Buscar este blog



sábado, 31 de enero de 2026

"Gozos" en honor de san Juan Bosco

 




Los siguientes "Gozos" en honor de los san Juan Bosco, se incluyen en algunos formularios de novenas que la piedad ha querido componer para solicitar la gloriosa intercesión del patrono de la juventud:



Santo que nunca desoyes

Al que confiado te implora,

¡En nuestras almas infunde

Tu amor a la Auxiliadora!

   

Enséñanos la humildad

Con la que subiste a esa altura

Donde hoy tu gloria fulgura

En eterna claridad.

Y prodiga tu ternura

Al que sufre y al que llora.

¡En nuestras almas infunde

Tu amor a la Auxiliadora!

   

Deslumbrante de belleza,

Blanco lirio inmaculado,

La Iglesia te ha proclamado

Por tu angélica pureza,

De la inocencia dechado,

De castidad bella aurora.

¡En nuestras almas infunde

Tu amor a la Auxiliadora!

   

El trabajo y la oración

Fueron tu gloria y anhelo,

Siempre pensando en el Cielo,

¡Donde estaba tu corazón!

¡Torna de nuestra alma el hielo

En hoguera abrasadora!

¡En nuestras almas infunde

Tu amor a la Auxiliadora!

  

¡Dadme almas!, era el clamor

De tu celo prodigioso.

El salvarlas fue tu gozo

Y llevarlas al Señor.

Ese era el fin poderoso

De tu obra redentora.

¡En nuestras almas infunde

Tu amor a la Auxiliadora!

   

Suave apóstol de los niños,

Protector de su inocencia,

En la tierna adolescencia

Colocaste tus cariños.

¡Y cuál brilla la excelencia

De tu obra educadora!

¡En nuestras almas infunde

Tu amor a la Auxiliadora!

    

Lleno de firme confianza

En el auxilio divino,

Proseguiste tu camino,

En Dios puesta la esperanza.

Y Él siempre en tu ayuda

Vino con su mano protectora.

¡En nuestras almas infunde

Tu amor a la Auxiliadora!

   

De la Virgen bajo el faro

Colocaste tus labores;

Por ti, Ella da sus favores

Y es de los hombres amparo.

¡Envía al mundo los fulgores

De esa luz consoladora!

¡En nuestras almas infunde

Tu amor a la Auxiliadora!

   

De tu obra el fundamento

Fue la santa Eucaristía,

Pues tu alma unida vivía

Al Divino Sacramento.

Jesús Hostia te infundía

Esa constancia creadora.

¡En nuestras almas infunde

Tu amor a la Auxiliadora!

    

¡Oh apóstol! ¡Oh padre! ¡Oh santo!

¡Atiéndenos bondadoso!

¡Cambia nuestro llanto en gozo,

Tú que ante Dios puedes tanto!

Y en ti halle amparo amoroso

La humanidad pecadora.

¡En nuestras almas infunde

Tu amor a la Auxiliadora!

     

Santo que nunca desoyes

Al que confiado te implora,

¡En nuestras almas infunde

Tu amor a la Auxiliadora!

    

Oración 


Oh Dios, que has suscitado a San Juan Bosco, confesor tuyo, como padre y maestro de la juventud, y por él, mediante el auxilio de la Virgen María, has querido que floreciesen en tu Iglesia nuevas familias religiosas, concédenos, te lo suplicamos, que encendidos en el mismo fuego de caridad, busquemos únicamente la salvación de las almas y tu divino servicio. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.



31 de enero de 2026, memoria litúrgica de san Juan Bosco, presbítero.
Entrada dedicada a él y a su madre, Margarita Occhiena.

miércoles, 28 de enero de 2026

Rhytmus in laudem Thomæ Aquinatis, Angelici Doctoris

 



El siguiente Rhitmus forma parte de algunas novenas compuestas en honor del Doctor Angélico durante la Edad Media:



28 de enero de 2026, memoria litúrgica de santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor de la Iglesia.
Entrada dedicada a él.



Traducción:


Doctor Angélico, 
milagro del mundo,
atiende las súplicas 
de los que a ti claman.

Ruega por nosotros.

