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La verdadera Iglesia de Dios...

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domingo, 7 de enero de 2018

El concepto litúrgico de "Misas de Domingo y de fiestas de precepto anticipadas a la víspera"


San Juan Pablo II


Primacía del precepto
                                                 
La Iglesia Católica enseña que la participación de la Santa Misa dominical es la primera y la más importante manera de cumplir con el tercer mandamiento de la Ley de Dios: "Santificar las fiestas". A esto le llamamos "precepto dominical". De aquí se derivan todas las demás prácticas que podemos, e incluso debemos, realizar en ese día del Señor. Para profundizar sobre el tema, sugiero la lectura de la preciosa Carta Apostólica Dies Domini, de san Juan Pablo II).

Aparte de los domingos, tradicionalmente se han fijado como festividades de precepto (o "fiestas de guardar") las más importantes de las diecisiete solemnidades del Calendario universal. Puede variar esta nómina de acuerdo con las facultades para fijarla concedidas a las diferentes Conferencias Episcopales. Aunque la Natividad del Señor es unánimemente considerada "de precepto".

Para profundizar las normas que rigen las celebracciones de precepto, puede consultarse aquí.

El n. 59 de las "Normas Universales del Año Litúrgico y del Calendario" (N.U.A.L.C) contiene la "Tabla de precedencias" de días litúrgicos, que, en orden decreciente, da cuenta de la importancia de todas las celebraciones del mismo Año litúrgico. Así, cuando "ocurren" o "concurren" dos o más celebraciones, por lo general se elige aquella que en dicha "Tabla" se inscriba en un número superior. Pero hay excepciones a esta norma. Una de ellas se llama "Misas de domingo y de fiestas de precepto anticipadas a la víspera", según la cual, se considera más importante que la precedencia expuesta en la mentada "Tabla", el carácter preceptual de una celebración (en otras palabras, que sea "fiesta de guardar"). Esto atañe exclusivamente a la Misa y no a la Liturgia de las Horas, que sí se rige por dicha "Tabla". Así, cuando en un sábado "concurren" las segundas vísperas de cualquier solemnidad con las primeras de algún domingo del Tiempo Ordinario, aunque en la Liturgia de las Horas, de acuerdo con esa misma "Tabla" se reciten aquellas, la Misa que se celebra es la dominical, por razón del precepto. Lo mismo vale para cuando la "concurrencia" se dé entre las segundas vísperas del domingo y las primeras de una solemnidad acaecida en lunes. Si la solemnidad también es de precepto, tiene prioridad ante el domingo, ya que, habiendo paridod preceptual, se decide de acuerdo con la precedencia de la "Tabla".


Esclarezcamos lo dicho con algunos ejemplos:

Si la solemnidad de Todos los Santos (01°/11)"concurriese" en sábado, donde no sea de precepto, se recitarían las segundas vísperas de ella, de acuerdo con la "Tabla", y no las del domingo, que es de rango litúrgico inferior. No obstante, la Misa vespertina de ese sábado sería la dominical, debido a la norma en cuestión, que hace primar el carácter preceptual.

Si la solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María (15/08) "concurriese" en lunes, allí donde fuera de precepto, primaría frente al domingo tanto en la Liturgia de las Horas como en la Misa. Al atardecer del domingo 14 se recitarían, por tanto, las primeras vísperas de esa solemnidad, y se celebraría la Misa vespertina de su Vigilia. Al haber paridad preceptual, la precedencia de las solemnidades ante los domingos del Tiempo Ordinario, establecida por la "Tabla", resolvería la referida "concurrencia" en favor de la festividad mariana.




6 de enero de 2018, solemnidad de la Epifanía del Señor.
Entrada dedicada a la Sagrada Familia y a los santos Magos de Oriente.
(Última actualización de la entrada: 7/1/18).

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