Esta es una selección de letanías inspiradas en las meditaciones, poemas y vivencias de grandes santos que centraron su vida en el Santísimo Sacramento.
Están diseñadas para ser recitadas con un ritmo pausado, ideal para momentos de adoración o acción de gracias.
Letanías a Jesús Eucaristía
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
I
Respuesta: Te adoramos, Señor.
- Jesús, Verbo encarnado que te ocultas bajo las especies de pan (San Agustín), R.
- Jesús, Maná bajado del cielo para alimentar nuestra debilidad (San Ambrosio), R.
- Jesús, Pelícano amoroso que nos alimentas con tu propia Sangre (Santo Tomás de Aquino), R.
- Jesús, Prisionero de amor en el Sagrario (San Alfonso María de Ligorio), R.
- Jesús, Sol que iluminas las tinieblas de nuestra alma (San Juan de la Cruz), R.
- Jesús, Fuego que enciendes el deseo de lo eterno (San Juan Bosco), R.
- Jesús, Mendigo que pides nuestra compañía en el altar (San Manuel González), R.
- Jesús, Compañero fiel que te quedas con nosotros hasta el fin del mundo (San Francisco de Asís), R.
- Jesús, Dulce descanso de los que sufren y están agobiados (Santa Teresa de Ávila), R.
II
Respuesta: Señor, danos hambre de Ti.
- Por el celo de San Pascual Bailón, patrono de los Congresos Eucarísticos, R.
- Por la pureza de Santo Domingo Savio, que encontraba su fuerza en la Comunión, R.
- Por el arrojo de San Tarsicio, que dio su vida por proteger la Eucaristía, R.
- Por la humildad de Santa Clara, que con la Custodia hizo retroceder al enemigo, R.
- Por la alegría de San Felipe Neri, que ardía en amor frente al Santísimo, R.
- Por la sencillez de San Juan María Vianney, que pasaba horas ante el sagrario diciendo: "Él me mira y yo lo miro",
Respuesta: ¡Gloria a Ti, Señor!
- Jesús, "Extensión de la Encarnación" en cada Hostia (San Pedro Julián Eymard), R.
- Jesús, que te haces pequeño para que no tengamos miedo de acercarnos (Santa Teresita del Niño Jesús), R.
- Jesús, "Viático" que nos transforma en lo que recibimos (San León Magno), R.
- Jesús, que nos enseñas que la Eucaristía es "nuestra autopista hacia el Cielo" (San Carlo Acutis), R.
- Jesús, Corazón que late de amor por nosotros en el silencio del altar (Santa Margarita María Alacoque), R.
- Jesús, "Medicina de inmortalidad" y antídoto contra la muerte (San Ignacio de Antioquía), R.
- Jesús, que nos esperas en el Sagrario porque "tu delicia es estar con los hijos de los hombres" (San Antonio de Padua), R.
Respuesta: Señor, aumenta nuestra fe.
- Cuando sentimos aridez, recordamos con San Francisco de Sales que "dos clases de personas deben comulgar con frecuencia: los perfectos para mantenerse así, y los imperfectos para llegar a la perfección", R.
- Cuando nos sentimos indignos, recordamos con San Pío de Pietrelcina que "el mundo podría existir más fácilmente sin el sol que sin la Santa Misa", R.
- Cuando buscamos la paz, recordamos con Santa Teresa de Calcuta que "el tiempo que pasamos con Jesús en el Santísimo Sacramento es el mejor tiempo que pasaremos en la Tierra", R.
- Cuando nos falta caridad, recordamos con San Juan Crisóstomo que "no se puede adorar a Cristo en el altar si se lo desprecia cuando por ser mendigo en la puerta", R.
- Cuando sufrimos, recordamos con Santa Faustina Kowalska que "toda la fuerza de nuestra alma proviene del Santísimo Sacramento", R.
Oración de San Buenaventura
"¡Oh, dulcísimo Señor Jesús!, traspasa lo más íntimo de mi alma con el suavísimo y saludabilísimo dardo de tu amor; que ella tenga hambre de Ti, Pan de los ángeles, alimento de las almas santas, nuestro Pan cotidiano, lleno de toda dulzura y sabor."
Oración final de Santo Tomás de Aquino
"¡Oh, Dios!, que en este Sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu Pasión; concédenos venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén."