Siendo pequeño,
al salir del baño de la salud, 
balbuceando el Avemaría, 
él deja de llorar.

Ruega por nosotros.

Por eso, la Virgen María, 
amante de ese Niño, 
le encomienda a su Hijo 
que le enseñe la Teología.

Sumado a los jóvenes 
de la Orden de Predicadores 
del excelso Domingo, 
reviste su hábito.

Ruega por nosotros.

Separado a la fuerza 
de dicha Orden  por sus hermanos, 
lo recluyen en horrible calabozo.

Con un garrote en llamas,
rechaza la insolencia 
de una impúdica mujer,
y refrena sus insinuaciones.

Ruega por nosotros.

Los ángeles celestes 
cantan a tal vencedor
y lo ciñen con un inmaculado Cíngulo.

Ruega por nosotros.

Lo llamarán "buey mudo", 
pero al expresarse, 
superará al mismo 
Alberto Magno.

Ruega por nosotros.

Pedro y Pablo adornan 
la Iglesia y la hacen
 fuente límpida 
de montes y valles.

Ruega por nosotros.

El propio Francisco, 
alma seráfica, envió así 
a Eleuterio al santo.

Ruega por nosotros.

Querubín de la Iglesia, 
con la espada de la doctrina, 
confuta a los heréticos 
y reprime a los sectarios.

Ruega por nosotros.

Él conservó pura 
durante toda tu vida 
la primera gracia 
del bautismo.

Ruega por nosotros.

Los Sumos Pontífices,
con incomparables alabanzas,
lo coronan con el laurel 
del Quinto Doctor.

Ruega por nosotros.

Los Sagrados Concilios, 
al contemplarlo,
distinguen lo bueno de lo malo.

Ruega por nosotros.

Él acepte los sufragios 
y conduzca a los fieles 
a los gozos del Empíreo.


V. Ruega por nosotros, Santo Tomás.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.


Oración conclusiva 

'Oh Dios, que iluminaste a tu Iglesia mediante la maravillosa erudición de tu bienaventurado confesor Santo Tomás, y que la fecundas mediante la santidad de sus obras, concédenos la gracia de comprender sus enseñanzas e imitar sus virtudes. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén".


Gozos en honor del Angélico Doctor santo Tomás de Aquino

 




I


Los siguientes "Gozos" a santo Tomás de Aquino,  forman parte de un Octavario sevillano dedicado al gran doctor, y que data de fines del siglo XVIII (1793):



Sois, oh, Tomás, en verdad, 

Sol y de gracia portento,

Dad luz al entendimiento 

Y ardor a la voluntad.


Destello del Sol divino,

Fuisteis, Tomás, al nacer,

Y este esplendor llegó a ver

El suelo feliz de Aquino:

¡Qué doctor tan peregrino!

¡Qué angélica claridad!


Dad luz...


Triplicados arreboles

Destierran negros capuces,

Que a un doctor de tantas luces, le corresponden tres soles,

Testigos y girasoles son de vuestra actividad.


Dad luz...


El volumen que Ezequiel comió 

Fue manjar suave,

Mas vos comisteis el Ave del Paraninfo Gabriel.

Fue más que panal de miel, 

Tan divina suavidad.


Dad luz...


Como ángel fuisteis al Cielo 

Con tan pronta valentía, que solo un Avemaría os hizo tomar el vuelo.

Con tan seráfico celo,

Tendremos agilidad.


Dad luz...


Vuestra virtud se admiró 

Convirtiendo el pan en rosas, 

Maravillas prodigiosas

Que vuestra palabra obró.

Como unas flores se vio,

Pues siempre decís verdad.


Dad luz...


Vuestro silencio prudente,

Que es de la modestia escudo,

Os apellidó "Buey mudo",

Siendo un Águila elocuente.

Más sabio, más eminente, 

Brilláis por esta humildad.


Dad luz...


Con admiración no poca

Y para gloria inmortal,

Vio a Roccasseca un cristal,

Por firme cristal de roca.

A premiaros se convoca,

Del Cielo la amenidad.


Dad luz...


A vuestro sacro fervor,

No causó el menor estrago,

Ni de hermanas el halago

Ni de hermanos el furor.

