to the Father también en este caso especifica que las invocaciones están dirigidas al Padre. Ahora bien, en la primera de ellas, the banquet of Christ’s body and blood (el banquete del Cuerpo y la Sangre de Cristo), se puntualiza que, si bien es a Dios Padre al que Le estamos "dando gracias", el "banquete" que Le agradecemos es el del Cuerpo y la Sangre de su Hijo. Por eso, esta traducción, no da lugar al mentado error.


Versión italiana

Dio nostro Padre, per mezzo degli apostoli, ci ha fatto eredi del regno dei cieli. Riconosciamo tutti i suoi benefici acclamando:

Ti loda, Signore, il coro degli apostoli.

Gloria a te, Signore, per la mensa del corpo e del sangue di Cristo, trasmesso a noi dagli apostoli,
- è il banchetto imbandito dal tuo Figlio, che ci nutre e ci da vita.

Gloria a te, Signore, per la mensa della tua parola preparata a noi dagli apostoli,
- è il vangelo del tuo Figlio che ci illumina e ci conforta.

Gloria a te, Signore, per la tua Chiesa santa, costruita sul fondamento degli apostoli,
- è il tuo tempio santo, che ci unisce in un solo corpo e in un solo spirito.

Gloria a te, Signore, per la grazia del battesimo e della penitenza affidati al ministero degli apostoli,
- è il lavacro istituito dal tuo Figlio, che ci purifica da tutte le nostre colpe

En la monición introductoria, las expresiones Dio nostro Padre (...) suoi benefici también dejan en claro que las invocaciones se refieren al Padre. Como el español, siguen al original latino y recurren a la metonimia de la "mesa" para el Cuerpo y la Sangre y para la Palabra, pero a diferencia del español, en esta versión italiana se salva el error de traducción evitando el posesivo y aclarando, como en inglés, que se trata del Cuerpo y la Sangre de Cristo: per la mensa del corpo e del sangue di Cristo. Dicha aclaración se refuerza con la expresión banchetto imbandito dal tuo Figlio, que puntualiza que se está hablando del "banquete del Hijo".


Versión francesa

Nous avons reçu des Apôtres un héritage spirituel, rendons grâce à Dieu notre Père pour les biens qu'il nous donne.

R/ Loué sois-tu, Seigneur!

Loué sois-tu pour ta sainte Église édifiée sur les Apôtres:
elle est le corps que nous formons.

Loué sois-tu pour la Parole qu'ils nous ont fait connaître:
elle est notre lumière et notre joie.

Loué sois-tu pour le baptême et la pénitence qu'ils nous ont annoncés dans la foi:
c'est là que nous sommes pardonnés.

Loué sois-tu pour l'Eucharistie qu'ils nous ont transmise:
elle est notre force et notre vie.


Esta versión francesa, como todas las demás, en la monición introductoria tampoco deja duda de  que las invocaciones están dirigidas al Padre: rendons grâce à Dieu notre Père. Y, a diferencia de las versiones en las otras lenguas, la francesa menciona a la Iglesia en la primera invocación, y no en la tercera. Además, en esta primera invocación, como en la monición introductoria que le precede, son mencionados genéricamente los apóstoles, lo que permitirá a las invocaciones subsiguientes referirse a ellos con el pronombre ils.

La invocación que es objeto de la presente entrada, en esta versión francesa ha sido situada al final, y no al principio, como en las otras lenguas. Aquí -y es el único caso entre los formularios comparados- no se habla del "Cuerpo y la Sangre", sino de la Eucaristía, que hemos recibido de los apóstoles: pour l'Eucharistie qu'ils nous ont transmise. También aquí se salva el error, por el simple hecho de no emplear la expresión "el Cuerpo y la Sangre", y de realizar una referencia general al Santísimo Sacramento de la Eucaristía.

 
Versión latina: original


No puedo concluir esta entrada sin presentar la versión original a partir de la cual se realizaron todas las traducciones existentes. Las diferencias entre dichas traducciones serían simples comentarios descriptivos si no existiera el formulario original en latín. A partir de este, puede evaluarse el mayor o menor grado de precisión de cada traducción, como así también en qué medida se ha logrado la pretendida  fidelidad al binomio lex orandi-lex credendi de la Iglesia. Pienso que el principal argumento que sustenta la afirmación del error de traducción al que me estoy refiriendo, es el hecho de que las versiones objetadas (española y portuguesa) se apartan del original latino introduciendo posesivos que este no emplea.


Transcribo el formulario, seguido, como los anteriores, de un comentario. A tal formulario deberían atenerse todas las traducciones con la mayor fidelidad posible:

Fratres carissimi, hereditatem cæléstem ab Apostolis habentes, gratias agamus Patri nostro pro omnibus donis eius, clamantes: 

Te laudat Apostolorum chorus, Domine 

Laus tibi, Domine, pro mensa corporis et sanguinis, nobis ab Apostolis tradita,
—qua reficimur et vivimus:

Pro mensa verbi tui, nobis ab Apostolis parata,
—qua lumen et gaudium nobis dantur:

Pro Ecclesia tua sancta, super Apostolos ædificata,
—qua in unum concorporamur:

Pro lavacro baptismi et pænitentiæ, Apostolis concredito,
—quo ab omnibus peccatis abluimur:


La monición inicial está, al igual que los demás formularios considerados, dirigida al Padre. El texto reza: grátias agámus Patri nostro. Queda claro pues, que en esta particularidad, todas las traducciones se mantuvieron fieles al original.
La metonimia de "mesa", a la que se han mantenido fieles las traducciones española  e italiana, aquí está seguida de dos determinativos (corporis et sanguinis), los cuales, aunque no posean el genitivo Christi, -que gramaticalmente corroboraría sin lugar a dudas que se está hablando del Cuerpo y la Sangre "de Cristo"-, sin embargo, tampoco están acompañados de un posesivo (tui) que, como en español y portugués, gramaticalmente induciría al denunciado error de suponer que estamos hablando del "Cuerpo y la Sangre del Padre", al que, como ya se dijo, están dirigidas todas estas invocaciones. Nótese cómo los posesivos, omitidos voluntariamente en esta invocación, son empleados sin dificultad en las dos siguientes (verbi tui, Ecclesia tua).


En conclusión, puede decirse que, consideradas a la luz del original, las invocaciones de las diferentes traducciones, tienen como Interlocutor al Padre, según queda evidenciado de manera irrefutable en su monición introductoria. De entre ellas, incurren en un error de traducción las que, por medio del posesivo gramatical atribuyen al Padre, implicita aunque claramente,  el tener Cuerpo y Sangre (español, portugués). Evitan dicho error las que se estructuran de dos maneras: o bien, dejan de lado el posesivo y especifican con un determinativo que, si bien es al Padre al que se invoca, el Cuerpo y la Sangre mencionados son los de Cristo (inglés, italiano); o bien, ateniéndose a la traducción literal del latín, aluden al Sacramento del Cuerpo y la Sangre, omitiendo voluntariamente tanto el posesivo ("tu") como el determinativo ("de Cristo"). En este último caso, el error se salva por el hecho de que la no especificación aboga por la verdad católica confesada semper, ubique et ab omnibus, y no por su negación (latín, francés).





16 de noviembre de 2015, memoria litúrgica de Santa Gertrudis, virgen, patrona de místicos católicos, y de Santa Margarita de Escocia. Entrada dedicada a ellas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario