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jueves, 2 de abril de 2026

Letanías a Jesús Eucaristía, basadas en escritos de los santos

 





Esta es una selección de letanías inspiradas en las meditaciones, poemas y vivencias de grandes santos que centraron su vida en el Santísimo Sacramento.

​Están diseñadas para ser recitadas con un ritmo pausado, ideal para momentos de adoración o acción de gracias.

Letanías a Jesús Eucaristía


​Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.


I


Respuesta: Te adoramos, Señor.

  • ​Jesús, Verbo encarnado que te ocultas bajo las especies de pan (San Agustín), R.
  • ​Jesús, Maná bajado del cielo para alimentar nuestra debilidad (San Ambrosio), R.
  • ​Jesús, Pelícano amoroso que nos alimentas con tu propia Sangre (Santo Tomás de Aquino), R.
  • ​Jesús, Prisionero de amor en el Sagrario (San Alfonso María de Ligorio), R.
  • ​Jesús, Sol que iluminas las tinieblas de nuestra alma (San Juan de la Cruz), R.
  • ​Jesús, Fuego que enciendes el deseo de lo eterno (San Juan Bosco), R.
  • ​Jesús, Mendigo que pides nuestra compañía en el altar (San Manuel González), R.
  • ​Jesús, Compañero fiel que te quedas con nosotros hasta el fin del mundo (San Francisco de Asís), R.
  • ​Jesús, Dulce descanso de los que sufren y están agobiados (Santa Teresa de Ávila), R.

II


Respuesta: Señor, danos hambre de Ti.

  • ​Por el celo de San Pascual Bailón, patrono de los Congresos Eucarísticos, R.
  • ​Por la pureza de Santo Domingo Savio, que encontraba su fuerza en la Comunión, R.
  • ​Por el arrojo de San Tarsicio, que dio su vida por proteger la Eucaristía, R.
  • ​Por la humildad de Santa Clara, que con la Custodia hizo retroceder al enemigo, R.
  • ​Por la alegría de San Felipe Neri, que ardía en amor frente al Santísimo, R.
  • ​Por la sencillez de San Juan María Vianney, que pasaba horas ante el sagrario diciendo: "Él me mira y yo lo miro"

III

Respuesta: ¡Gloria a Ti, Señor!

  • ​Jesús, "Extensión de la Encarnación" en cada Hostia (San Pedro Julián Eymard), R.
  • ​Jesús, que te haces pequeño para que no tengamos miedo de acercarnos (Santa Teresita del Niño Jesús), R.
  • ​Jesús, "Viático" que nos transforma en lo que recibimos (San León Magno), R.
  • ​Jesús, que nos enseñas que la Eucaristía es "nuestra autopista hacia el Cielo" (San Carlo Acutis), R.
  • ​Jesús, Corazón que late de amor por nosotros en el silencio del altar (Santa Margarita María Alacoque), R.
  • ​Jesús, "Medicina de inmortalidad" y antídoto contra la muerte (San Ignacio de Antioquía), R.
  • ​Jesús, que nos esperas en el Sagrario porque "tu delicia es estar con los hijos de los hombres" (San Antonio de Padua), R.
IV

Respuesta: Señor, aumenta nuestra fe.

  • ​Cuando sentimos aridez, recordamos con San Francisco de Sales que "dos clases de personas deben comulgar con frecuencia: los perfectos para mantenerse así, y los imperfectos para llegar a la perfección", R.
  • ​Cuando nos sentimos indignos, recordamos con San Pío de Pietrelcina que "el mundo podría existir más fácilmente sin el sol que sin la Santa Misa", R.
  • ​Cuando buscamos la paz, recordamos con Santa Teresa de Calcuta que "el tiempo que pasamos con Jesús en el Santísimo Sacramento es el mejor tiempo que pasaremos en la Tierra", R.
  • ​Cuando nos falta caridad, recordamos con San Juan Crisóstomo que "no se puede adorar a Cristo en el altar si se lo desprecia cuando por ser mendigo en la puerta", R.
  • ​Cuando sufrimos, recordamos con Santa Faustina Kowalska que "toda la fuerza de nuestra alma proviene del Santísimo Sacramento", R.

​Oración de San Buenaventura


​"¡Oh, dulcísimo Señor Jesús!, traspasa lo más íntimo de mi alma con el suavísimo y saludabilísimo dardo de tu amor; que ella tenga hambre de Ti, Pan de los ángeles, alimento de las almas santas, nuestro Pan cotidiano, lleno de toda dulzura y sabor."


​Oración final de Santo Tomás de Aquino 


​"¡Oh, Dios!, que en este Sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu Pasión; concédenos venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén."