Triunfó en todo superior 

La angélica Castidad.


Dad luz...


Una tirana hermosura 

Que infernal áspid bosteza,

Asaltó vuestra pureza,

Pero resaltó más pura.

La victoria se asegura

Debida a tal santidad...


Dad luz...


Por el lazo que rompisteis

Al negro amor de una furia,

Ya de la Celeste Curia,

Blanco cíngulo ceñisteis.

Con dos ángeles (com)partisteis 

tan plausible heroicidad.


Dad luz...


El Cielo a eterna memoria 

A vuestro elogio se espacía:

Dice del Lauro, ¡qué gracia!

Y del cíngulo, ¡qué gloria!

Lograsteis por la victoria,

De un ángel la dignidad.


Dad luz...


En vos, Tomás soberano, 

Luce un sol de inteligencia,

Cielo puro de la Ciencia,

Brillo del Astro Guzmano.

Tuvo vista con tal mano,

La ciega Gentilidad.


Dad luz...


Un Divino Crucifijo

Vuestras obras aprobó :

"Bene scripsisti", se oyó,

Palabra que el Verbo dijo.

Vos sois adverbio del Hijo,

Y de bella calidad.


Dad luz...


Se remontó vuestra pluma,

Con tan admirable modo, 

Que por partes y por todo, 

Fue siempre angélica en suma.

No habrá alguna que presuma

Alcanzar su inmensidad.


Dad luz...


Sois abismo de virtud,

Y sois también del saber,

Concédenos, pues, el ver

Tan gloriosa Celsitud:

Tomística juventud 

Mueve esta festividad:

Dad luz al entendimiento 

Y ardor a la voluntad.






II


Texto de un Devocionario impreso en Barcelona, cuyo ejemplar se conserva en la Biblioteca numérica patrimonial "Mémonum", de Montepellier (Francia):


Con vuestro saber divino,

Confundiste los errores,

Honra de Predicadores,

Glorioso Tomás de Aquino.


Aparecieron tres soles

Al nacer al mundo vos:

Gloria en que os honró Dios 

Con tan lúcidos faroles;

Que por vos solo previno

Tan hermosos resplandores.


Honra de Predicadores...


Desde la infancia mostráis

Vuestra gran sabiduría ,

Pues con el Avemaría Escrita os alimentáis.

Con impulsos superiores, 

Tomáis del Cielo el camino.


Honra de Predicadores...


Los ángeles os ciñeron

Cíngulo de castidad,

Cuando de la honestidad 

Tan gran defensor os vieron.

Tener tan limpios candores, 

Un sol tan bello convino.


Honra de Predicadores...


Vuestra Doctrina escogida,

Que da al mundo admiración,

Más fue por revelación 

Que por estudio aprendida.

Aprobó sus resplandores

El Pontífice Divino.


Honra de Predicadores...


San Pablo entró en vuestra Escuela,

¡Oh, prodigio! A

Acompañado de san Pedro,

Y lo intrincado de la Escritura os revela.

El quinto entre los doctores

Sois en saber peregrino.


Honra de Predicadores...


Sois la fuente que reparte 

La Doctrina celestial,

Siendo uno mismo el raudal,

En todo y en cualquier parte;

Sois vergel de hermosas flores,

Que del Cielo al mundo vino.


Honra de Predicadores...


Sois querubín de la Iglesia 

Y norte de la verdad,

Y vive en oscuridad

El que vuestra luz desprecia.

Vestís las luces mayores 

De las glorias de Agustino.


Honra de Predicadores...


Creció rayo vuestra pluma

Con herejes obstinados:

Allí se vieron quemados 

Al ardor de vuestra Suma:

Allí se abrasó Calvino,

Lutero y sus defensores.


Honra de Predicadores...


De Buey mudo la corona

Os da el mundo por modesto,

Mas vuestra voz llegó presto

Desde la una a la otra zona:

El Scyta, el Indio y el Chino

Os tributaron loores.


Honra de Predicadores...


Las maravillas que obráis

Os hacen más portentoso,

Pues con poder milagroso

De todos males curáis;

Alcanza vuestros favores

El corazón recto y fino


Honra de Predicadores...


