Buscar este blog

La verdadera Iglesia de Dios...

La verdadera Iglesia de Dios...

domingo, 19 de julio de 2015

Guion: Domingo XIX del Tiempo Ordinario





Introducción

La solemne conmemoración anual de los misterios de nuestra redención, que tiene lugar durante el Triduo Pascual, se realiza de modo particular en cada Misa, especialmente en la del domingo. Por eso, es el "día del Señor" por excelencia, el primero de la semana, que reemplaza al sábado de la Antigua Alianza, y en el que evocamos los prodigios que Dios ha hecho en favor de los hombres, desde la creación, hasta la Resurrección de Jesús, Milagro supremo en el que se fundan el cosmos y la historia humana. Pero el domingo es también el día octavo, profecía y anticipo de la eternidad.
Que la celebración ininterrumpida de esta Pascua semanal a lo largo de nuestra vida, nos haga cada vez más de Dios.


Liturgia de la Palabra

Primera lectura: I Rey. 19, 1-8

"Levántate y come, porque todavía te queda mucho por caminar". Como al santo Profeta Elías, también a nosotros el Ángel del Señor nos dirige esta exhortación. Pero el Alimento al que ahora se refiere es la Carne y la Sangre del Hijo amado del Padre Celestial.

Segunda lectura: Ef. 4, 30_5, 2

A los efesios, y también a nosotros, cristianos del siglo XXI, el Apóstol nos exhorta  a la reconciliación entre hermanos y a la práctica de la caridad.

Evangelio: Jn. 6, 41-51

Jesucristo, esta vez sin alegorías ni parábolas, habla concretamente del Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre que va a instituir en la Última Cena, y por el que cumplirá  su promesa de permanecer con nosotros hasta el final de los tiempos.


Oración de los fieles

R. Señor, danos el Pan del Cielo

-Para que en el amor y el respeto entre pastores y ovejas se acreciente la unidad de la Iglesia. R.

-Para robustecer nuestra fe amenazada por diversas corrientes anticristianas. R.

-Para que construyamos una sociedad de iguales en la que el que piensa diferente no sea un enemigo por combatir sino un hermano más para amar. R.

-Para que seamos defensores a ultranza de todos los derechos humanos, no solamente de los que suscitan el aplauso de las multitudes, por ser considerados "de moda". R.

-Para que en nuestros ambientes tengamos el coraje de iluminar con las verdades del Evangelio toda situación de injusticia. R.


A continuación, se propone como oración conclusiva de las preces una colecta alternativa a la de este domingo, tomada de la edición italiana del Misal Romano y traducida al castellano. Se reemplaza la conclusión trinitaria larga, propia de toda colecta, por la breve, típica de las demás oraciones litúrgicas:

"Guía, oh, Padre, a tu Iglesia peregrina en el mundo y sostenla con la fuerza del Alimento que no perece, para que perseverando en la fe de Cristo, llegue a contemplar la luz de tu Rostro. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén".


Ofertorio

Los ritos del ofertorio, que se abren con la presentación de los dones eucarísticos, simbolizan la ofrenda de la vida, que el Padre Celestial espera que realicemos, junto con la de su Hijo que se inmola en el Altar.

Puede emplearse cualquiera de los tres Prefacios de la Santísima Eucaristía, a la luz de la Liturgia de la Palabra de hoy.

Comunión

"Yo Soy el Pan Vivo bajado del Cielo. El que coma este Pan vivirá eternamente".
Palabras de consuelo y esperanza. En el hoy permanente de su eternidad de Dios y Hombre verdadero, Jesús sigue pronunciándolas para nosotros con la misma eficacia salvadora de la primera vez.
Dispongámonos a albergar en nuestro corazón a Jesús Sacramentado.


Despedida

Porque confiamos en Aquel que ha querido alimentarnos con su Carne y su Sangre, y que prometió resucitarnos en el último día, nos lanzamos al mundo que consciente o inconscientemente anhela tener una experiencia de Dios.


3 de agosto, lunes de la XVIII semana del Tiempo Ordinario.
(La imagen de la entrada está tomada del sitio https://www.pinterest.com/pin/556476097683812270/).

No hay comentarios:

Publicar un comentario