2 de abril de 2026, Jueves Santo In Cena Domini.
Entrada dedicada a Jesús en el Misterio de la Institución de los sacramentos de la Santísima Eucaristía y del Sacerdocio.

Curiosidades litúrgicas IX: Jueves Santo, ¿día cuaresmal?

 



De acuerdo con el ordenamiento de la liturgia romana actual, el tiempo de Cuaresma se inicia el Miércoles de Ceniza y concluye el Jueves santo por la tarde, antes de la Misa In Cena Domini. Esto lo convierte en la Feria cuaresmal más breve.


En efecto, al atardecer, de ese mismo día, con la conclusión de dicho tiempo, se abre el Sagrado Triduo pascual de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, que no se incluye en la Cuaresma y cuyo pórtico es justamente la Misa de la Última Cena.


Por tanto, este día santo adquiere particularidades interesantes, a saber:


1. Es una Feria privilegiada que, como la del Miércoles de Ceniza y todas las de la Semana Santa, no cede ante ninguna otra celebración. Pero es la única feria incompleta de toda la Cuaresma.


2. Es también la única Feria de ese tiempo penitencial que carece de Misa propia. (El obispo puede presidir por la mañana la Misa del Crisma, o elegir otra fecha cercana a la Pascua).


3. La referida Misa vespertina In Cena Domini pertenece al Jueves santo, pero no ya al tiempo cuaresmal.


4. Según lo dicho, la primera parte de este día corresponde a la Cuaresma. La segunda, a ningún tiempo litúrgico nominal, pues el Triduo sacro se considera una celebración única, la más solemne del año, distribuida entre el Jueves santo y el Domingo de Pascua. (Por eso, así como la Cuaresma termina antes del Triduo, lindando con él, el tiempo pascual se inicia en el corazón de dicho Triduo, en la santísima Noche de la Resurrección).


5. Fuera de los domingos de Pascua, de Navidad y del tiempo ordinario, es el único día en que, sin ser fiesta ni solemnidad, en las dos Misas posibles que se admiten (Crismal y de la Última Cena), debe cantarse el himno Gloria in excelsis.



2 de abril de 2026, Jueves Santo, última Feria cuaresmal.
Entrada dedicada a Jesucristo, Cordero inmolado, y a san Juan Pablo II, en su dies natalis.


lunes, 30 de marzo de 2026

Prefacio de la Pasión II

  





La versión digitalizada del Misal Romano de la Conferencia Episcopal Argentina ha publicado, en el n. 44, el siguiente Prefacio:



PREFACIO 


"La victoria de la Pasión"


Este Prefacio se dice el lunes, martes y miércoles de la Semana Santa.


V. El Señor esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro:

Porque se acercan ya los días santos
de su Pasión salvadora y de su gloriosa Resurrección,
en los cuales celebramos el triunfo sobre el mal
y se renueva el misterio de nuestra redención.

Por eso, los ángeles te adoran eternamente
y se alegran en tu presencia,
y nosotros nos unimos a sus voces, diciendo sin cesar:

Santo, Santo, Santo...



30 de marzo de 2026, lunes santo.
Entrada dedicada a la Pasión del Señor.


domingo, 29 de marzo de 2026

Domingo de Ramos: himno litúrgico

 





Este es el breve himno de laudes del Domingo de Ramos y de la Pasión del Señor, presente en la Liturgia de las Horas de algunas Conferencias Episcopales hispanohablantes:



El pueblo que fue cautivo

y que tu mano libera

no encuentra mayor palmera

ni abunda en mejor olivo.


Viene con aire festivo

para enramar tu victoria,

y no te ha visto en su historia.

Dios de Israel, más cercano:

ni tu poder más a mano

ni más humilde tu gloria.


¡Gloria, alabanza y honor!

Gritad: "¡Hosanna!", y haceos

como los niños hebreos

al paso del Redentor,

¡Gloria y honor

al que viene 

en el nombre de Señor! Amén.



29 de marzo de 2026, Domingo de Ramos y de la Pasión del Señor.
Entrada dedicada a Cristo, Filius David.

domingo, 22 de marzo de 2026

Prefacio propio del Domingo V de Cuaresma (A)

 

Jesús resucita a Lázaro 



Este es el Prefacio propio del Domingo V de Cuaresma, en el ciclo A. Puede emplearse también en los otros dos ciclos, cuando se proclame el Evangelio de la resurrección de Lázaro:


PREFACIO


"La resurrección de Lázaro"

V. El Señor esté con ustedes.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
 

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro.
 