Ángel y Doctor divino,

Padre de la Teología,

Sednos norte, luz y guía,

Glorioso santo Tomás de Aquino.



28 de enero de 2026, memoria litúrgica de santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor de la Iglesia.
Entrada dedicada a él.

domingo, 25 de enero de 2026

"Gozos" en honor del apóstol san Pablo






Los siguientes "Gozos" en honor de los san Pablo, se incluyen en algunos formularios de novenas que la piedad ha querido componer para solicitar la gloriosa intercesión del Apóstol de las gentes:



Porque fuisteis pecador,

Brillan más vuestros loores,

De enfermos y pecadores

Sed, San Pablo, intercesor.

  

De Benjamín descendiente,

Fuisteis, Saulo, esclarecido,

Hebreo, bien instruido,

Y a la Ley muy obediente,

Disteis a Dios la adoración

En Moisés legislador.


De enfermos y pecadores

Sed, San Pablo, intercesor.

     

Admirable al mundo entero

Se hizo vuestra conversión,

Pues Jesús, de fiero león

Os trocó en manso cordero,

Y así es su pregonero

Quien fue su perseguidor.


De enfermos y pecadores

Sed, San Pablo, intercesor.

     

A Damasco os dirigíais,

Y con sangre de cristianos

Empaparos vuestras manos

Vivamente apetecíais:

Mas mientras veloz corríais

Os detiene el Redentor.


De enfermos y pecadores

Sed, San Pablo, intercesor.

     

La luz del que guía al trueno

Hasta el suelo os ha rendido,

Y casi desfallecido

La miráis de pavor lleno;

Mas, ¡qué estilo tan ameno

Escucháis del Dios de amor!


De enfermos y pecadores

Sed, San Pablo, intercesor.

     

«Saulo, Saulo, ¿por qué así

Me persigues sin sosiego?»

«¿Quién sois vos, respondéis luego,

Que venís radiante a mí?»

«Soy Jesús, que el blanco fui

De tu bárbaro furor».


De enfermos y pecadores

Sed, San Pablo, intercesor.

     

Del divino amor vencido,

Ya trocado os conocéis,

Y al Señor os ofrecéis

Contestando agradecido:

«¿Qué queréis, Jesus querido,

De este grande pecador?».


De enfermos y pecadores

Sed, San Pablo, intercesor.

     

«La ciudad que estabas ya

Para ver a breve instante,

Os dice Jesús amante,

Ciego te recibirá,

Y allí se te explicará

Tu destino y tu labor».


De enfermos y pecadores

Sed, San Pablo, intercesor.

     

Vuestros consocios turbados

Os conducen por la mano,

Y no entienden el arcano

Que contemplan admirados:

Del deslumbre consternados,

Andan presos del terror.


De enfermos y pecadores

Sed, San Pablo, intercesor.

     

¡Sinagoga, viste luto,

Que entra ciego en la ciudad

El que de tu impiedad

Defensor fue muy astuto!

Contra ti será su fruto,

No será más su fautor.


De enfermos y pecadores

Sed, San Pablo, intercesor.

     

Por orden del Poderoso,

Ananías os visita,

Vuestras cataratas quita

Y os instruye cariñoso:

«Vos seréis, dijo gozoso,

Vaso de elección y honor».


De enfermos y pecadores

Sed, San Pablo, intercesor.



25 de enero de 2026, domingo III del tiempo Ordinario.
Entrada dedicada al Apóstol de los gentiles en este día en que se evoca su Conversión.

sábado, 24 de enero de 2026

"Gozos" en honor de san Francisco de Sales





Los siguientes "Gozos" en honor de san Francisco de Sales, obispo y doctor de la Iglesia, forman parte de algunos formularios de novenas surgidas de la devoción del pueblo de Dios. Texto facilitado por la Iglesia de María Auxiliadora Coronada, del Colegio Salesiano de San Isidro Labrador, en Villa de La Orotava (Tenerife):



Pues derramó en ti el Señor

De su amor dulces raudales,

Alcánzanos, San Francisco de Sales,

La dulzura de su amor.

