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La verdadera Iglesia de Dios...

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viernes, 11 de noviembre de 2016

Bendición del aceite de san Serapio


                       


¡Oh, dulce y precioso leño! ¡Perfecta imagen de Aquel en que murió mi amado Jesús! Por Ti espero subir a la Bienaventuranza.

“Señor, por estos tormentos que gustoso padezco por tu amor, te suplico que tengas piedad de todos aquellos que se hallaren en alguna dolorosa aflicción".


Con estas palabras, el glorioso san Serapio, de la Orden de la Merced, aceptaba voluntariamente el martirio más cruento. (Para profundizar sobre los detalles de esta muerte heroica, hacer clic aquí).

En honor de este glorioso mártir, la Orden mercedaria, bendice aceite de cocina, y ofrece el sugestivo sacramental a los enfermos, a fin de que se lo apliquen y, por intercesión de este santo, si es para gloria de Dios y salvación de sus almas, se vean curados de las enfermedades y dolencias que padezcan. Así se evoca la cruel unción con sal y vinagre del cuerpo lacerado de este dignísimo hijo de María Santísima de la Merced.

Comparto el rito de bendición del aceite, que se realiza cualquier día, pero de modo solemne cada 14 de noviembre, fecha del martirio de san Serapio, en el año 1240:


V. Nuestro auxilio es el Nombre del Señor.
R. Que hizo el Cielo y la Tierra.

V. El Señor esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.

OREMOS
  
Omnipotente y sempiterno Dios, alivio y remedio del género humano; dígnate santificar este aceite que nosotros bendecimos en Tu Nombre.

Te pedimos, por el martirio de San Serapio, que los enfermos de úlceras, fracturas, quemaduras o cualquier otra enfermedad del cuerpo, al ser ungidos con este aceite, se vean libres de ellas, sientan el auxilio temporal y alcancen la salvación eterna. Por Cristo Nuestro Señor.
 
¡Oh, Jesús, Redentor nuestro! Inflama nuestros corazones en el fuego de tu amor, para que como Serapio, que murió como Tú en la cruz, para la redención de cautivos, así nosotros, mediante su intercesión poderosa, suframos resignados los trabajos y penalidades de la vida. Así sea.

V. Y la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y los acompañe siempre.
R. Amén.

Al aplicar o aplicarse el aceite, se dice: 

"Que la unción con este aceite bendecido en honor de San Serapio, alivie y suprima todos los males que nos (te/me) aquejan. Amén".
 
Piadosísima Madre de la Merced, ruega por nosotros.



11 de noviembre de 2016, memoria litúrgica de San Martín de Tours, obispo.
Inicio del triduo a san Serapio.
(Entrada dedicada a ambos santos).
 

 

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