Él, como hombre verdadero
lloró la muerte de su amigo Lázaro,
y, como Dios eterno, lo resucitó del sepulcro;
compadecido de nosotros, los hombres,
por estos santos misterios
nos lleva a la vida nueva.
 
Por él, adoran tu grandeza los coros de los ángeles,
que se alegran eternamente en tu presencia
Permítenos asociarnos a sus voces
cantando tu alabanza:
 
Santo, Santo, Santo...


22 de marzo de 2026, Domingo V de Cuaresma.
Entrada dedicada a Jesús, Resurrectio et Vita nostra, y a san Lázaro.

jueves, 19 de marzo de 2026

Himno "Cælestem laudem Ioseph"

 




​El himno ​Cælestem laudem Joseph, presente en los misales de Lieja y otros libros litúrgicos europeos, en los siglos XVI y XVII, y recopilado en la monumental obra Analecta Hymnica, es una pieza de profunda belleza teológica,  que ocupa un lugar de honor por su estructura rítmica y su claridad doctrinal.

La Analecta Hymnica, monumental colección de 55 volúmenes publicada entre 1886 y 1922 por los jesuitas Guido Maria Dreves y Clemens Blume, representa el esfuerzo más exhaustivo de la historia para catalogar la himnodia latina. Al rescatar piezas como el Cælestem laudem Joseph de antiguos códices y misales locales —como el de Lieja—, esta obra preservó un tesoro litúrgico que, de otro modo, se habría perdido tras la unificación de los libros rituales. Su inclusión en esta colección confirma que, aunque el himno no forme parte del canon universal romano actual, posee una legitimidad histórica y una riqueza literaria avaladas por los mayores expertos en la materia.



HIMNO 


Latín 


​Cœlestem laudem Joseph
mens nostra decantet,
atque devota carmina
corde concrepet.

​Hic est ille famulus,
quem elegit Dominus, 
ut uxoratum Virginis 
custodem faceret.

​Hic panis vitæ factus est
custos et nutritius,
dum Verbum caro factum est,
quem Virgo genuit.

​Hic in somnis admonitus
Angelum audivit,
ut fugeret in Ægyptum
cum puero et matre.

​Hic reversus in patriam,
cum Domino vixit, 
et ei fida servitia 
semper exhibuit.

​O Joseph, sancte summe,
nos prece adjuva,
ut ad cœli palatia
per te veniamus.

​Sit Patri laus et Filio,
sit et Paraclito,
qui te tam magnis donis
exornavit in sæculo.


Español

Que nuestra mente cante 
la celestial alabanza de José, 
y que el corazón resuene 
con devotos cánticos.

​Este es aquel siervo 
a quien el Señor eligió, 
para hacerlo custodio 
desposado de la Virgen.

​Él fue hecho custodio 
y nutricio del Pan de Vida, 
cuando el Verbo se hizo carne, 
a quien la Virgen engendró.

​Él, advertido en sueños, 
escuchó al Ángel, 
para que huyera a Egipto 
con el Niño y su Madre.

​Él, de regreso a su patria, 
vivió con el Señor, 
y le rindió siempre 
fieles servicios.

​¡Oh, José, santo excelso!, 
ayúdanos con tu oración, 
para que por ti lleguemos 
a los palacios del Cielo.

​Sea la alabanza al Padre y al Hijo, 
y también al Paráclito, 
que con tan grandes dones 
te adornó en este mundo.


19 de marzo de 2026, solemnidad de san José, Esposo de la Santísima Virgen María, padre adoptivo de Cristo y patrono de la Iglesia universal (y de este blog).
Entrada dedicada a él.

 

domingo, 15 de marzo de 2026

Prefacio propio del Domingo IV de Cuaresma (A)

 




Este es el Prefacio propio del Domingo IV de Cuaresma (Lætare), en el ciclo A. Puede emplearse también en los otros dos ciclos, cuando se proclame el Evangelio del ciego de nacimiento:


PREFACIO


"El ciego de nacimiento"

V. El Señor esté con ustedes.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.


En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro.
 
Él mismo, por el misterio de la encarnación,
llevó hasta la luz de la fe
a los que caminaban en las tinieblas,
e hizo renacer a los que habían nacido en la esclavitud del pecado
convirtiéndolos en hijos adoptivos por el bautismo.
 
Por eso, Padre,
te adoran el cielo y la tierra
entonando un canto nuevo,
y nosotros con todos los ángeles
te alabamos, diciendo sin cesar:
 
Santo, Santo, Santo...


22 de marzo de 2026, Domingo IV de Cuaresma (Lætare).
Entrada dedicada a Jesús, Lux mundi, y al ciego de nacimiento.