  

Noble, hermoso, docto, Santo

Y predicador famoso,

De los herejes, espanto,

Doctor y Obispo celoso,

Fundador y Director:

¡Qué pocos a ti habrá iguales!


Alcánzanos,..

   

Voto de virginidad

En las aras de María

Hiciste de tierna edad,

Y en las mismas, la alegría

Consiguió tu corazón.

Después de angustias mortales.


Alcánzanos,..

  

Setenta y dos mil herejes,

Joven aún, has convertido,

Ginebra gime el que dejes

A su Beza convencido;

Por ti, la Cruz del Señor

Logra triunfos inmortales.


Alcánzanos...

  

Nunca Francia más dichosa

Fue, ni Saboya se vio,

Con devoción tan copiosa

Que el tiempo que la ilustró

Tu luz, cual hermoso Sol

Que desterraba sus males.


Alcánzanos...

  

Juan, con clamores divinos,

En el desierto hizo llanos

Para el Señor los caminos;

Tú, en los pueblos más profanos,

Los caminos del Señor,

Haces todos usuales.


Alcánzanos...

  

Del amor de Dios sois sal,

Tu alma, paloma sin hiel,

Tu boca, suave panal,

Tus palabras, dulce miel,

Tu espíritu, luz y ardor,

Y tus consejos, mil sales.


Alcánzanos...

   

Con tan dulce suavidad,

Al pecador recibías,

Que deshecho en caridad,

Por él lágrimas vertías,

Y él viendo tu compasión,

Reconocía sus males.


Alcánzanos...

   

Robador de corazones

Te llamaron, no me espanto,

Pues tus dulces expresiones

Eran tan suave encanto,

Que el más obstinado error

Se rendía a flechas tales.


Alcánzanos...

  

Tus escritos son testigos

De que eras Etna amoroso,

Que exhalabas incentivos

Ardores del fervoroso

Fuego, que en tu corazón

Ardió en llamas celestiales.


Alcánzanos,..

   

La Visitación mantiene,

De tu espíritu heredados,

Los fervores con que tiene

Por el orbe dilatados

Del Divino Corazón,

Los cultos más especiales.


Alcánzanos...

   

Si participan blancura

Las liebres de andar por nieve,

¿Qué santa, decías, qué pura

Se hará el alma que a Dios llegue?

La frecuente Comunión

Das por remedio de males.


Alcánzanos...

   

Aunque yo explicar quisiera

El amor tan señalado,

La devoción verdadera

Con que tú amaste al Sagrado

Corazón del Salvador,

No hallará voces iguales.


Alcánzanos...

   

En la gloria, ya triunfante

Entre serafines vives,

Donde, de perfecto amante,

Laurel inmortal recibes,

Pues tanto amaste al Señor,

Y allá con Él tanto vales.


Alcánzanos...

   

Pues derramó en ti el Señor

De su amor dulces raudales,

Alcánzanos, San Francisco de Sales,

La dulzura de su amor.


 

Antífona: Oh, Sacerdote y Pontífice Francisco, tú que obras virtud, buen pastor de tu pueblo, ruega por nosotros al Señor. 


℣. Lo amó el Señor y lo adornó.

℟. Lo revistió con estola gloriosa.

  

ORACIÓN


Oh Dios, que quisiste que el bienaventurado Francisco, tu confesor y pontífice, se hiciese todo a todos por la salvación de las almas, concédenos benigno que, llenos de la dulzura de tu inmensa caridad, por los consejos y merecimientos de este gran Santo, consigamos la alegría eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

  


24 de enero de 2026, memoria litúrgica de san Francisco de Sales, obispo y doctor de la Iglesia.
Entrada dedicada al él.


viernes, 23 de enero de 2026

San Ildefonso, obispo: himno litúrgico







Este es el himno litúrgico de las I Vísperas de la solemnidad del obispo San Ildefonso, en Toledo. Para el Oficio, Laudes y II Vísperas, los himnos se toman del "Común de Pastores":



I Vísperas


Con la estrella de la fe en la alta frente,
y en el fuego, el corazón como la aurora,
del Espíritu en la llama tan ardiente
que te envuelve, te consume y enamora.

Como Ana a Samuel fuiste ofrecido
por el alma maternal que te presiente,
consagrado por amor aún no nacido
eras ya varón de Dios eternamente.

