Buscar este blog



martes, 6 de enero de 2026

"Gozos en alabanza de los Santos Reyes"




He aquí dos formularios de "Gozos" a los santos Magos orientales. El primero de ellos corresponde a la Iglesia del Pino, en Villalonga (Valencia, España), donde son venerados; y el segundo, forma parte de una novena dedicada a ellos, tomada del Manual de Filotea del Canónigo Giuseppe Riva, Penitenciario de la Catedral de Milán:


I


"Oh, Estrella de la mañana, 

Virgen bella, gran María,

sed nuestra luz, nuestra guía,

para hallar al Salvador.


Así como a los tres Reyes

los guió desde el Oriente 

un nuevo Astro refulgente,

con su extraño resplandor.


Oh, Estrella de la mañana...


Luego que ellos observaron 

sus portentosos reflejos, 

se previenen desde lejos

para adorar al Señor.


Oh, Estrella de la mañana...


Como prácticos que eran

en sabia astronomía,

buscan nacido al Mesías 

y encuentran al Redentor.


Oh, Estrella de la mañana...


Sin detenerse un instante 

emprenden el gran camino,

siguiendo de su destino 

el impulso superior.


Oh, Estrella de la mañana...


Ricos dones aperciben,

cargan sus fuertes camellos,

y de su fe, siguen ellos 

los impulsos sin temor.


Oh, Estrella de la mañana...


El astro desaparece,

pero nunca desfallece

de su designio el ardor.


Oh, Estrella de la mañana...


Cuando de allí se separan, 

su luz vuelve a iluminarlos,

y a Belén encaminarlos,

fijando allá su fulgor.


Oh, Estrella de la mañana...


En trece días consiguen 

el llegar a su destino:

¡Oh, qué próspero camino!

¡Oh, qué dicha, qué favor!


Oh, Estrella de la mañana...


Llegan, por fin, a la cueva

donde Jesús se albergaba 

y su centro llenaba

de un asombroso esplendor.


Oh, Estrella de la mañana...


Allí, postrados en tierra,

con entrañable cariño,

rinden al sagrado Niño

todo su obsequio y amor.


Oh, Estrella de la mañana...


La Madre, divina Madre, 

con indecible ternura,

de tan singular ventura, 

les asegura el honor.


Oh, Estrella de la mañana...


Oro como a Rey le ofrecen,

como a Dios, incienso puro,

y como a Hombre en tal apuro, 

de la mirra el rico humor.


Oh, Estrella de la mañana...


Después, por otro camino,

vuelven a su patrio suelo, 

y eluden, propicio el Cielo, 

de Herodes el vil furor.


Oh, Estrella de la mañana...


Este Templo, consagrado 

por sabias antiguas leyes,

a la Virgen de los Reyes, 

os venera con fervor.


Oh, Estrella de la mañana...


Escuchad nuestros clamores,

en esta Iglesia del Pino.

Dirigid nuestros caminos, 

Gaspar, Baltasar, Melchor.


Oh, Estrella de la mañana...


V. Los reyes de Tarsis y de las islas vienen con regalos.


R. Los reyes de Arabia y de Saba le ofrecen sus dones.


Oración conclusiva


"Dios, que en este día, revelaste a los gentiles tu Unigénito, conducidos por una estrella, concédenos propicio que los que ya te hemos conocido por la fe, podamos contemplar la hermosura celestial de tu Rostro. Por el mismo Cristo, nuestro Señor.





II



Pues hoy como un Astro,
Con regio esplendor,
Tres Sabios conduce
De Oriente el Amor,
Guiando sus luces
A la Cuna del Sol:
Venid, y adoremos
Al Sumo Hacedor.

Venid, y veremos
Cómo llegan hoy
Leyendo con su Estrella
La Cifra mayor,
Que en luces contiene
Enigmas de Amores:
Venid, y adoremos
Al Sumo Hacedor.

Venid, y veremos
A un Hombre que es Dios,
A un Reo, que es Juez,
A un Niño el Mayor,
Siendo el holocausto
Nuestro corazón:
Venid, y adoremos
Al Sumo Hacedor.

Veréis en mantillas
Al fuerte Sansón,
Al sabio Moisés
Y al puro Jacob:
Si queréis pasmaros
Con la adoración:
Venid, y adoremos
Al Sumo Hacedor.

Veréis, que estos Sabios
A ver el primor
De Oriente vienen
Al Oriente del Sol;
Si apenas nacido
Se ostenta el mayor:
Venid, y adoremos
Al Sumo Hacedor.

Postrados le adoran
Por Dios y Señor,
Humillan sus cetros
A un Rey superior:
Y así, pues, hallaron
El premio en su amor:
Venid, y adoremos
Al Sumo Hacedor.

Los dones que ofrecen
En mística unión,
El Oro, el Incienso,
Y la Mirra son:
Ya, pues, que le explican
Hombre, Rey y Dios:
Venid, y adoremos
Al Sumo Hacedor.

Después ilustrados
Del Divino Sol,
A su reino vuelven
Por otra región;
Y así pues, Herodes
Burlado quedó:
Venid, y adoremos
Al Sumo Hacedor.

Venid, y llevemos
Por más grato don,
Perfumes de afectos
En místico ardor,
Y así transformados
En dulce pasión:
Venid, y adoremos
Al Sumo Hacedor.

Y pues, Reyes Sacros,
Gloriosos en Dios,
El premio lográis
Del Colegio mayor,
Logremos su ciencia,
Y en su imitación:
Venid, y adoremos
Al Sumo Hacedor.


Oración a los Santos Reyes


¡Oh, Santos Reyes, que desde el Oriente supisteis encontrar en el Cielo el camino de Belén!, alcanzadnos de aquel Niño Divino que adorasteis primero, el vernos libres de las hechicerías de la falsa ciencia, para que, a través del conocimiento de los cielos, los mares y la tierra, y de todo lo que hay en ellos, alcancemos al que lo creó todo de la nada, para facilitar el camino de la salvación a todos, y así poder ofrecer el fruto de nuestro saber, como oro al Rey de reyes y como incienso y mirra al Dios y hombre verdadero. Amén.


Oración conclusiva 


¡Oh, Jesús! Os reconocemos por Rey Universal. Todo cuanto existe ha sido creado por Vos. Ejerced sobre nosotros todos vuestros derechos. Renovamos las promesas del bautismo, renunciado a Satanás, a sus seducciones y a sus obras; y prometemos vivir como buen cristiano. Muy especialmente nos comprometemos a procurar, según nuestros medios, el triunfo de los derechos de Dios y de tu Iglesia. Divino Corazón de Jesús, os ofrecemos nuestras pobres obras, para conseguir que todos los corazones reconozcan vuestra sagrada Realeza y para que así se establezca en todo el mundo el Reino de la verdad y de la vida, el Reino de la gracia y de la santidad, el Reino de la justicia, del amor y de la paz. Amén.



6 de enero de 2026, solemnidad de la Epifanía del Señor.
Cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro por Su Santidad León XIV y conclusión del Jubileo ordinario de la esperanza.
Entrada dedicada al Santo Padre León XIV.

No hay comentarios:

Publicar un comentario