El torrente de este mundo en su crecida
con sus ídolos y glorias, sus honores,
caudal de vaciedad, río sin vida,
quiso darte sus espejos y sus flores.

Tú encontraste el manantial, fuente escondida
donde brota el agua viva sin descanso
y bebiste en lo profundo de la herida
del costado de Jesús humilde y manso.

En ti Cristo, como el sol del mediodía,
sosegando su redil con tu cayado,
sacerdote revestido por María,
dio a Toledo su pastor y su prelado.

Fue la Madre del Señor, la Virgen pura,
en la hoguera de un crepúsculo dorado,
quien te impuso la sagrada vestidura
descendiendo de la altura hasta tu lado.



23 de enero de 2026, en la Arquidiócesis de Toledo, solemnidad de su patrono, san Ildefonso, obispo.
Entrada dedicada a él.

jueves, 22 de enero de 2026

"Gozos" en honor de san Vicente de Zaragoza

 



Los siguientes "Gozos" en honor de san Vicente de Zaragoza, diácono y mártir,, forman parte de algunos formularios de novenas de siglos pasados:


  

Si con Dios vuestra amistad

Os sube a tan gran privanza,

¡Qué negará a mi esperanza,

Vicente, su Majestad!

   

Desde vuestros tiernos años

Supisteis quién era el mundo,

Pues vuestro saber profundo

Menospreció sus engaños:

Si en la divina amistad

Jamás hicisteis mudanza,


¡Qué negará a mi esperanza,

Vicente, su Majestad!

  

Vuestra sencilla intención,

Si fue limpia y fervorosa,

Claro se vio en Zaragoza,

Por vuestra predicación:

Pues sois en la caridad

Serafín de gran pujanza,


¡Qué negará a mi esperanza,

Vicente, su Majestad!

   

Muchos tormentos probó

En vos, Vicente, Daciano;

Mas al fin trabajó en vano,

Pues que jamás os venció:

Que en su gran ferocidad,

Vuestra paciencia lo amansa,


¡Qué negará a mi esperanza,

Vicente, su Majestad!


Por temer no le venzáis,

De flores cama os previno,

¡Quién vio un tal desatino,

Cuando venciéndole estáis!

Pues de tal prosperidad

Gozáis tan digna alabanza,


¡Qué negará a mi esperanza,

Vicente, su Majestad!

  

Vuestro cuerpo echar mandó

A las fieras el Tirano,

Pero el Señor Soberano

Cuervos allí deparó:

A quienes mandó guardar

Reliquia que tanto alcanza,


¡Qué negará a mi esperanza,

Vicente, su Majestad!

   

Echaros mandó en el mar,

Atada una muela al cuello;

Mas en esto el Rey del cielo

Nos quiso significar,

Que sois raro en santidad,

Pues salisteis con bonanza,


¡Qué negará a mi esperanza,

Vicente, su Majestad!

   

De Tecla el sacro Convento

Dichosamente venera

Aquella misma escalera

Que os elevaba al tormento:

Por vos, mi fragilidad

Suba a la eterna privanza,


¡Qué negará a mi esperanza,

Vicente, su Majestad!

   

Para que el tiempo no borre

El lugar de vuestra muerte,

Conserva (¡dichosa suerte!)

Nuestro obsequio vuestra torre:

Allí, la Alta Trinidad

Vuestro favor afianza,


¡Qué negará a mi esperanza,

Vicente, su Majestad!

  

Pues venció vuestro valor

Del Tirano la inclemencia,

Humilde implora la Iglesia,

Vicente, vuestro favor:

En cualquier necesidad,

En vos tiene confianza,


¡Qué negará a mi esperanza,

Vicente, su Majestad!

   

℣. Ruega por nosotros, San Vicente.

℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo

   

ORACIÓN


Atiende, Señor, nuestros humildes ruegos, a fin de que, por la intercesión del bienaventurado mártir San Vicente, seamos librados de las iniquidades de que nos reconocemos culpables. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

 


22 de enero de 2026, memoria litúrgica de san Vicente, diácono y mártir.
Entrada dedicada a él.